El paro nacional convocado por el Supra para este 21 de setiembre vuelve a poner en discusión cómo compatibilizar la estabilidad laboral con la continuidad del comercio exterior. Los servicios mínimos fijados para Terminal Cuenca del Plata sostienen parte de la operativa, mientras sigue pendiente el acuerdo sobre el convenio colectivo.
La negociación portuaria llega a una nueva semana con posiciones enfrentadas y una convocatoria del Gobierno para retomar el diálogo. Según informó la diaria este lunes, el secretario general del Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra), Álvaro Reinaldo, señaló que las partes fueron citadas para el martes 22 de setiembre por la mañana. Para el dirigente, mantener determinadas operaciones durante las medidas gremiales puede aliviar sus efectos, pero no sustituye una solución al conflicto laboral en Terminal Cuenca del Plata (TCP).
El paro nacional fue anunciado desde las 7.00 del lunes 21 hasta las 7.00 del martes 22, según la cobertura de Diario La R del 20 de setiembre. El sindicato también convocó asambleas simultáneas en Montevideo y Nueva Palmira para el jueves 24 a las 10.00, con interrupción de actividades desde las 8.00. Reinaldo indicó a la diaria que no había nuevas medidas previstas para martes y miércoles, aunque no descartó cambios posteriores.
La estabilidad del empleo sigue en el centro de la negociación
El reclamo sindical apunta a reducir las diferencias entre los jornales garantizados a distintos grupos de trabajadores. Reinaldo sostuvo que unos 200 empleados mantienen una garantía de 20 jornales desde hace más de 15 años y que el nuevo convenio debería mejorar la previsibilidad de los ingresos. También afirmó que el gremio propuso acordar por tres años, frente a los cinco pretendidos por la empresa.
TCP presenta otra evaluación del proceso. En declaraciones empresariales recogidas por Diario La R el 17 de setiembre, la terminal sostuvo que había realizado sucesivas propuestas y modificaciones, y que consideraba agotado su margen para nuevos ajustes. Al mismo tiempo, manifestó disposición a concurrir a las instancias de negociación. Las dos posiciones muestran que la convocatoria a dialogar todavía debe traducirse en compromisos aceptados por ambas partes.
Qué aseguran los servicios mínimos y cuál es su alcance
La información publicada por Presidencia el 11 de setiembre establece que el régimen tiene carácter transitorio y se refiere específicamente al conflicto en la terminal especializada de contenedores. Comprende carga y descarga de buques, recepción de contenedores, almacenamiento y depósito. Para el ingreso por carretera fija un mínimo de 25 contenedores por hora y exige garantizar la operativa vinculada a cargas refrigeradas, perecederas o sanitariamente sensibles.
La disposición comenzó a regir el 12 de setiembre y continuará hasta que otro acto administrativo determine su cese. Su alcance no debe confundirse con una garantía de funcionamiento normal de todos los puertos durante una medida nacional. El Ejecutivo fundamentó su intervención en la importancia de la terminal para la producción y el comercio exterior; el Supra cuestiona que las condiciones impuestas restringen el ejercicio de la huelga.
Una discusión que alcanza al conjunto de la producción
Desde una perspectiva de desarrollo nacional, la previsibilidad portuaria forma parte de las condiciones necesarias para producir y vender. Una alteración de los embarques puede obligar a reorganizar el transporte terrestre, prolongar el almacenamiento o modificar entregas. Ese riesgo alcanza tanto a exportadores agropecuarios e industriales como a empresas que importan maquinaria, repuestos e insumos.
Estos son mecanismos posibles de impacto logístico, no una estimación de pérdidas de la jornada. Las fuentes consultadas no permiten establecer un balance independiente del costo del paro ni atribuir una misma afectación a todos los rubros. También debe distinguirse entre la operativa de contenedores de TCP y los servicios de otras terminales.
La próxima negociación deberá atender dos necesidades relacionadas: ingresos y condiciones de trabajo previsibles para los empleados, y una programación confiable para quienes utilizan el puerto. Sostener operaciones básicas puede reducir algunas consecuencias inmediatas. Un acuerdo duradero exige resolver las diferencias del convenio y establecer mecanismos que eviten que cada desacuerdo vuelva a comprometer la planificación de toda la cadena productiva.
Fuentes
Noticia de origen: la diaria, entrevista a Álvaro Reinaldo sobre el conflicto portuario, 21 de setiembre de 2026.
Información oficial: Presidencia de la República, alcance de los servicios mínimos en TCP, 11 de setiembre de 2026.
Cobertura complementaria: Diario La R, antecedentes del conflicto y posición de TCP, 17 de setiembre; y nueva negociación y convocatoria al paro nacional, 20 de setiembre de 2026.
ICI+ — Elaboración propia con información periodística y oficial. Contexto y análisis editorial. 21 de setiembre de 2026.
