eucaliptoAjuste recesivo forestal: crisis para el eucalipto

El negocio forestal en la cuenca del río Uruguay, que históricamente atrajo a cientos de pequeños inversores con tasas de retorno atractivas, enfrenta uno de los escenarios más complejos de las últimas décadas.Un análisis de la coyuntura económica sectorial revela que la rentabilidad de las plantaciones de eucalipto se desplomó de niveles superiores al 15 por ciento anual a menos del 4 por ciento en el presente ejercicio, en un contexto de fuerte pérdida de incentivos para la actividad que explica la drástica caída en las tasas de forestación.

Según el ingeniero forestal Fernando Dalla Tea, especialista de la región de Concordia, el mercado interno de madera aserrada de pino y eucalipto arrastra una marcada retracción que se profundizó a partir del cierre definitivo de 2023, informó el diario digital Argentina Forestal.Este proceso responde de forma directa al freno total de la obra pública y al fuerte declive de la construcción civil privada.La ausencia de créditos hipotecarios, el incremento de los costos de construcción medidos en dólares y el enfriamiento del consumo general completan un cuadro macroeconómico marcado por el severo plan de ordenamiento fiscal del Gobierno nacional.

Si bien la actual administración logró estabilizar la inflación en un dígito mensual, el acumulado de los últimos dos años (tomando como base la estabilización de precios relativos) alcanza el 112 por ciento. Sin embargo, el impacto hacia el interior de la cadena productiva fue profundamente desigual.Mientras que los costos operativos de los proveedores de servicios escalaron con fuerza -el índice de fletes de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) registró una suba del 130 por ciento y la mano de obra de la categoría CAR 3 (mecánica, electricidad o chapa general) aumentó un 91 por ciento-, el sector de la madera fue uno de los eslabones con menor capacidad de traslado a precios debido a la parálisis de la demanda.

CONTRACCIÓN

La menor actividad en los centros urbanos impactó de forma directa en los niveles de procesamiento de los aserraderos de Entre Ríos y el Sudeste de Corrientes, registrándose caídas en la producción de madera de eucalipto superiores al 40 por ciento en comparación con los máximos históricos de la pospandemia.Estimaciones indirectas basadas en la tasa de extracción primaria indican que se han dejado de cosechar unas 4.000 hectáreas en la cuenca regional. Esta falta de fluidez comercial se traduce en plantas industriales operando a esquema reducido de pocos días a la semana o produciendo estrictamente bajo pedido.

«Al caer la demanda de rollos se afectaron los precios de toda la cadena de producción primaria. Las tarifas de flete aumentaron un 75 por ciento y las de cosecha forestal un 66 por ciento, ambas muy por debajo de los aumentos de costo de estas actividades», detalla el ingeniero forestal.

Diario EL LIBERTADOR -ARGENTINA - 25 Mayo 2026