Evento en Montevideo
Integración gasífera regional: analizaron oportunidades para desarrollar una industria de fertilizantes
La directora nacional de Energía, Arianna Spinelli, participó del encuentro Integración Gasífera Mercosur + Chile. Vectores alternativos para la integración gasífera regional: Fertilizantes. En esta instancia, coorganizada por OLACDE, CAF, ALADI e IICA, se presentaron los resultados de una nueva fase del Proyecto Regional de Integración Gasífera del Mercosur y Chile, que analiza el potencial de los recursos gasíferos del Cono Sur para impulsar la producción regional de fertilizantes, reducir la dependencia de importaciones y generar nuevas cadenas de valor.
Spinelli destacó que la integración regional permite pasar de preguntarse cómo integrar los sistemas energéticos a pensar qué hacer con esa integración. Señaló que el gas natural puede ser una materia prima clave para nuevas actividades industriales que agreguen valor al recurso, generen nuevas cadenas de valor y reduzcan la dependencia externa de la región.
La directora nacional de Energía, Arianna Spinelli, participó de la apertura del encuentro Integración Gasífera Mercosur + Chile. Vectores alternativos para la integración gasífera regional: Fertilizantes. La actividad se desarrolló el martes 1 de setiembre en la sede de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).
El encuentro, organizado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-, junto con ALADI y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), reunió a autoridades, empresas, organismos internacionales y especialistas de los sectores energético y agropecuario.
Durante la jornada se presentaron los resultados de la Fase VI del Proyecto Regional de Integración Gasífera del MERCOSUR y Chile, centrada en las oportunidades para desarrollar un mercado regional de fertilizantes nitrogenados a partir de la creciente disponibilidad de gas natural.
Además de la directora Spinelli, en la apertura participaron Sergio Abreu, secretario general de ALADI; Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE; Mercedes Pedreira, ejecutiva de la Dirección de Integración, Comercio e Inversiones de CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-; y Edgar Chacón Rodríguez, representante internacional de IICA.
En esta sexta etapa del Proyecto Regional de Integración Gasífera del Mercosur y Chile, el análisis se concentra en las oportunidades asociadas al desarrollo de un mercado regional de fertilizantes nitrogenados y en su potencial para ampliar los intercambios energéticos; movilizar inversiones en producción de gas natural, infraestructura de transporte y plantas de fertilizantes; reducir la dependencia de importaciones; y contribuir a mejorar la productividad agrícola.
El estudio parte de una combinación especialmente relevante para el Cono Sur. Por un lado, América del Sur importa cerca de 20.000.000 de toneladas de fertilizantes nitrogenados por año, por un valor superior a USD 5.000.000.000. Son insumos fundamentales para algunos de los principales cultivos de la región, como el maíz, el trigo, la caña de azúcar, el café, el algodón y la naranja. Por otro, la creciente disponibilidad de gas natural asociada principalmente al desarrollo de Vaca Muerta y del presal brasileño abre nuevas posibilidades para ampliar la producción regional de fertilizantes.
Hacia nuevas cadenas de valor
La directora Spinelli destacó que la apuesta a la integración regional es “inteligente”. En cuanto al proyecto de integración gasífera, destacó que nació con “una mirada regional para entender los recursos disponibles” y las condiciones necesarias para desarrollar un mercado vinculado. Aseguró que hoy “tenemos mucho más claros los recursos que hay en la región, las perspectivas de producción, las alternativas de infraestructura y los temas regulatorios”.
En cuanto a la fase VI del proyecto, sostuvo que el gas natural “puede ser también una materia prima” para nuevas actividades industriales, que incluyen la producción regional de fertilizantes, “agregando valor al recurso, desarrollando capacidades industriales, reduciendo la dependencia externa”.
Recordó que los seis países participantes en el evento —Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Perú y Bolivia— “comparten una característica fundamental, una fuerte vinculación con la producción agropecuaria y, por lo tanto, una necesidad estratégica de contar con fertilizantes en condiciones competitivas”.
En resumen, se trata de aprovechar los recursos existentes para generar nuevas cadenas de valor, afirmó Spinelli. “En las primeras fases de trabajo nos preguntábamos cómo integrar nuestros sistemas energéticos. Hoy podemos empezar a preguntarnos qué podemos hacer con esa integración”, indicó.
En 2025, los países del Mercosur y Chile consumieron 21.400.000 de toneladas de fertilizantes nitrogenados y produjeron apenas 1.800.000. El 92% de la demanda fue abastecida mediante importaciones, por un valor de USD 6.513.000.000. La dependencia es especialmente significativa en la urea, principal fuente de nitrógeno para la agricultura regional: las importaciones rondan los 10.000.000 de toneladas anuales, por aproximadamente USD 4.000.000.000. La disponibilidad de este insumo resulta estratégica para una región que exporta más de USD 250.000.000.000 anuales en productos de base agraria.
Ante esta elevada dependencia externa, los resultados muestran que los recursos gasíferos disponibles permitirían sustituir el 100% de las importaciones de urea con producción regional competitiva. Alcanzar ese volumen requeriría una demanda incremental de gas natural de aproximadamente 12.000.000 de metros cúbicos diarios e inversiones cercanas a USD 15.000.000.000.
Esta perspectiva se sustenta en la creciente disponibilidad de gas del Cono Sur. Vaca Muerta y el presal brasileño pueden sostener una expansión significativa de la producción de fertilizantes, una industria en la que el precio y la disponibilidad del gas representan una parte determinante de la competitividad. A esta disponibilidad de recursos se suma la capacidad industrial existente y proyectada: la región cuenta actualmente con 4,5 millones de toneladas de capacidad instalada, utilizada en un 39% durante 2025, mientras cuatro proyectos en curso o en estudio podrían incorporar alrededor de 5.000.000 de toneladas anuales de nueva capacidad. Aun con la concreción de esos proyectos, la demanda de los mercados regionales permitiría duplicar esa nueva capacidad.
El estudio muestra, además, que la producción regional podría alcanzar costos competitivos frente a las importaciones de urea extrarregionales. Una planta nueva con capacidad para producir un millón de toneladas anuales requiere aproximadamente 1.700.000 de metros cúbicos diarios de gas. Bajo los supuestos analizados, el costo de producción se mantendría por debajo de los costos de importación observados durante los últimos cinco años con valores de abastecimiento de gas en planta de hasta USD 14 por MMBTU.
Uruguay, donde la agricultura de altos rendimientos y las pasturas intensivas sostienen una fuerte demanda de nitrógeno, utiliza urea para cerca del 60% de su consumo aparente de fertilizantes nitrogenados, señala el documento.
La sustitución de importaciones de urea permitiría destinar una mayor proporción de los recursos gasíferos del Cono Sur a la producción regional de bienes de mayor valor agregado. El desarrollo de nueva capacidad productiva podría dinamizar inversiones, generar empleo, reducir costos logísticos y monetizar recursos gasíferos, al tiempo que fortalecería la seguridad alimentaria y productiva del agro, uno de los sectores más relevantes de la estructura productiva regional, afirma el estudio.
Ministerio de Industria, Energía y Minería -Montevideo - URUGUAY - 02 Setiembre 2026
