Las polémicas denunciaLas polémicas denuncias, en un sector que ya arrastra conflictos, con documentos que llegaron al Parlamento

La Intergremial Marítima brindó una conferencia de prensa en la que denunció irregularidades en el sector de marina mercante (flota no militar) entre las que incluyó casos de “semiesclavitud”.La actividad marítima se encuentra otra vez envuelta en un conflicto con denuncias por parte de los trabajadores y la polémica en relación al aumento del precio de los combustibles.

La Intergremial Marítima brindó una conferencia de prensa en la que denunció irregularidades en el sector de marina mercante (flota no militar) entre las que incluyó casos de “semiesclavitud” que generan falta de empleo para uruguayos. “A este ritmo que vamos no le vemos mucha esperanza al sector marítimo si no hacemos un cambio grande”, dijo el dirigente sindical, Facundo Montaña. Los dirigentes sindicales señalaron que se mantuvo diálogo con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) pero que hasta ahora “han tenido intentos”, sin respuestas concretas.

La intergremial marítima está compuesta por el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma), Centro de Maquinistas Navales (CMN) y el Sindicato Único de Patrones de Pesca del Uruguay Tráfico y Cabotaje (Suddeppu) y negocia las condiciones laborales y de Consejo de Salarios con el sector empresarial compuesto por la Cámara de Industrias Pesqueras (CIPU) y la Cámara de Armadores Pesqueros (CAPU). Los trabajadores involucrados son patrones de pesca (denominados capitanes, quienes no son dueños de los barcos) y marineros (aquellos que se encargan de las actividades dentro de los buques).

Los trabajadores denunciaron la falta de empleo en el sector y que desde diciembre no salen embarcaciones a pescar con más del 50% de la flota detenida. En ese sentido, aseguraron que en la actualidad no existen barcos de marina mercante con bandera uruguaya y que los permisos particulares para tripulantes y barcos extranjeros (weivers) comprometen a estudiantes egresados de la Escuela Naval y Escuela Técnica Superior Marítima que atraviesan dificultades a la hora de desempeñarse en barcos extranjeros.

“Entendemos que la situación actual no solo relega a trabajadores nacionales debidamente formados en nuestras escuelas al desempleo, sino que es tan grave que marca la pérdida de la soberanía nacional en nuestras aguas, que se han vuelto territorio operativo de barcos de cualquier país del mundo”, redactó la intergremial en un informe presentado ante el Parlamento hace algunas semanas y al que accedió El País.

El grupo de sindicatos convocó a una movilización el próximo 29 de abril en la rambla de Pocitos en reclamo de “una responsabilidad del estado”. El dirigente de Suddeppu, Sergio Colo, sostuvo que desde el año pasado no se adoptan medidas gremiales y agregó: “Que no se nos haga responsable a nosotros por qué no salen los barcos. La pregunta se la deberían hacer a los armadores también”. “Nuestra profesión está siendo una especie en extinción”, dijo Colo, mientras que el dirigente del Suntma, Alexis Pintos, manifestó preocupación por “un retroceso y la desaparición de la marinería” en Uruguay.

Weivers
Los dirigentes sindicales se manifestaron en contra de los weivers (permisos provisorios para tripulantes y barcos de bandera extranjera) y denunciaron que ante el otorgamiento por parte de Prefectura Nacional Naval de una mayor cantidad de estos documentos, entre 2022 y 2024 se perdieron alrededor de 4.000 puestos de trabajo, lo que consideran “dumping social”.

Según documentos presentados ante el Parlamento y a los que accedió El País, la Intergremial hace un resumen de la normativa del sector y de acuerdo a información de Prefectura, se otorgaron 231 autorizaciones entre enero de 2022 y agosto de 2024, lo que afectó a 4.060 trabajadores y un total de 4.891.680 horas de trabajo. “La superficie marítima nacional –que debería estar reservada a buques de bandera nacional y trabajadores nacionales– es hoy el lugar de centenares de trabajadores extranjeros que condenan a los trabajadores uruguayos al desempleo”, indica.

“Las autorizaciones otorgadas por la Prefectura Nacional Naval han abierto ‘de hecho’ en nuestras aguas territoriales un registro de segundas banderas o de banderas de conveniencias, donde buques de cualquier país pueden venir a operar con sus propios tripulantes, quitando el fruto de trabajos los nacionales”, indica el documento que la Intergremial presentó al Parlamento.
Para evitar esta situación, los trabajadores del sector realizaron una propuesta al gobierno y al sector empresarial que pretende modificar la ley 12.091 aprobada en 1954. El cambio propuesto supone que al comienzo de las operaciones, un 33% de la oficialidad y subalternos esté integrada por ciudadanos naturales o legales uruguayos, a partir de los 180 días el porcentaje aumente a 66%, mientras que a partir de los 360 días pase a ser de 90%.

Prospecciones sísmicas
En medio de las acciones de petroleras extranjeras para la búsqueda de hidrocarburos en costas uruguayas (tras ser adjuicatarias de bloques licitados por Ancap), el sector marítimo se refirió a la preocupación que genera. El afán por encontrar hidrocarburos en Uruguay no es nuevo y en el pasado hicieron que la actividad pesquera se redujera un 45%.

Las actividades de prospección sísmica offshore en esta oportunidad comenzaron a desarrollarse el pasado 6 de marzo. Las mismas consisten en un método geofísico de exploración que utiliza ondas sonoras artificiales para mapear la estructura del subsuelo y puede afectar ecosistemas marinos.

Por este motivo, muchas organizaciones se manifestaron en contra de las actividades. “Sabemos que tampoco va a ser como se piensa muchas veces, que eso no genera trabajo, no genera divisas”, dijo Pintos y agregó: “Lo que sí vemos que en experiencias anteriores lo que va a dejar va a ser falta de empleo y seguramente los riesgos y los costos de las prospecciones, tanto en lo económico como en lo que pueda afectar de la naturaleza”.

Diario EL PAIS - Montevideo - URUGUAY - 02 Abril 2026