Productor de Casupá resiste el proyecto de la represa: “Es un cementerio de plata”.
Walter Martínez, quinta generación en el paraje Milán, denuncia la total falta de información y diálogo por parte de las autoridades y afirma categóricamente que no abandonará su tierra. Walter Martínez es productor ubicado en el paraje Milán, próximo a Casupá, cuyo predio será afectado por la represa Casupá que el gobierno pretende llevar adelante.
Es la quinta generación ubicada allí: “Justo acá donde yo estoy, llegaron mis padres hace 70 años”, precisó en entrevista al programa Diario Rural de CX4 Radio Rural. Su actual producción es ganadera casi en exclusividad, “hacemos cría y recría”, en unas “200 hectáreas entre lo propio que no es mucho y campo arrendado”, con índice Coneat 120.
Cinco conceptos relevantes;
Arraigo e identidad familiar: El productor resalta con orgullo que su familia pertenece a la zona desde hace cinco generaciones, sumando entre 70 y 72 años de permanencia directa en el predio actual, lo que refuerza su lazo afectivo y laboral con el territorio.
Falta absoluta de diálogo e información oficial: Martínez critica severamente a las autoridades por “poner la carreta delante de los bueyes, asegurando que nunca se les brindó información clara ni respuestas a los planteamientos de los vecinos, enviando únicamente a intermediarios de bajo rango y evadiendo las preguntas cruciales.
Cuestionamiento técnico y ambiental a la viabilidad de la obra: Sostiene que la zona no es adecuada debido a que el Santa Lucía ya está colapsado y que se embalsará agua contaminada por el lavado de pueblos, tambos, criaderos y cementerios rurales cercanos. Además, advierte que la represa dañará sitios de alto valor histórico vinculados a la familia de José Artigas.
Resistencia tajante al desalojo: A pesar de la presión mediática y la incertidumbre, el productor afirma que no tiene ninguna intención de vender su propiedad y que está dispuesto a encadenarse antes de abandonar el sitio donde vive
Priorizar el arreglo de la red de OSE antes de invertir en la obra: Basado en el dato de que el 57% del agua se pierde por cañerías rotas y obsoletas (algunas con más de 110 años), Martínez propone que primero se repare la infraestructura existente en Montevideo y luego se piense en un gasto multimillonario que califica como un “cementerio de plata”.
CASUPÁ ES “UN PROYECTO SIN FUTURO”.
Sobre la represa Casupá, Martínez dijo en Diario Rural que es un tema antiguo que comenzó “hace más de 50 años, tuvo un período en standby cuando era chico, después quedó olvidado y apareció hace unos 9 o 10 años. Pero desde hace un año el tema se retomó con un poco más de fuerza, pero sin fundamento”, expresó.
Definió el proyecto Casupá como “sin futuro en una zona que no es adecuada para eso, es como que vienen trabajando con la carreta delante de los bueyes”, consideró.
Por otra parte, cuestionó la doble conducta de las autoridades que por un lado no brindan información a pesar de que se la solicitaron y que allí es su lugar, es donde vive, pero por el otro, al hablar “en las radios lo cuentan como que ya están empezando a hacer la obra, siendo que ni siquiera hemos visto pasar gente por acá”.
Los pedidos de información y de reunión con autoridades realizados por Martínez, no han tenido respuesta, “así que veo que es un proyecto muy en el aire”, eso aparte de que quienes “hemos vivido la vida acá (vemos que) no es un lugar para hacer una represa. Quieren represar agua donde no la hay, en el río Santa Lucía que ya colapsó”.
Los planteamientos que hicimos sobre otras formas de solucionar el tema del agua, “tampoco han sido escuchados, más bien que nos han prepoteado”, señaló.
Por otra parte, Martínez dijo que aún no ha recibido una valoración por el campo que explota, que además “no está para vender”, y “les hemos explicado (que la represa) no va a ser fructífera. Yo no pienso irme de acá, es mi propio rancho y no me voy a ir”, enfatizó.
Martínez aseguró que en los vecinos la opinión generalizada es la misma que expresa él. “Estamos en un grupo de WhatsApp que hicimos para estar enterados” de lo que está sucediendo, y tenemos “una cadena de vecinos laburadores, nacidos y criados acá la mayoría, y los que no vinieron hace varios años”.
SE DESTROZA UN ÁREA HISTÓRICA.
Con esa iniciativa lo que se logrará es “destrozar una gran parte de los dos departamentos, Florida y Lavalleja, incluso una parte históricas: propiedades que fueron de la familia Artigas que todavía están los títulos firmados y esos predios fueron vendidos a productores que están y que existen, hay muestras evidentes”
A su vez, “están todas las mangueras de piedra que trabajaba la familia Artigas, hay un cementerio rural que también va a quedar (debajo) en la represa”, además de otros “dos cementerios antiguos”.
Consultado si los productores y vecinos de la zona tienen esperanzas de que el presidente Yamandú Orsi los reciba, el entrevistado contestó que las que había ya no están: “Las hemos perdido. Al principio pensamos que podíamos ser recibidos. Le entregamos una cara en Florida y nos prometió que sí, pero a las palabras se las lleva el viento porque ya pasó bastante tiempo y no dio más señales”.
En el cierre, Walter Martínez fue enfático: “La plata que van a enterrar” con esa represa de Casupá “va a ser un cementerio de dineros que es de todos los uruguayos. Es plata que hay que ponerla donde (se asegure que) tengamos agua para siempre, no para tres días y volver al mismo problema”, porque “después esa plata no se va a poder recuperar”.
Otro aspecto que pidió considerar, es el desperdicio de agua de OSE por cañerías rotas: “Lo sabemos todos: el 57% del agua se tira por cañerías rotas. Vamos a arreglar todas las cañerías, vamos a probar y después vamos a ver si hay que hacer la obra” de la represa.
“Lo más lógico es que si llevan más agua” a esos mismos caños viejos y rotos, “va a tener más presión y van a tener más daño. Son cañerías que tienen 110 años, arreglemos eso primero y después veamos si se precisa más agua”, razonó.
