Un Solo Uruguay convoca en Gaetán con foco en Casupá: “¿Agua para quién?”
Con el foco puesto en Casupá, la concentración de este año aparece como una nueva señal de movilización del sector productivo y de actores sociales que reclaman mayor transparencia, participación y discusión pública antes de avanzar en decisiones que podrían implicar impactos territoriales y expropiaciones
El movimiento Un Solo Uruguay realizará este viernes 23 de enero una nueva concentración, esta vez en la localidad de Gaetán, departamento de Lavalleja, con un eje central puesto en el proyecto de la represa de Casupá, iniciativa que —según advierten— podría afectar directamente a productores de Lavalleja y Florida. La actividad está convocada para las 18:00 horas y tendrá como consigna principal la pregunta: “¿Agua para quién?”.
La concentración se enmarca en una serie de instancias impulsadas por Un Solo Uruguay desde su primera convocatoria en 2018 en Durazno. En esta oportunidad, si bien el movimiento ha ampliado en los últimos años su agenda hacia otros rubros, vuelve a colocar en primer plano temas fuertemente vinculados al sector agropecuario, especialmente aquellos relacionados a infraestructura, expropiaciones y acceso al agua.
En diálogo previo a la convocatoria, el ingeniero agrónomo Ricardo García Pintos, productor de Florida y oriundo de Lavalleja, explicó que el movimiento busca actuar como “facilitador” y dar voz a quienes podrían verse perjudicados por decisiones estatales. “Un Solo Uruguay es un mediador a la gente que va a sufrir, o puede sufrir un daño, en este caso expropiaciones. Se le trata de dar voz a esa gente, y son ellos los que van a abrir el fuego”, sostuvo.
Según detalló García Pintos, la actividad estará organizada en tres módulos, comenzando por testimonios de personas directamente afectadas por el proyecto. Luego se abordará el tema de los “contratos secretos” y decisiones tomadas “entre cuatro paredes”, que —según su visión— alejan los procesos de un funcionamiento democrático real. En ese sentido, cuestionó que parte de la ciudadanía se entera de las definiciones cuando ya están avanzadas o “consignadas”.
El productor puso como ejemplo el contrato con UPM, al que definió como un antecedente de acuerdos sin suficiente transparencia pública. “La democracia se basa en la decisión de la gente, nosotros tenemos representantes y la verdad que no nos sentimos representados, o nos sentimos muy poco representados”, afirmó, diferenciando entre dirigentes políticos pero marcando que, a su entender, predomina una lógica que “pasa por encima de las leyes” y de la Constitución.
Uno de los puntos más críticos señalados por García Pintos es que, pese a que aún restarían instancias de participación ciudadana, desde el gobierno se habría transmitido que la obra se concretará. “La represa se va a hacer, es lo que dice el ministro Ortuño. Pero ¿y cómo se va a hacer? Todavía faltan dos audiencias públicas donde la gente tendría que ser escuchada”, remarcó, advirtiendo que esa postura podría significar una señal anticipada de que no se considerarán los argumentos de los productores y vecinos involucrados.
Además, adelantó que en la concentración se presentará una alternativa técnica distinta a las opciones ya conocidas —ni agua del Río de la Plata ni desde el arroyo Casupá—, y defendió la idea de que lo técnico debe primar sobre lo político. Para ilustrarlo, comparó el tema con una decisión médica: “Si tenemos un problema del corazón, no vamos a un político, vamos al médico, al mejor médico, que nos salve la vida”.
La convocatoria fue extendida, según indicó, a autoridades del gobierno nacional y departamental, al sistema político y a representantes de la oposición, además de prensa y público en general. “Se invitó a todo el aparato político (…) estar presente, escuchar”, dijo, remarcando que la intención es generar discusión pública y fortalecer el “control ciudadano” a través de las herramientas que ofrece la Constitución.
La instancia incluirá también un cabildo abierto, donde se habilitarán intervenciones breves de hasta dos minutos por participante, con el objetivo de recoger opiniones y preocupaciones. “Falta diálogo, evidentemente falta diálogo en este sentido”, resumió García Pintos, señalando que la agenda del movimiento trasciende lo agropecuario e incluye economía, educación, seguridad y otros temas que consideran transversales.
