Alternativas ante la crisis
El gobierno cubano abre el camino a toda inversión en energías renovables.
Una carrera por la supervivencia entre grandes adversidades vive el gobierno en Cuba. El cambio de matriz energética, más que necesario y ecoamigable, ha sido una medida emergente. Teniendo la compra de combustibles censurada ante amenazas de aranceles estadounidenses, acudir a los recursos naturales y el producto nacional es la única opción. Esta última, muy costosa y demandante de un tiempo con el que Cuba no cuenta, es así que el gobierno ha decidido apostar en grandes cantidades al Sol.
La escasez de hidrocarburos ya repercute en servicios vitales de salud, producción, industria, energía y el transporte. El precio de la gasolina en el mercado informal se ha triplicado, llegando a costar más de 8 dólares el litro.
Leyes, excepciones y normativas se alinean para facilitar la compra, inversión y adquisición de equipos que transformen la energía solar en energía eléctrica; pasa igual con otros receptores y acumuladores de corriente.
Estas acciones se vienen delineando desde la Estrategia Nacional de Transición Energética. En la concluida Feria Internacional de La Habana, inversionistas y empresarios conocieron detalles y oportunidades a través de la Dirección de Energías Renovables del Ministerio de Energía y Minas. Un programa dedicado al sector residencial que incluye la electrificación de viviendas, incluso soluciones para las que se encuentran aisladas del Sistema Eléctrico Nacional; iniciativas para la movilidad eléctrica, inicialmente con 24 estaciones de carga rápida, facilitando el acceso de vehículos eléctricos a las provincias y polos turísticos; y el aprovechamiento de la energía solar para el sector productivo y de los servicios.
Predicciones anuncian que, si seguimos manteniendo el ritmo actual, las Fuentes Renovables de Energía (FRE) alcancen el 24% de la generación eléctrica para 2030, un 40% hacia 2035 y el 100% para 2050.
Para alcanzar estos números, además de tener la necesidad imperante de hacerlo, se hace preciso el financiamiento y la inversión; de ahí muchos de los incentivos que impulsa el gobierno en el archipiélago. Uno de esos fue la Convocatoria para beneficio directo de los nuevos actores económicos que apoyan el uso de las fuentes renovables de energía. Hasta 40 mil dólares destinados a la adquisición de equipamientos y recursos materiales en los sectores productivos del país, pudieron solicitar MiPymes estatales y privadas, Cooperativas No Agropecuarias y Proyectos de Desarrollo Local. La idea está financiada por la Unión Europea e implementada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Cooperación Francesa en Cuba, el Ministerio de Economía y Planificación y su Instituto Nacional de Investigaciones Económicas.
Tras la actualización del marco normativo aprobada por el Ministerio de Finanzas y Precios, las personas naturales que desarrollan actividad económica en el país pueden acceder a beneficios fiscales por inversiones en fuentes renovables de energía. Esto significa que todo aquel trabajador contribuyente al pago del impuesto sobre ingresos personales queda exonerado de la aplicación de este cuando realizan procesos inversionistas en fuentes renovables de energía. La Gaceta de la República lo hizo oficial a través de la Resolución 41/2026, a finales de febrero. La viceministra de Finanzas y Precios, Yenisley Ortiz Mantecón, explicó que es un beneficio que aplica tanto a proyectos destinados al autoconsumo como a aquellos que puedan aportar electricidad al Sistema Electroenergético Nacional.
La misma norma exime del pago del Impuesto Aduanero a las personas naturales y jurídicas, por la importación de sistemas solares fotovoltaicos, sus partes y piezas fundamentales, así como de calentadores solares, bombas fotovoltaicas y pequeños aerogeneradores. También se incluyen en la lista los biodigestores de geomembranas; motobombas a biogás; alumbrado solar y sistemas de aire acondicionado solar; cargadores para vehículos eléctricos, que funcionen a partir del aprovechamiento de las fuentes renovables de energía; equipos destinados al procesamiento de biomasa para la producción de energía; así como las partes y piezas fundamentales de estos. Además, se exime del pago del Impuesto Aduanero al sector estatal y las formas de gestión no estatal que ejecutan proyectos de generación de electricidad con fuentes limpias o a partir del aprovechamiento de estas.
Estos incentivos tienen un plazo de beneficio durante el período de recuperación de la inversión, hasta un máximo de 8 años.
