Parque Nacional de Humedales del Lago Mingcui: Un pulmón biofílico de Liupanshui en China

El parque es un ejemplo de la transformación arquitectónica y científica en el noreste del país.La industrialización acelerada del siglo XX dejó cicatrices profundas en la geografía urbana de China. Durante décadas, la prioridad del desarrollo económico postergó la salud ambiental, convirtiendo ríos y valles en vertederos de la expansión manufacturera.

Sin embargo, la última década ha sido testigo de un giro radical hacia la reconciliación con el entorno natural. El exponente más sofisticado de estas transformaciones es el Parque de Humedales Ecológicos Minghu, un espacio de más de 31 hectáreas que no solo devolvió la vida al distrito de Zhongshan, en la ciudad de Liupanshui, sino que redefinió las bases de la arquitectura del paisaje contemporánea a nivel global.

Ubicado en la meseta de la provincia de Guizhou, al suroeste del país, Liupanshui arrastró durante largo tiempo el estigma de ser la «capital del carbón». La intensa actividad minera, sumada al vertido descontrolado de desechos industriales y domésticos, terminó por sepultar el curso natural del río Shuicheng bajo un pesado canal de hormigón gris.

El ecosistema original quedó devastado, la biodiversidad local desapareció y el riesgo de inundaciones estacionales se convirtió en una amenaza latente para los asentamientos periféricos. Lo que antes era un eje de vida comunitaria se transformó en una cloaca a cielo abierto que fragmentaba el tejido urbano.

La respuesta arquitectónica y científica a esta crisis llegó de la mano del prestigioso estudio de arquitectura paisajística Turenscape, liderado por el urbanista Kongjian Yu. En lugar de optar por soluciones de ingeniería civil tradicionales, que a menudo profundizan la rigidez del entorno urbano, el proyecto propuso el concepto vanguardista de «ciudad esponja».

La estrategia consistió en demoler el canal de hormigón y liberar el río, permitiendo que recuperara sus dinámicas hidrológicas naturales a través de una red interconectada de terrazas ecológicas, estanques de retención y humedales purificadores.

El diseño de Minghu funciona como un organismo vivo de ingeniería verde. Cuando las lluvias monzónicas azotan la región, las terrazas escalonadas ralentizan la velocidad del agua, absorbiendo los picos de caudal y evitando las inundaciones río abajo.
Paralelamente, el parque actúa como una planta de tratamiento natural. Las diferentes piscinas albergan especies de flora nativa seleccionadas específicamente por su capacidad de biofiltración, las cuales absorben los metales pesados y nutrientes contaminantes procedentes de la escorrentía urbana. El agua, tras atravesar este laberinto vegetal, emerge limpia y oxigenada, devolviendo la dignidad ecológica al río.

Más allá de sus indiscutibles logros ambientales, el parque rompió el aislamiento de la comunidad mediante la construcción de una intrincada red de pasarelas peatonales y ciclovías elevadas que sobrevuelan el humedal sin perturbar los hábitats en restauración.

El elemento arquitectónico más icónico del complejo es el célebre «Puente Arcoíris» (Steel Rainbow), una imponente estructura de un vibrante color naranja que serpentea sobre el paisaje verde y los espejos de agua, sirviendo como un mirador continuo y un hito visual indiscutible de la Liupanshui moderna.

Reconocido oficialmente en 2013 como Parque de Humedales Nacional, Minghu demostró que la infraestructura ecológica puede ser más eficiente y económica que las costosas obras de ingeniería gris. En la actualidad, el trinar de las aves nativas y el sonido del agua limpia han reemplazado el ruido de la degradación industrial.

Diario LA-R -Montevideo - URUGUAY - 30 Junio 2026