El China Zorrilla, construido en Australia para operar entre Colonia del Sacramento y Buenos Aires, llegó a Uruguay y comenzó la etapa final de preparación antes de incorporarse al servicio comercial. Con más de 40 MWh de baterías, 130 metros de eslora y capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos, el proyecto traslada la electrificación a una escala inédita en el transporte marítimo de pasajeros.
La llegada del buque adquirió repercusión internacional durante los últimos días por sus dimensiones y, principalmente, por la magnitud de su sistema eléctrico. El ferry fue construido por Incat Tasmania para Buquebus y llegó a Uruguay transportado desde Australia a bordo del buque especializado Black Marlin. Después de ser puesto a flote en Nueva Palmira, fue trasladado hasta Colonia del Sacramento, donde se desarrollan los trabajos finales de puesta a punto.
Más que la incorporación de una nueva embarcación, el proyecto representa un cambio tecnológico en una ruta internacional de pasajeros que tradicionalmente dependió de combustibles líquidos. La energía para la propulsión pasará a almacenarse en baterías y deberá ser suministrada desde las redes eléctricas de Uruguay y Argentina durante las escalas portuarias.
Más de 40 MWh instalados dentro de un ferry
El sistema de almacenamiento es uno de los componentes que diferencia al China Zorrilla. De acuerdo con información técnica difundida sobre el proyecto, supera los 40 MWh de capacidad y está integrado por más de 5.000 unidades de batería.
El sistema fue desarrollado con participación de Wärtsilä y Corvus Energy y alimenta la propulsión eléctrica del catamarán. Fuentes especializadas del sector marítimo sitúan la capacidad instalada en aproximadamente 41,2 MWh.
Para dimensionar esa cifra, un megavatio-hora representa la energía necesaria para suministrar una potencia de un megavatio durante una hora. En este caso, decenas de MWh deben ser cargados, administrados y utilizados dentro de una embarcación que realizará repetidamente el cruce del Río de la Plata.
La innovación no reside únicamente en instalar muchas baterías. Un sistema marítimo debe soportar vibraciones, humedad, movimiento, ciclos frecuentes de carga y descarga y exigencias específicas de seguridad, refrigeración y gestión térmica.
La electrificación también transforma al puerto
Para que una embarcación eléctrica de esta dimensión pueda operar regularmente no alcanza con disponer de baterías de gran capacidad. La infraestructura terrestre pasa a formar parte del sistema de propulsión.
El Puerto de Colonia fue preparado para suministrar la potencia requerida por el ferry. La Administración Nacional de Puertos informó que la adaptación demandó una inversión cercana a US$ 20 millones en infraestructura de carga terrestre ultrarrápida, desarrollada conjuntamente con UTE.
La infraestructura permite realizar la recarga durante aproximadamente 40 minutos, aprovechando el período en que se produce el movimiento de pasajeros y vehículos. Para ello fue necesario incorporar transformadores, subestaciones y una conexión capaz de manejar elevados niveles de potencia.
La potencia disponible en la terminal de Colonia fue elevada a 15 MW. La ANP ha señalado que esa capacidad equivale a más de la mitad de la demanda eléctrica de toda la ciudad de Colonia del Sacramento.
Esta comparación permite comprender uno de los desafíos de la movilidad eléctrica pesada: cuando vehículos, barcos o instalaciones industriales utilizan baterías de gran tamaño, el problema deja de limitarse a la autonomía y se traslada también a la capacidad de las redes para entregar grandes cantidades de energía en períodos relativamente cortos.
La matriz uruguaya cambia el balance ambiental de la electrificación
El impacto ambiental de un vehículo eléctrico depende, entre otros factores, de cómo se produce la electricidad utilizada para cargarlo. En este aspecto, Uruguay presenta una condición particularmente favorable para una experiencia de transporte marítimo eléctrico.
En 2025, el 98% de la generación eléctrica uruguaya tuvo origen renovable. La hidroelectricidad aportó 46%, la energía eólica 34%, la biomasa 14% y la energía solar aproximadamente 4%, de acuerdo con información oficial del Ministerio de Industria, Energía y Minería.
Por lo tanto, cuando el ferry sea cargado en Colonia, una elevada proporción de la electricidad suministrada por el sistema uruguayo procederá de fuentes renovables, aunque la composición concreta de la generación varía según el momento y las condiciones del sistema.
Esto no significa que la operación del barco pueda definirse simplemente como libre de emisiones. Un análisis ambiental completo debe considerar fabricación de baterías, construcción del buque, infraestructura, origen de materiales, electricidad utilizada en ambos puertos, mantenimiento y posterior reciclaje o disposición de los componentes.
