Confirman aumento de las exportaciones como consecuencia del Tratado Mercosur-UE
El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin llamó a construir una política exterior como “desafío país”.El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, aseguró que Uruguay atraviesa una etapa de fuerte dinamismo en su política comercial exterior y sostuvo que el país debe asumir la inserción internacional como una estrategia compartida entre el Estado y el sector privado.
El planteo fue realizado tras una reunión con la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE), instancia en la que el canciller presentó los principales lineamientos de la política comercial del gobierno y escuchó las inquietudes de los empresarios.
Lubetkin calificó el encuentro como «muy positivo» y afirmó que era necesario generar un espacio de intercambio directo con el sector empresarial. «Estos no son desafíos solo del gobierno, del Ministerio de Economía, del presidente de la República o de Relaciones Exteriores. Son desafíos país», expresó.
En ese sentido, destacó que Uruguay ha consolidado acuerdos y negociaciones que marcarán el rumbo económico de las próximas décadas. Entre ellos mencionó la puesta en marcha del acuerdo Mercosur-Unión Europea, el acuerdo con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), la apertura del diálogo con el Acuerdo Transpacífico y el fortalecimiento de los vínculos con América Latina.
El canciller recordó además la intensa agenda internacional desarrollada por el gobierno desde el inicio de la administración, con numerosas reuniones en el exterior y la visita de varios mandatarios a Montevideo. Según explicó, toda esa actividad diplomática tiene como objetivo ampliar las oportunidades comerciales, atraer inversiones y generar empleo.
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la evaluación de los primeros meses de aplicación provisional del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, vigente desde el 1.º de mayo.
Lubetkin sostuvo que ya existen resultados concretos. «Puedo afirmar que ya son millones de dólares de aumento del comercio en la aplicación del acuerdo Mercosur-Unión Europea», señaló, aunque prefirió evitar evaluaciones triunfalistas y planteó que será al cierre del año cuando se podrá medir con mayor precisión el verdadero impacto del tratado. Indicó que el incremento del intercambio ya alcanza a distintos sectores, entre ellos la agricultura y los servicios informáticos, y aseguró que incluso autoridades españolas han transmitido al gobierno uruguayo señales positivas sobre la evolución del comercio bilateral.
El ministro recordó que la concreción del acuerdo fue el resultado de más de 25 años de negociaciones y destacó el papel desempeñado por Uruguay durante la etapa final del proceso para alcanzar su aplicación provisional.
Consultado sobre las perspectivas para el segundo semestre, Lubetkin afirmó que el objetivo es consolidar el crecimiento y la diversificación del comercio exterior. Sin embargo, advirtió que el desafío no pasa únicamente por abrir mercados, sino también por fortalecer la infraestructura logística necesaria para atender el aumento del intercambio comercial.
Como ejemplo mencionó el crecimiento previsto del transporte de minerales provenientes de Brasil y la necesidad de potenciar la hidrovía y la operativa portuaria. Recordó además que mantuvo conversaciones con el viceprimer ministro de Bélgica, país que tiene una importante participación en proyectos vinculados a la hidrovía y al puerto de Montevideo.
En paralelo, destacó los avances alcanzados en el denominado Consenso de Brasilia para promover mayores niveles de conectividad aérea mediante políticas de cielos abiertos, un aspecto que consideró clave para facilitar tanto el transporte de mercancías como el movimiento de personas.
Una agenda intensa
Lubetkin también realizó un balance del inicio de la presidencia pro témpore uruguaya del Mercosur y aseguró que existe una fuerte expectativa por aprovechar estos seis meses para imprimir una nueva dinámica al bloque.
Entre las iniciativas previstas anunció la realización, el próximo 2 de diciembre en Maldonado, del primer gran encuentro empresarial entre la Unión Europea y el Mercosur, concebido como una instancia destinada a transformar los acuerdos políticos en oportunidades concretas de inversión y negocios. El canciller señaló que el propósito es que el tratado deje de ser «un paquete de documentos» para convertirse en resultados tangibles en materia de empleo, crecimiento económico y reducción de la pobreza.
Asimismo, confirmó que Uruguay buscará avanzar durante su presidencia en nuevas negociaciones comerciales con Canadá, India, Emiratos Árabes Unidos y otros mercados estratégicos. «Lo importante para nosotros es llegar a uno o dos nuevos acuerdos», afirmó, al considerar que ello demostraría la capacidad del Mercosur para adaptarse a un escenario internacional en permanente transformación.
Por su parte, el presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro, aseguró que la aplicación provisoria del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea ya permitió incrementar las exportaciones uruguayas mediante las cuotas habilitadas. Sostuvo que “hemos aprovechado esas ventanas” y que “se ha incrementado el comercio entre la Unión Europea y Uruguay a través de ese mecanismo”.
La gremial se reunió con el canciller Mario Lubetkin, quien le presentó el estado de la agenda de inserción internacional. Según explicó Loureiro, durante el encuentro también se repasaron las gestiones vinculadas a Canadá, India, Japón y los países del Acuerdo Transpacífico, además de otros mercados en los que Uruguay busca avanzar.
El ingeniero señaló que es importante mantener un intercambio permanente entre el gobierno y el sector privado durante las negociaciones internacionales. “Es importante tener clara cuál es la agenda que está planteando el gobierno para que nosotros aportemos sobre esas agendas”, afirmó. Loureiro agradeció el “detallado informe” del canciller Lubetkin y recordó que la Confederación Empresarial tiene como pilar la inserción internacional. En ese sentido, sostuvo que en este contexto, la incertidumbre global es el enemigo real para el desarrollo del comercio exterior . No obstante, “hay que reconocer que se avanzó” dijo, en relación a la agenda presentada a los partidos políticos y consignó que “algunas cosas que se plantearon en 2024 se lograron en 2025 y otras en 2026”. “La incertidumbre global es nuestro principal enemigo” en alusión a los conflictos internacionales que están en curso. Sobre la conflictividad laboral dijo que es un tema que “preocupa muchísimo”, y sostuvo que el funcionamiento del puerto de Montevideo es vital para el desarrollo del país, no solo para los exportadores, sino también para sostener el flujo de las importaciones así como la carga en tránsito. “Hemos solicitado una reunión al presidente Orsi justamente para tratar estos temas y otros de agenda que nos están impactando bastante”, afirmó. Loureiro aclaró que hay determinados temas que no hay que incluirlos en una agenda de discusión pública aunque sí pueden habilitar un debate en privado. En particular, mencionó que la reducción de la jornada laboral es uno de ellos. “Este tema no debería estar siendo discutido públicamente hasta que no resolvamos otros temas como son la competitividad o la productividad”, afirmó.
En ese sentido, destacó la postura del gobierno que lanzó la ley sobre competitividad como “un paso pequeño que no va a mover la aguja” pero sí que va en esa dirección. Por otra parte, resaltó la activa participación del empresariado en la estrategia nacional de desarrollo donde uno de los pilares es la competitividad y adelantó que el próximo tema a discutirse en ese ámbito es el de la productividad. Loureiro insistió con que primero hay que avanzar en los temas relacionados al crecimiento del producto bruto interno para después analizar en la matriz social. “Avanzar en la discusión de la reducción de la jornada laboral hoy es inviable porque no hay actividades económicas que puedan sostenerla” en el país.
