Ancap volvió a ganar en 2025 trás el rojo por la parada de la refinería en 2024
El conflicto en Medio Oriente marca el pulso del mercado petrolero y abre un dilema para el gobierno en el manejo de los precios de los combustibles.Ancap presentó el jueves los resultados contables correspondientes al ejercicio 2025, con ganancias por US$ 72,5 millones, producto de un mayor procesamiento de crudo (+45%), “buenos márgenes” de refinación y un esquema de fijación de precios que “respetó” la paridad de importación, según informó la empresa durante un taller con periodistas del que participó El Observador.
Este escenario permite dejar atrás el balance de 2024, cuando la empresa registró pérdidas superiores a los US$ 100 millones. Aquel ejercicio estuvo condicionado por una extensa parada técnica de La Teja, factor que resultó decisivo en los números rojos de ese año.
Desglose operativo y costos
Durante el año pasado, los ingresos netos disminuyeron 2,5%, a pesar de que hubo un incremento en las ventas totales respecto al año anterior. En tanto, los precios ex planta que fijó el Poder Ejecutivo "acompañaron" la evolución del Precio de Paridad de Importación (PPI), según Ancap.
Por su parte, el costo de ventas disminuyó 10,9%, asociado a que en 2025 se vendieron productos procesados en la refinería de La Teja. El costo del crudo fue más bajo por efecto precio y por la baja del tipo de cambio, mientras que en 2024 incluía mayoritariamente derivados importados debido a la parada de la refinería.
En 2025, el resultado operativo fue positivo en US$ 60 millones. La apertura por unidad de negocio muestra que combustibles dio ganancias por US$ 84 millones, lubricantes US$ 5 millones y gas natural totalizó US$ 2 millones, mientras que el portland volvió a terminar en rojo, esta vez con pérdidas por US$ 31 millones.
Asimismo, el resultado por participación en empresas vinculadas disminuyó, principalmente por el reconocimiento del deterioro contable de activos en Cementos del Plata y Gasoducto Cruz del Sur, con una ganancia de US$ 8,5 millones.
El desafío de los subsidios
Por otro lado, entre enero y diciembre la brecha entre el ingreso real de Ancap a partir de los precios establecidos por el Poder Ejecutivo y el ingreso teórico PPI de Ursea fue positiva en US$ 20 millones para el caso de naftas y US$ 27 millones en gasoil común, mientras que fue negativa en US$ 30 millones para el caso del supergás. A esto se agrega el aporte al subsidio focalizado de supergás, que fue de US$ 21 millones en el total del año.
Con ello, la brecha de precios en 2025 fue negativa en US$ 5 millones. Esto implica que el sobreprecio –llamado factor de ajuste- de $ 1,5 en naftas y gasoil que se utiliza desde julio del año pasado para sostener el subsidio “no fue suficiente” en 2025, según afirmó la presidenta de Ancap, Cecilia San Román.
El petróleo al alza suma incertidumbre sobre los combustibles
El aumento del petróleo es monitoreado en Uruguay por su posible impacto en los combustibles. Como informó El Observador, la suba del crudo presiona el sistema de fijación de precios vigente, que incluye una banda de flotación para amortiguar las variaciones internacionales.
Si el encarecimiento del petróleo continúa, podría acercar los valores al límite de esa banda e incluso activar mecanismos excepcionales —como la denominada “cláusula de escape”— para ajustar los precios internos, lo que terminaría trasladándose al costo de los combustibles en el país.
El escenario internacional genera un dilema para el gobierno: aumentar los precios de los combustibles o reducir los ingreso de Ancap.
San Román explicó que la empresa se encuentra en un proceso de análisis y seguimiento del mercado petrolero en coordinación con el Ministerio de Economía, mientras mantiene una estrategia de abastecimiento basada en la anticipación de compras y la gestión de inventarios. “Uno supone que vamos a tratar de mitigar y de amortiguar todo lo que se pueda en la sociedad y también en la empresa”, afirmó.
En ese marco, señaló que ya se adquirieron cargamentos hasta junio y que, considerando el crudo disponible, los derivados producidos y los productos intermedios, se cuenta con un stock equivalente a dos meses y medio. A ello se sumarán nuevos cargamentos —como el previsto para abril, que aportará dos meses adicionales de stock— y compras en curso, lo que permitiría alcanzar una cobertura de aproximadamente cinco meses y medio hacia adelante.
Asimismo, indicó que el esquema de pago se basa en el precio promedio mensual del Brent al momento de llegada de cada cargamento, lo que vincula el costo de adquisición a las condiciones del mercado internacional.
Desde el comienzo de la guerra en Medio Oriente, los precios referencia de los refinados se incrementaron alrededor de 80% en gasoil y 30% en gasolinas.
La metodología vigente de fijación de tarifas prevé que la próxima actualización en el mercado interno sea en mayo, es decir dos meses después de la última corrección que se dio en marzo. No obstante, el Poder Ejecutivo podría adelantarla si lo entiende necesario.
