Una niña leve
El director departamental del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, Tec. Agr. Carlos Oyanarte, evaluó la situación de cultivos, ganado, aguadas y pasturas en Paysandú durante los últimos meses del año anterior y primeros días de 2026. Los registros pluviométricos de 2025 tuvieron un acumulado de 1.159 milímetros caídos en la zona de San Francisco y de 65 milímetros para el mes de diciembre.
Explicó que a pesar de tener un acumulado anual satisfactorio de pluviales de lluvia, los meses de setiembre, octubre, noviembre y diciembre fueron de un persistente viento que colaboró con una gran evaporación diaria del suelo y de los cultivos en desarrollo, asociado especialmente a temperaturas muy significativas en noviembre. El 28 de aquel mes, se registraron 35,6 grados con mañanas y noches muy frías, particularmente la del día 6, con 7 grados.
La variabilidad de las temperaturas y el viento persistente, provocó una evaporación diaria de entre 10 milímetros y 12 milímetros en noviembre, acentuándose el fenómeno Niña para este hemisferio, como estaba pronosticado desde el invierno pasado, por los meteorólogos de la región.
Cultivos
Los cultivos de invierno, en general, tuvieron buenos rindes. El trigo y cebada fueron afectados por fusarium, debido a las lluvias de primavera. Los cultivos de primera de verano están “muy bien implantados, con buen desarrollo vegetativo y especialmente muy vigorosos sanitariamente”. Oyanarte destacó la soja, maíces, sorgos y alfalfares.
Los cultivos de segunda de verano, tales como el sorgo, soja y maíces “tuvieron alguna dificultad de implantación que les hizo retrasar su desarrollo vegetativo debido a las intensas noches y mañana frías que debieron soportar, con altas temperaturas y viento durante el día, asociado a un mes de diciembre con muy poca humedad”.
Ganados
La condición corporal de los ganados “es muy buena, especialmente en los rodeos de cría que hemos visto, así como lo escuchado a través de productores y consignatarios de ganado”. La mayoría de los ganados ganó condición corporal al entrar en la primavera, “que fue excelente y, para mí, la mejor en 45 años de relación directa con el campo”, señaló Oyanarte. Los ganados habían perdido condición corporal en junio y julio pasado con temperaturas muy bajas y 12 heladas por debajo de los 10 grados bajo cero.
Al llegar la primavera con abundante agua, las pasturas mejoran su volumen y disponibilidad con gran calidad forrajera. “Rápidamente los ganados fueron ganando condición corporal y al momento del entore, esta condición en las vacas era de 4, augurando buenas preñeces para el final del entore. Perspectivas muy buenas de procreo de los ganados de cría”, agregó.
Pasturas
Al momento del informe, antes de las últimas precipitaciones de la semana pasada, “las pasturas del campo natural sufrieron un creciente deterioro de deshidratación sostenida, debido a las altas temperaturas de noviembre y diciembre, asociado a una muy baja pluviometría de diciembre y la primera semana de enero, cuando se registró viento secante persistente”.
Las seccionales policiales más afectadas son la 4ª, 8ª, 9ª, 11ª y 12ª con menos lluvias y porque la mayoría se encuentra en formaciones de basalto, a diferencia de la 4ª que pertenece a sedimentos de la formación Arapey. “En esta instancia no incluimos la seccional 10ª, a pesar de que integra la formación de basalto superficial, pero ha tenido mejores registros pluviométricos que los citados anteriormente”, precisó.
Aguadas en potreros
Las aguadas en potreros se encuentran “relativamente bien en todas las seccionales. Así lo establece la última encuesta Ring del Instituto Plan Agropecuario para los meses de noviembre-diciembre de 2025 en Paysandú”. Afirmó que “el 67% de los productores dice que no tiene problemas de aguadas hasta el momento”. Oyanarte concluyó que “los informes hidrográficos que hemos podido acceder nos informan de la instalación de un fenómeno Niña leve, con lluvias por debajo de los terciles normales entre diciembre y febrero. En este último mes ingresaría en una etapa de neutralidad, donde se cree que llegando al otoño se podrían normalizar las lluvias”.