Sí permite afirmar que la combinación de propulsión eléctrica con una matriz de muy alta participación renovable reduce significativamente la dependencia directa de combustibles fósiles durante la operación desde el lado uruguayo.
De Australia al Río de la Plata
El China Zorrilla fue construido en Hobart, Tasmania, y su diseño evolucionó durante el proyecto. La concepción inicial contemplaba motores capaces de utilizar combustibles convencionales, pero Buquebus e Incat decidieron posteriormente transformar la embarcación en un ferry completamente eléctrico.
Debido a que todavía no existía infraestructura de recarga disponible a lo largo de una travesía oceánica desde Australia hasta Uruguay, el barco no realizó el viaje intercontinental utilizando sus propias baterías. Fue transportado sobre el Black Marlin, un buque de carga pesada especializado en grandes estructuras.
La operación culminó en Nueva Palmira, donde las condiciones de profundidad permitieron sumergir parcialmente la cubierta del transportador y poner a flote al ferry. Posteriormente fue trasladado a Colonia.
La llegada al puerto uruguayo inicia una etapa diferente: pruebas de los sistemas eléctricos, procedimientos de carga y descarga energética, incorporación de equipamiento operativo y preparación para el servicio regular.
Una ruta de unos 55 kilómetros alimentada con electricidad
La operación prevista conecta Colonia del Sacramento con Buenos Aires a través de aproximadamente 55 kilómetros del Río de la Plata. La corta distancia entre ambos puertos y la posibilidad de recargar en las terminales hacen de este tipo de ruta un escenario particularmente adecuado para la electrificación marítima.
A diferencia de un buque oceánico que puede permanecer varios días sin acceso a infraestructura terrestre, un ferry realiza trayectos repetitivos y regresa continuamente a puntos conocidos. Esto permite dimensionar baterías y sistemas de carga específicamente para el recorrido.
La experiencia del Río de la Plata puede aportar información relevante sobre degradación de baterías, tiempos reales de recarga, consumo por viaje, comportamiento térmico, mantenimiento y disponibilidad operativa de sistemas eléctricos de gran potencia.
Uruguay pasa de generar electricidad renovable a utilizarla en nuevos sectores
Durante la primera transformación energética uruguaya, el cambio más visible ocurrió en la generación de electricidad mediante la incorporación de parques eólicos, biomasa y energía solar.
El desafío siguiente es utilizar esa electricidad renovable para desplazar combustibles fósiles en sectores donde todavía tienen una participación importante. Transporte, industria, producción de calor e hidrógeno aparecen entre las áreas donde la electrificación y los nuevos vectores energéticos pueden producir una segunda transformación.
El China Zorrilla introduce esa discusión directamente en el transporte marítimo regional. Una embarcación de 130 metros, capaz de transportar 2.100 pasajeros y 225 vehículos, necesitará abastecer regularmente desde tierra un sistema de baterías superior a 40 MWh.
La dimensión del proyecto convierte al puerto, la red eléctrica, la generación renovable y el barco en partes de una misma infraestructura energética.
Una experiencia uruguaya observada internacionalmente
La llegada del ferry fue recogida durante los últimos días por medios internacionales especializados en energía y transporte marítimo. El interés se explica porque el proyecto permite observar a escala comercial hasta dónde puede avanzar actualmente la electrificación mediante baterías fuera del transporte terrestre.
El modelo no será aplicable de la misma manera a todas las rutas marítimas. Distancias mayores, velocidades, condiciones meteorológicas, capacidad de carga y disponibilidad de infraestructura pueden exigir otras soluciones, incluidos combustibles de bajas emisiones o sistemas híbridos.
Pero en corredores relativamente cortos y de alta frecuencia, la combinación de grandes baterías, recarga rápida y electricidad renovable comienza a convertirse en una alternativa técnicamente viable.
Uruguay tendrá ahora una de las experiencias más grandes del mundo para comprobarlo en operación cotidiana.
Fuentes principales
Administración Nacional de Puertos. (2026, 4 de agosto). ANP recibe mención honorífica por ferry eléctrico “China Zorrilla” y la electrificación del Puerto de Colonia.
Administración Nacional de Puertos. (2026, 8 de septiembre). El China Zorrilla llegará a Nueva Palmira en la tarde del 10 de setiembre.
pv magazine Latinoamérica. (2026, 17 de septiembre). El China Zorrilla, el buque 100% eléctrico más grande del mundo, llega a Colonia antes de iniciar la ruta a Buenos Aires.
Baird Maritime. (2026, 15 de septiembre). World's largest fully electric ferry arrives in Uruguay following delivery voyage.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes oficiales, empresariales y periodísticas internacionales. 21 de septiembre de 2026.
