Planteos de los empresariosPlanteos de los empresarios: "tregua" de sindicatos, atender competitividad, críticas a Casupá, túnel en 18 y más

Cámaras empresariales hablaron sobre cómo ser más competitivos, la posibilidad de declarar al puerto de Montevideo como “servicio esencial”, sus ideas para el Mundial 2030 y más.

Los bajos márgenes de rentabilidad que tienen las empresas en Uruguay en comparación con varios mercados más competitivos, la posición de que la reducción de la jornada laboral no es “oportuna” en este momento de tanta exigencia internacional —salvo que haya garantías de que se mantiene o eleva la productividad—, la posibilidad de acordar con los sindicatos una “tregua o cláusula de paz” por un tiempo para dejar “respirar” al sector privado en una época de achicamiento, y la alternativa de declarar en “esencialidad” el puerto de Montevideo, fueron algunas de las posiciones comunes de los presidentes de cuatro de las gremiales empresariales más grandes de “Uruguay 2026: Desafíos y oportunidades, visión de las cámaras empresariales”, el almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) que se realizó en el hotel Radisson ayer.

Expusieron el presidente de la Asociación Rural (ARU), Rafael Ferber; el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Leonardo García; el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios (CCyS), Julio César Lestido; y el presidente de la Cámara de la Construcción (CCU), Alejandro Ruibal.

En el auditorio estaban el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, y el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, entre otros.

Los cuatro presidentes de gremiales destacaron el anuncio de un proyecto de ley para la mejora de la competitividad e innovación que comunicaron el presidente de la República, Yamandú Orsi, y el propio Oddone el martes. La iniciativa incluirá, entre otros aspectos, el “desempapelamiento” del Estado, además de aspectos vinculados a la formación de precios en mercados regulados y mejoras en normas de competencia.

De hecho, hubo aplausos cuando Lestido mencionó el proyecto y comentó “estamos en el camino correcto”

Otros aplausos se produjeron cuando García hizo referencia al convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que a su entender no deja de ser “una forma de judicializar las reestructuras o cierres de empresas”. Esto en referencia al proyecto del Ministerio de Trabajo de exigir un preaviso sobre los despidos. “Nadie pide que lo apliquemos, es una recomendación de la OIT”, recordó García sobre el convenio.

Por su parte, Lestido planteó que se debería evitar las situaciones que llevan a despidos o cierre de empresas, en vez de hacer énfasis en el preaviso. “Una empresa no despide por capricho”, agregó.

La conflictividad
García observó que los problemas en las relaciones laborales han escalado más últimamente, con paros y otras situaciones conflictivas que, a su juicio, muchas veces no se entienden.

“No podemos tener a la primera industria del país en jaque”, defendió en referencia a los conflictos en Conaprole. “Hay paros permanentes que no se comprenden. No sabemos cuándo el puerto está o no funcionando. Las empresas que más salarios pagan son las que más conflictos tienen; no lo entiendo. Y todo eso desestimula a las empresas”, insistió.

El presidente de la Cámara de Industrias propuso que haya una “cláusula de paz” (tregua) con los sindicatos, para que las empresas sigan funcionando y no se ponga en duda la estabilidad jurídica o institucional que caracteriza al país.

Ruibal matizó al decir que entiende “la posición de los sindicatos, pero hay que bajar la pelota al piso. Y no hablaría de ‘tregua’, sino de ‘preservar el trabajo’”.

Otra propuesta que se planteó fue la posibilidad de decretar la esencialidad del puerto de Montevideo, ya que “no se puede trabajar así”, dijo el presidente de la CIU, con costos que aumentan por las interrupciones y las mercaderías que no llegan a destino, entre otros inconvenientes.

Sobre la reducción de la jornada laboral, los cuatro presidentes de las cámaras la rechazan ya que se necesita un mayor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y de la productividad, en un contexto de incertidumbre por la guerra en Medio Oriente a lo que se suman los problemas de competitividad del país. En todo caso, es una opción siempre que haya un compromiso de aumento de productividad, lo que es difícil, opinaron.

“Todo esto va a tener que ser primero atendiendo la productividad, si no vamos a quedar afuera de la foto”, dijo Ruibal.

