trump 1La decisión de Trump sobre Irán sacude el comercio global y coloca a Uruguay en alerta

Con vínculos comerciales mínimos, la Cancillería evalúa el alcance del arancel estadounidense a la nación islámica.La decisión de Estados Unidos de aplicar un arancel del 25% a los países que comercien con Irán genera incertidumbre global. Uruguay, con vínculos comerciales mínimos con Teherán, observa el escenario mientras crece el riesgo de un nuevo choque entre Washington y Pekín.

El gobierno uruguayo no tenía previsto este martes realizar comentarios oficiales sobre el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel adicional del 25% a todos los países que mantengan relaciones comerciales con la República Islámica de Irán. Así lo transmitieron al Diario La R fuentes de la Cancillería. La medida, comunicada de forma directa por el mandatario estadounidense a través de su red social Truth Social y según el propio Trump entró en vigor de “manera inmediata” y vuelve a sacudir el escenario del comercio internacional.

Uruguay figura entre los más de 100 países que mantienen algún tipo de intercambio comercial con Irán, aunque en términos marginales. Desde la Unión de Exportadores del Uruguay se indicó a Diario La R que “actualmente el volumen de comercio con Irán es prácticamente nulo tanto en importación como en exportación”, lo que reduce el impacto directo de la decisión estadounidense sobre la economía local.

No obstante, el anuncio genera interrogantes a nivel global por su alcance, su instrumentación legal y sus posibles consecuencias sobre las relaciones comerciales entre las principales potencias económicas del mundo.

Una medida de alcance global

Según la disposición anunciada por Trump, cualquier país que mantenga vínculos comerciales con Irán deberá pagar un arancel adicional del 25% sobre todas las transacciones que realice con Estados Unidos. El texto difundido por el mandatario fue categórico: “Con efecto inmediato, cualquier país que mantenga relaciones comerciales con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% sobre todas y cada una de las transacciones comerciales que realice con los Estados Unidos de América. La presente orden es definitiva y concluyente”.

La decisión se inscribe en una estrategia de máxima presión sobre el gobierno iraní, con el objetivo declarado de debilitar económicamente a Teherán, castigar sus vínculos comerciales internacionales y responder a la represión interna denunciada por organizaciones de derechos humanos.

Sin embargo, hasta el momento la Casa Blanca no ha brindado precisiones clave sobre cómo se aplicará la medida en la práctica. No está claro si el arancel alcanzará a todos los países que comercian con Irán o si se focalizará únicamente en sus principales socios comerciales. Tampoco se ha especificado si el nuevo gravamen se sumará a los aranceles ya existentes que Estados Unidos mantiene sobre determinados países y productos.

El comercio iraní y sus principales socios

De los más de 100 países que mantienen intercambios comerciales con Irán, China se posiciona como su principal socio exportador. Hasta octubre de 2025, el gigante asiático compró productos iraníes por más de 14.000 millones de dólares, según datos de Trade Data Monitor basados en estadísticas de la Administración de Aduanas de la República Islámica de Irán.

En segundo lugar se ubica Irak, que recibió bienes iraníes por un valor cercano a los 10.500 millones de dólares. Emiratos Árabes Unidos y Turquía también figuran entre los principales destinos de las exportaciones iraníes. En el caso turco, el intercambio mostró un crecimiento significativo: las exportaciones iraníes pasaron de 4.700 millones de dólares en 2024 a 7.300 millones de dólares el año pasado.

La estructura exportadora de Irán está fuertemente concentrada en el sector energético. El país es uno de los mayores productores de petróleo del mundo y casi la totalidad de sus diez principales exportaciones están vinculadas a combustibles y derivados. A esto se suman algunos productos agroalimentarios, como pistachos y tomates, que se envían a distintos mercados.

En contraste, Irán importa una cantidad considerablemente mayor de bienes básicos de los que exporta. Los alimentos representan aproximadamente un tercio de sus importaciones, con compras relevantes de maíz, arroz, semillas, aceites de girasol y soja. No obstante, el principal rubro importado por Irán en los últimos años ha sido el oro. En los doce meses previos a octubre, el país importó oro por un valor estimado de 6.700 millones de dólares, frente a los 4.800 millones del año anterior.

Incertidumbre legal y dificultades de aplicación

Más allá del anuncio político, persisten dudas relevantes sobre el sustento legal de la medida. Estados Unidos no ha precisado bajo qué normativa se introduciría este nuevo arancel. En abril pasado, Trump había anunciado aranceles generalizados amparándose en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, una decisión que actualmente se encuentra bajo revisión judicial. La Corte Suprema de Estados Unidos tiene previsto pronunciarse al respecto esta semana.

El propio Trump sostuvo el lunes que Estados Unidos estaría “en problemas” si esos aranceles no se mantienen, reforzando su postura de confrontación comercial como herramienta de política exterior.

La aplicación práctica del nuevo arancel también presenta desafíos significativos. Se estima que Irán obtuvo miles de millones de dólares en exportaciones de petróleo durante 2024 mediante el uso de una flota de buques “fantasma”, difíciles de rastrear, y comercializando su crudo en yuanes chinos en lugar de dólares estadounidenses, lo que complica los mecanismos de control y sanción.

Un contexto político marcado por la tensión interna en Irán

El anuncio estadounidense se produce en un contexto de creciente tensión interna en Irán. Informes de la organización Human Rights Activists News Agency han dado cuenta de un saldo fatal en protestas internas, lo que refuerza la dimensión política de la decisión de Washington. Desde la Casa Blanca se ha señalado que la nueva política arancelaria busca no solo presionar económicamente al gobierno iraní, sino también disuadir a terceros países de sostener o profundizar sus relaciones comerciales con Teherán, incrementando el costo de hacerlo.

¿Riesgo de un nuevo choque entre Estados Unidos y China?

La medida también reaviva interrogantes sobre el futuro de la relación comercial entre Estados Unidos y China. El anuncio de Trump llega después de un período de relativa tregua arancelaria entre Washington y Pekín, así como tras la apertura de mesas de negociación entre Estados Unidos y la India para redefinir sus vínculos comerciales bilaterales.

Si se interpreta literalmente el mensaje del presidente estadounidense, los productos chinos exportados a Estados Unidos podrían quedar sujetos de forma inmediata al nuevo arancel del 25%, debido a los vínculos comerciales entre China e Irán. Sin embargo, esos productos ya enfrentan una tasa arancelaria promedio del 30,8%, según estimaciones de Bloomberg Economics.

Esto abre una serie de interrogantes: ¿se sumará el nuevo arancel a los impuestos existentes? ¿Habrá excepciones o concesiones específicas? ¿Se buscará evitar una escalada directa con Pekín?

China ha demostrado en el pasado su disposición a responder a medidas que considera desproporcionadas, no solo mediante la imposición de aranceles propios, sino también a través de restricciones a la exportación de tierras raras, insumos estratégicos para las industrias de alta tecnología estadounidenses. El dominio chino sobre el suministro global de estos minerales le ha otorgado una herramienta de presión clave, que contribuyó a alcanzar una tregua comercial temporal en noviembre pasado.

Desde Beijing ya se advirtió que, ante nuevas medidas hostiles, el país “tomará todas las acciones necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos”.

Diario LA-R Montevideo - URUGUAY - 15 Enero 2026