incendio 1Paraguay bajo alerta: calor extremo e incendios forestales azotan el Chaco

Paraguay enfrenta en estos días de febrero una situación crítica marcada por calor extremo e incendios forestales, un escenario que combina condiciones climáticas adversas con riesgos ambientales y sanitarios crecientes.

La Dirección de Meteorología e Hidrología ha emitido alertas por temperaturas elevadas que superan los 35-40 °C en varias regiones, con sensaciones térmicas que en algunos casos alcanzan los 46 °C. Este fenómeno, parte de una ola de calor prolongada que afecta también a países vecinos, se agrava por el déficit hídrico y la baja humedad relativa, creando un ambiente propicio para la propagación rápida del fuego.

El Instituto Forestal Nacional (Infona) tomó medidas drásticas ante el aumento de focos ígneos. Prohibió totalmente el uso del fuego en todo el territorio nacional. Esta restricción abarca cualquier tipo de quema (agrícolas, pastizales, matorrales, arbustos o plantaciones forestales) y busca prevenir nuevos incendios en un contexto de riesgo extremo. En apenas tres días recientes, los puntos de calor detectados por plataformas de inteligencia ambiental y monitoreo satelital pasaron de 671 a más de 718, con registros que superan los 700 focos activos en las últimas horas.

Uno de los epicentros de la problemática es la región del Chaco paraguayo, especialmente en departamentos como Presidente Hayes. Allí se registraron incendios de gran magnitud: uno que consumió al menos 170 hectáreas en Villa Hayes con 18 focos activos en pastizales, sabanas y palmares, otro que afectó unas 50 hectáreas en la finca Santa Rita, y focos adicionales en Río Verde que generaron una densa humareda que llegó incluso al microcentro de Asunción, a unos 30 km de distancia. La Fuerza Aérea Paraguaya desplegó aeronaves UH-1H y equipos terrestres para combatir las llamas, mientras bomberos voluntarios trabajan en contención.

El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) emitió una alerta específica para productores y técnicos agrícolas. Las zonas norte y sur del país enfrentan las condiciones más severas. Máximas persistentes entre 34 y 40 °C durante cinco a seis días consecutivos, combinadas con alta demanda evaporativa y estrés hídrico. Esto amenaza directamente los cultivos estivales en etapas críticas de desarrollo, ya que el calor intenso provoca estrés fisiológico en las plantas y reduce rendimientos potenciales.

Más allá de la agricultura, los impactos son múltiples. La quema de pastizales y vegetación en el Bajo Chaco ha deteriorado la calidad del aire en Asunción y el área metropolitana, con humo que representa un riesgo para la salud respiratoria y cardiovascular, especialmente en niños, adultos mayores y personas con patologías preexistentes. El Ministerio del Ambiente insta a la población a tomar precauciones y evitar exposición prolongada al humo.

Expertos vinculan esta coyuntura al cambio climático y a patrones de variabilidad que, según proyecciones, podrían extenderse hasta marzo. Aunque en algunos períodos anteriores se registraron menos incendios que en años récord, la combinación actual de sequía, temperaturas récord y vegetación seca eleva el peligro a niveles máximos. El Chaco, con su ecosistema semiárido y baja densidad poblacional, es particularmente vulnerable, pero el humo y las pérdidas ecológicas afectan a todo el país.

Diario L.A-R Montevideo - URUGUAY - 11 Febrero 2026