Conflicto por HIF Global en Paysandú: gobernador de Entre Ríos amenaza con ir a La Haya por la planta
Rogelio Frigerio adelantó que está dispuesto a recorrer caminos judiciales a nivel internacional con tal de impedir la construcción de la planta de HIF Global en Paysandú.El gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, aseguró que se opondrá a la instalación de una planta de la empresa HIF Global en Paysandú, Uruguay, tal como esta prevista. Se trata de una inversión que se prevé como la mayor de la historia en el país.
Frigerio —gobernador de una provincia que es limítrofe con Uruguay y específicamente con Paysandú— expresó en su cuenta de X: "No podemos permitir otra Botnia". La referencia es a la instalación de una planta de celulosa en Fray Bentos por parte de la empresa Botnia —que luego pasó a manos de UPM— que provocó un conflicto entre los gobiernos de los entonces presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner y que generó una reacción en la población de la localidad de Gualeguaychú, que mantuvo cerrado el puente fronterizo.
"Mantuve varias reuniones desde el minuto cero con autoridades de Uruguay para dejar clara nuestra posición: la refinería de combustibles sintéticos proyectada en Paysandú tiene que relocalizarse", aseveró Frigerio, quien celebró que el estudio de impacto ambiental incluya a Colón, la ciudad fronteriza con Paysandú. "Vamos a seguir muy de cerca sus conclusiones para definir los próximos pasos", consideró.
En un video que acompaña la publicación, Frigerio refuerza su idea: "No podemos permitir una nueva Botnia. No podemos, después de ese tremendo mal paso que dio la Argentina, repetirlo".
Aseguró que en ese caso de principios de siglo las autoridades argentinas demoraron en ponerse en marcha para frenar la construcción del lado uruguayo, pero en su caso ya mantuvo tres instancias y el canciller, Pablo Quirno, lo acompañó en dos.
"No fueron cuando la obra estaba en marcha, estamos haciéndolas para evitar que esto prospere. Estamos aprendiendo de los errores que cometió la Argentina no hace mucho tiempo", dijo, y luego agregó: "Si tenemos que ir a La Haya (en referencia a la Corte Internacional de Justicia), vamos a La Haya; si tenemos que ir a la Corte de Derechos Humanos, vamos a la Corte de Derechos Humanos. A todos lados vamos a ir", aseveró.
Planteos de Argentina por la instalación de un planta de HIF Global y los cambios que se hicieron al proyecto
En noviembre hubo una reunión entre Quirno y el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, de la que también participó Frigerio. En esa instancia el ministro argentino aseguró que su país no se opondría a la inversión.
"Si hay algo a lo que Argentina no se va a oponer nunca es a la inversión", dado que ambos países "necesitan inversión para crecer", apuntó Quirno. Consultado acerca de si podría repetirse un hecho como el generado por la instalación de la planta de Botnia a orillas del Río Uruguay en 2005, el canciller argentino afirmó que "siempre va a intentar mantenerse la situación calmada" y que tanto Argentina como Uruguay no deben "pasar nunca más" por un hecho similar.
No obstante, desde la delegación argentina se pidió que "extremaran los recaudos" para evitar "efectos perjudiciales sobre las actividades preexistentes de las poblaciones ribereñas", que trabajan sobre el Río Uruguay. Además, expresaron inquietudes acerca de la localización de la planta y la posible "contaminación visual" que esta pueda generar, elementos que serán incorporados por Uruguay en la fase de análisis del proyecto.
Días atrás HIF Global presentó la Solicitud de Autorización Ambiental Previa de su proyecto de e-combustibles en Paysandú ante la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea) del Ministerio de Ambiente, que incluye el Documento de Proyecto y el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA); uno de los últimos permisos que restaba presentar para habilitar la construcción de la planta.
Para el desarrollo de ingeniería y del EsIA, HIF ajustó el diseño de la planta “optimizando su integración ambiental y territorial”. Para ello, se redujo la superficie de la planta en un 35%, se disminuyó la altura de las antorchas de seguridad y se aumentó el área de servidumbre ecológica en un 70% (un acuerdo legal para proteger recursos naturales), que alcanza las 260 hectáreas, con medidas de conservación de la biodiversidad y los ecosistemas.
Más allá de los trabajos que se requieran para la construcción de la infraestructura, se prevé que la inversión generará unos 400 puestos de empleo directos una vez terminada y en funcionamiento
