Ancap dio marcha atrás con suba de 83% del combustible para la pesca, ¿qué pasó? Y la comida para "deportistas de élite"
La petrolera dispuso un precio diferencial para el gasoil marino destinado a la pesca nacional que consiste en un aumento de 7% (igual que los combustibles al público) en vez del 83%.La Cámara de Industrias Pesqueras (CIPU) se manifestó en contra del aumento resuelto por Ancap de 83% para gasoil marino y el presidente de la gremial, Juan Riva-Zucchelli explicó a El País que las flotas permanecieron detenidas durante los últimos días “no como represalia, sino porque no se pueden cargar los barcos.
No parece sensato golpear a un sector que ya está golpeado”. Por este motivo, Ancap resolvió ayer un “precio diferencial para el gasoil marino destinado a la pesca nacional”. Según confirmó la presidenta de Ancap, Cecilia San Román a El País, la nueva modificación consiste en un aumento de 7% (igual que los combustibles al público) en vez del 83%.
La ley de Urgente Consideración (LUC) desmonopolizó el combustible marino en Uruguay desde 2020, lo que permite la libre importación del producto. El precio de este se fija en función de los de la región y Ancap lo estaba ofreciendo a un precio conveniente durante los últimos días cuando en los mercados internacionales se había encarecido con motivo del conflicto bélico en el Medio Oriente.
El aumento en el precio internacional del petróleo hizo que el de las naftas, gasoil y supergás aumentara un 7%; como establece el tope de variación de la normativa dispuesta por el Poder Ejecutivo en Uruguay.
Según explicó a El País la presidenta de Ancap, el valor del combustible marino para la pesca nacional será superior al del mes pasado (US$ 715 por metro cúbico) en un 7%, al igual que el resto de los precios de los combustibles regulados, y solo por 2.000 metros cúbicos para este mes.
“Nosotros pretendemos que sea lo mismo”, dijo el presidente de la gremial ayer previo a conocer el nuevo aumento aunque reconoció que el aumento de precio podría haber sido alto (40%) según el Precio de Paridad de Importación (PPI) que toma como referencia el Ejecutivo.
Riva-Zucchelli aseguró que se mantuvieron reuniones ayer con el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y Ancap. “Sé que hicieron un esfuerzo muy grande que destaco porque la verdad la primera medida fue, para mí, no muy conducente”, señaló.
La guerra también provocó en las últimas dos semanas una mayor demanda por gasoil marino de entre 25% y 30% por sobre lo normal para esta época del año lo que llevó a que Ancap haya suspendido la disponibilidad del combustible hasta ayer. De hecho, Riva-Zucchelli aseguró a El País que los barcos cuentan con el suministro desde ayer.
Condiciones de trabajo
La Intergremial Marítima de Uruguay explicó que los barcos de marina mercante trabajan bajo “condiciones paupérrimas y de semiesclavitud” que incluyen “salarios totalmente de hambre, que desregularizan el sector, no cumplen los convenios colectivos, no cumplen los Consejos de Salarios”.
Riva-Zucchelli dijo a El País que la flota “no es lo ideal pero tampoco espantosa”.
“Es un trabajo como cualquier otro”, agregó. También sostuvo que los marineros ganan más que el promedio en actividades similares en tierra y agregó que esto es “compensatorio” por las condiciones climáticas de algunas épocas y las distancias de los hogares cuando embarcan.
El presidente de la gremial sostuvo que el convenio por Consejo de Salarios —vigente hasta abril de 2027— incluye otros beneficios. “Nunca vemos contrapartida de ser productivos”, dijo Riva Zucchelli debido a medidas de paro y cambios de horarios dispuestos por los sindicatos.
Si bien no se observaron mayores detenimientos de actividades luego del conflicto que se extendió durante varios meses del 2025, el ejecutivo sostuvo que se paralizaron algunos trabajos por reclamos puntuales.
Por otra parte, Riva-Zucchelli dijo ayer en entrevista con Punto de Encuentro (radio Universal) que los salarios que paga el sector “si trabaja los días que tiene que trabajar son mejores que la construcción” y dijo que el convenio por Consejo de Salarios “ha llevado a que se lleve comida en exceso en los barcos”.
“La comida que llevan los trabajadores de la pesca es para deportistas de élite”, afirmó en base a lo que le señalaron nutricionistas que trabajaron en el armado del plan de alimentos.
Sin embargo, la intergremial sostuvo en un informe presentado al Parlamento que los contratos con trabajadores extranjeros incluyen “la violación de normas laborales”. Por ello, propusieron “la creación de un órgano de enlace entre la Prefectura Nacional Naval, la Inspección General del Trabajo y Seguridad Social y el Banco de Previsión Social (BPS), con la finalidad de examinar y registrar documentos laborales que firman los trabajadores extranjeros”, según el documento al que accedió El País.
