NUEVOS HORIZONTES
La pesca puede tener un fuerte impulso por el acuerdo Mercosur - Unión Europea
El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur que entrará en vigor y comenzará sus operaciones el próximo 1 de mayo de este año, tendrá en el sector de la pesca uno de los más favorecidos en Uruguay.Muchos productos pesqueros que hoy pagan aranceles en Europa pasarían a entrar a la Eurozona con arancel cero o con reducciones progresivas. Por ejemplo: varias especies de pescado y mariscos tendrán eliminación inmediata de aranceles, otros, como algunas variedades de merluza, tendrán desgravación gradual hasta llegar a 0% en unos 7 años
Las especies que pasan a arancel cero inmediatamente son: Merluza común Merluccius hubbsi), Calamar (Illex argentinus) Vieiras del Atlántico Sur
Las especies que no tienen arancel cero inmediato y tendrán desgravación gradual son por ejemplo: Langostinos / camarones, conservas o preparaciones de pescado. En estos casos el arancel se elimina en períodos de 4 a 10 años, según el cronograma del acuerdo.
La especie que realmente mueve la economía pesquera del Atlántico Sur no es la merluza sino el calamar, y eso explica por qué tantos barcos extranjeros operan frente a Uruguay.
Para Uruguay la pesca gana importancia por dos razones: Recupera preferencias arancelarias que se habían perdido cuando Uruguay dejó de beneficiarse del sistema preferencial europeo para países en desarrollo. Permite competir en igualdad de condiciones con países que ya tienen tratados con la UE, como Chile o Perú.
La pesca sí está entre los sectores claramente beneficiados, especialmente para países atlánticos como Uruguay y Argentina. Pero el acuerdo en realidad favorece a un conjunto amplio de exportaciones agroindustriales del Mercosur, no solo a la pesca.
La apertura abre un abanico de posibilidades estratégicas para el sector, recuperación de competitividad: Uruguay vuelve a competir "en igualdad de condiciones" con otros proveedores globales que ya tenían acuerdos con la UE, atracción de inversiones, el marco de estabilidad jurídica del acuerdo, sumado al acceso libre de impuestos, hace que Uruguay sea más atractivo para inversiones extranjeras en infraestructura portuaria y plantas de procesamiento.
Además de la merluza, se abren puertas para especies con menor volumen pero alto valor, como el calamar, corvina y diversos crustáceos, que encontrarán en el mercado europeo un consumidor dispuesto a pagar precios premium por calidad y sostenibilidad.
No todo es bajar aranceles; las posibilidades vienen acompañadas de exigencias estrictas: para beneficiarse del arancel 0%, el pescado debe ser capturado por buques que cumplan con las reglas de origen del acuerdo (bandera, registro y propiedad de la tripulación/empresa).
La UE es sumamente exigente con la trazabilidad y la pesca legal, declarada y reglamentada (INDNR). Uruguay deberá fortalecer sus sistemas de control para garantizar que cada kilo exportado cumpla con las normativas ambientales y de seguridad alimentaria europea.
Como señalan cámaras empresariales de la región, para capitalizar el acuerdo, Uruguay debe trabajar en su competitividad "puertas adentro" (costos energéticos, logísticos y laborales) para que el beneficio arancelario no se diluya en el costo de producción.
Los productos pesqueros elaborados industrialmente en Uruguay -como filetes, pescado empacado o platos preparados congelados- también tienen beneficios en el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, pero con condiciones y cronogramas distintos a los del pescado fresco o entero.
Los productos como filetes congelados, pescado cortado o porcionado, pescado empacado al vacío, pescado congelado con procesamiento básico generalmente entran en la categoría de productos pesqueros procesados.
En el acuerdo con la UE muchos bajan a arancel 0%, pero no siempre inmediatamente; en varios casos el arancel se elimina gradualmente en 4 a 7 años.
Esto es importante porque en la UE los aranceles actuales para estos productos suelen estar entre 7% y 15%. Por eso varios análisis del acuerdo señalan que el mayor beneficio para Uruguay no está solo en exportar pescado crudo, sino en exportar productos pesqueros procesados.
Contar con un dique seco o un dique flotante de reparaciones en el Puerto de Montevideo es el "eslabón perdido" para que Uruguay se consolide como el principal centro logístico del Atlántico Sur. Tras el hundimiento del dique de la empresa Tsakos en diciembre de 2022, el puerto quedó con un vacío crítico en su oferta de servicios.
En la licitación pública Nº III/24 de la Administración Nacional de Puertos para instalar el dique flotante en el puerto de Montevideo, se presentaron en conjunto como oferentes Christophersen S.A. /Rimader S.A.
La concesión fue concedida el 24 de julio de 2025, mediante la Resolución de Directorio N° 428/4.268 de la Administración Nacional de Puertos (ANP) por 30 un plazo de 30 años, prorrogable.
El otro aspecto muy importante para integrarse plenamente a las posibilidades que abre el acuerdo con la Unión Europea, que estuvo negociándose durante 26 años, es la zona de Puerto de Capurro donde en los últimos se construyó la nueva terminal pesquera del puerto de Montevideo, una de las obras portuarias más grandes del país en décadas. El proyecto se terminó en 2024 con una inversión cercana a 110 millones de dólares realizada por la Administración Nacional de Puertos.
La obra central fue la construcción de una terminal dedicada exclusivamente a la pesca, para separar esa actividad del resto del puerto comercial. Con 1.000 metros de muelle de atraque para barcos pesqueros, una capacidad para unos 50 buques simultáneamente.
Se construyó una dársena portuaria nueva para operaciones pesqueras con una superficie aproximada: 21 hectáreas y una profundidad cercana a los 7 metros y el dragado de la bahía para permitir el acceso de los barcos. El calado máximo práctico de buques: es de aproximadamente de 5,5 a 6 metros.
Con un calado de hasta 6 m normalmente pueden operar, pesqueros industriales oceánicos, con una eslora de 50 a 90 metros y arqueo bruto: 800 a 2.500 toneladas
Estos son justamente los barcos que operan en el Atlántico Sur frente a Uruguay.
Uruguay se está preparando aceleradamente para integrarse en el sector de la pesca del tratado entra la Unión Europea y el Mercosur. No todo depende solo de las condiciones naturales, ni de la capacidad de captura, mucho se define por la visión estratégica y los servicios que se ofrecen en el puerto de Montevideo.