Ejes de los sectores
García planteó que el mayor desafío de Uruguay es mejorar la competitividad y propuso revisar los costos energéticos —”no sólo para las empresas que vienen a instalarse, sino para todas”, dijo—, modernizar las relaciones laborales y revisar el gasto público más allá de cada gobierno.

Lestido destacó la “Agenda País” de la Cámara de Comercio, con los pilares de educación como política de Estado, mejoras en la productividad, modernización laboral, inserción internaciuonal, y con especial atención al crimen organizado.

Ferber se centró en señalar que los estímulos deberían enfocarse en aumentar el área de forestación, agricultura y pasturas en el territorio, pero que se están discutiendo medidas o hay resoluciones que van en contra del sistema productivo en el campo uruguayo (ver aparte).

Por su lado, Ruibal destacó que “la actualidad encuentra un sector desafiado, en fase de meseta, que se sostiene por la construcción de vivienda promovida”.

“La construcción puede operar como salvavidas o como puente para poder sortear esta desaceleración” económica siempre que los proyectos están “bien elegidos”, planteó. En esa línea, reiteró lo adelantado en una entrevista con El País semanas atrás: hay que “pensar en un puerto de aguas profundas, oceánico”.

Ferber criticó el proyecto Casupá por su impacto
Rafael Ferber, el presidente de la ARU, dijo que Uruguay “tiene un potencial de crecimiento de US$ 2.000 millones adicionales en su producción si los estímulos se enfocan correctamente”. En este sentido, afirmó que el objetivo debe ser aumentar el área destinada a la forestación, la agricultura y las pasturas artificiales, transformando campos de menor rendimiento en sistemas más intensivos y eficientes que dinamicen la economía nacional.

“La ganadería ha dado un salto de productividad en los últimos 20 años, aumentando stock y faena”, agregó.

Por otro lado, Ferber afirmó que “no hay que golpear a la industria láctea, eso no tiene nombre”, en referencia al conflicto en Conaprole.

A su vez, cuestionó el proyecto Casupá para asegurar el agua potable de zona metropolitana, ya que las zonas de exclusión de hasta 100 metros —donde se prohíbe el laboreo y uso de agroquímicos— junto con la suspensión de nuevas inversiones en engorde a corral, actúan como un “fuerte desestímulo”. Añadió que una caída de apenas el 10% en el producto de la cuenca del río Santa Lucía debido a estas restricciones representaría una pérdida de US$ 150 millones.

Como alternativa, propuso considerar la opción de Juan Lacaze, señalando que podría estar operativa en tres años sin castigar la capacidad productiva de la región.

“No invierto US$ 150: en el estadio”
Ruibal se refirió al Mundial de 2030 y la participación de Uruguay en la organización. “Vamos a tener un partido en Montevideo. Qué bueno, nos merecíamos eso. Van a decir que estoy medio loco por lo que voy a decir, (pero) no invertiría US$ 150 millones en el Estadio Centenario”, dijo aludiendo al costo de reformarlo.“Se le puede invertir un monto menor, manteniendo el valor patrimonial, pero atendiendo al uso que le damos”, afirmó y agregó: “Si me dicen que la plata está, invierto US$ 50 millones en el estadio y US$ 100 millones en las canchas de los equipos”.

Críticas al posible túnel en 18
Ruibal se manifestó en contra de la construcción de un túnel para ómnibus en parte de la Avenida 18 de Julio, como se propone en la reforma del transporte metropolitano. “Uruguay no precisa una obra subterránea y hay otras sistemas de movilidad más moderna”, dijo.En tanto, Lestido se limitó a expresar la preocupación de la Cámara de Comercio y Servicios sobre el posible impacto de esta obra en los comerciantes del centro y Ciudad Vieja.

Costo de la burocracia del Estado
Según datos de la Cámara de Comercio y Servicios, abrir una empresa en Uruguay lleva, en promedio, 984 horas de trabajo administrativo (esto es, 41 días), lo que es visto como “exagerado” en comparación con otros países, dijo Lestido. Mantener una empresa en regla, se calcula que lleva unas 400 horas al año (entre trámites y cumplimiento tributario). Y para el cumplimiento normativo de comercio o servicios, más de 50 jornadas laborales al año. Todo esto quita tiempo que podría dirigirse a trabajo productivo, criticó Lestido.

Diario EL PAIS -Montevideo - URUGUAY - 19 Marzo 2026