Mercado de Carbono: la NDC 3.0, la llave para insertar a la Argentina en un negocio global que mueve miles de millones
La Mesa Argentina de Carbono advierte que la presentación de la nueva Contribución Determinada a Nivel Nacional es clave para acceder al mercado internacional del Artículo 6 del Acuerdo de París, que paga hasta cinco veces más que el mercado voluntario y podría generar entre USD 1.400 y 3.900 millones anuales en divisas
La Mesa Argentina de Carbono señala una oportunidad estratégica para la economía nacional: la presentación de la NDC 3.0 como condición indispensable para que el país pueda insertarse plenamente en el mercado internacional de créditos de carbono, un segmento que ya moviliza inversiones millonarias en América Latina y a nivel global.
Según el espacio que nuclea a más de 50 empresas del sector, la correcta implementación del Artículo 6 del Acuerdo de París permitiría duplicar e incluso quintuplicar el valor de las exportaciones argentinas de créditos de carbono, al habilitar su comercialización en mercados regulados internacionales, hoy vedados para el país.
Un mercado estratégico para inversiones y divisas
Desde la Mesa Argentina de Carbono subrayan que el mercado internacional de carbono debe ser entendido como una política de promoción de inversiones, generación de divisas, empleo y desarrollo regional, especialmente en sectores como energía, agro, foresto-industria y gestión de residuos.
Argentina cuenta con una base técnica sólida y más de 20 años de experiencia en proyectos de carbono, pero actualmente sólo puede operar en el mercado voluntario, donde los precios son considerablemente más bajos.
“El mercado internacional del Artículo 6 paga entre dos y cinco veces más por crédito de carbono que el mercado voluntario actual. Esto cambia radicalmente la ecuación económica y vuelve viables proyectos de gran escala que hoy no logran financiamiento”, explicó Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa Argentina de Carbono.
El potencial económico del Artículo 6
Estimaciones del Centro Argentino de Ingenieros y la Academia Nacional de Ingeniería indican que el país tiene un potencial mínimo de 131,4 millones de créditos de carbono anuales, derivados de la producción agropecuaria, forestal, la conservación de bosques nativos y otras actividades certificables.
Bajo este escenario, Argentina podría generar ingresos anuales de entre USD 1.400 y USD 3.900 millones por exportaciones de créditos de carbono en el mercado internacional, muy por encima de los USD 788 millones proyectados si se mantiene exclusivamente el esquema voluntario.
Para activar este flujo de inversiones y divisas, el paso clave es la presentación de la NDC 3.0 ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
“La NDC 3.0 es un prerrequisito para negociar acuerdos bilaterales bajo el Artículo 6 y una señal concreta para que el sector privado invierta en proyectos orientados a exportar créditos de carbono al mundo”, remarcó Cano.
Actualmente, más de 70 países ya incluyeron el Artículo 6 en sus NDC actualizadas y existen más de 100 acuerdos bilaterales firmados bajo el esquema 6.2.
Entre los principales compradores se destacan Japón, Suiza, Singapur, Suecia, Corea y Noruega, mientras que países de la región como Chile, Paraguay, Perú y Costa Rica ya avanzaron como vendedores.
Beneficios transversales para la economía argentina
La operatividad del Artículo 6 permitiría a la Argentina:
Ingreso de divisas mediante la exportación de activos intangibles (ITMOs) con alta demanda global.
Acceso a financiamiento competitivo para proyectos basados en la naturaleza, transición energética y economía circular.
Mejora de la competitividad internacional, anticipándose a barreras como el CBAM de la Unión Europea, vigente desde 2026.
Desarrollo federal, con inversiones directas en provincias con potencial forestal, agropecuario y energético.
Desde la Mesa Argentina de Carbono instaron a las autoridades nacionales a avanzar con la presentación de la NDC 3.0 para transformar el potencial en una realidad concreta.
“Argentina tiene talento, recursos naturales y capacidad técnica para ser un proveedor relevante de créditos de carbono a nivel global. La NDC 3.0 es el primer paso para dejar de mirar esta oportunidad desde afuera y pasar a ser protagonistas del mercado internacional”, concluyó Cano.
