Histórico: los países de la UE aprueban el acuerdo con el Mercosur, clave para Argentina y Uruguay
Ursula von der Leyen viajará a Asunción a firmar el acuerdo comercial con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. El mercado se amplía a 700 millones de consumidores en ambos continentes.Una mayoría cualificada de países de la UE aprobó este viernes el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, negociado desde hace más de 25 años y criticado por el sector agropecuario europeo y Francia. Este paso consolida la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo.
Con esta luz verde, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podrá viajar a Asunción para firmar el lunes el acuerdo comercial que vinculará al bloque con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay y eliminará los aranceles a más del 90% del comercio bilateral.
El visto bueno de los Estados miembro, pese al rechazo de países como Francia y Hungría, se ha producido en una reunión a nivel de embajadores en Bruselas después de que en la misma sesión se aprobaran primero formalmente las salvaguardas negociadas en diciembre para reforzar la protección del sector agroalimentario europeo.
Un acuerdo histórico: ventajas económicas y estratégicas
El acuerdo con el Mercosur tiene implicaciones significativas tanto para la UE como para los países sudamericanos. Con más de 700 millones de consumidores en juego, el pacto promete fortalecer los lazos comerciales y estratégicos entre ambos bloques. Olof Gill, portavoz de la Comisión Europea, destacó que el acuerdo es “fundamental para la Unión Europea en lo económico, lo político, lo estratégico y lo diplomático”.
Durante la reunión de este viernes en Bruselas, los embajadores de los Estados miembros decidieron dar el visto bueno al acuerdo, asegurando que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podrá viajar a Paraguay para firmarlo en los próximos días.
Controversias y resistencia de algunos países
A pesar del respaldo mayoritario, el acuerdo no estuvo exento de controversias. Algunos países, como Francia, Polonia e Irlanda, mostraron su oposición al pacto, principalmente debido a la preocupación sobre el impacto que podría tener en el sector agropecuario europeo. Los agricultores europeos temen la competencia de productos sudamericanos como carne, arroz, miel y soja, que llegarían a Europa a precios más bajos.
En particular, Francia lideró las objeciones, alertando sobre el impacto potencial en su mercado agrícola, ya que considera que las normas de producción en el Mercosur son menos estrictas. Sin embargo, a pesar de estas resistencias, los cálculos previos indicaron que la mayoría cualificada se alcanzaría, lo que permitió que el acuerdo se siguiera adelante.
Posibles implicaciones para el mercado europeo
Los detractores del acuerdo, especialmente en Francia, temen que la entrada masiva de productos más baratos desde el Mercosur pueda afectar negativamente a los agricultores europeos, que tendrían que competir con productos que no cumplen con las mismas regulaciones ambientales y sanitarias. En respuesta, la UE ha asegurado que, en caso de que se observe una distorsión en el mercado, intervendrá para mitigar los efectos adversos sobre los productores locales.
El futuro del acuerdo: ratificación y firmas en el horizonte
Aunque el acuerdo ya ha sido aprobado, su entrada en vigor aún dependerá de la ratificación por parte del Parlamento Europeo. Este procedimiento podría tomar varias semanas, ya que existen alrededor de 150 eurodiputados que amenazan con recurrir a la justicia si consideran que el acuerdo es perjudicial para los intereses de los agricultores europeos.
No obstante, una vez obtenida la aprobación de la Eurocámara, el acuerdo se pondrá en marcha formalmente, y la firma oficial tendrá lugar en Paraguay. En la cumbre de diciembre, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, instó a la UE a aprovechar la oportunidad y avanzar con “coraje” en la ratificación del pacto, que representa una gran oportunidad tanto económica como diplomática para ambos bloques.
Concesiones al sector agropecuario europeo
Para calmar la ira de agricultores y ganaderos, temerosos del impacto que tendría la reducción de aranceles, la Comisión diseñó una serie de cláusulas y concesiones en los últimos meses. "Las prioridades agrícolas han estado en el núcleo" de las negociaciones, y "hemos negociado como locos", destacó el jueves Olof Gill, uno de los portavoces de la Comisión Europea.
Entre las medidas, la Comisión anunció en septiembre una serie de garantías para sus sectores cárnico, avícola, del arroz, la miel, los huevos y el etanol, limitando el cupo de productos latinoamericanos exentos de arancel e interviniendo en caso de desestabilización del mercado.
En diciembre, la Comisión anunció además que abrirá una investigación si el precio de un producto del Mercosur es al menos un 8% inferior al de la misma mercancía en la UE, y si el volumen de importaciones aumenta más de un 8%.
El ejecutivo europeo se comprometió igualmente a legislar sobre los residuos de pesticidas en las importaciones, un aspecto que los agricultores denuncian como indiciario de una "competencia desleal".
La Comisión anunció esta misma semana la prohibición total de tres sustancias: tiofanato-metilo, carbendazima y benomilo, sobre todo en cítricos, mangos y papayas. Francia decretó el cese temporal de algunos productos agrícolas tratados con sustancias prohibidas en la Unión Europea, principalmente sudamericanos. Aguacates, mangos, guayabas, cítricos y papas, entre otros, no podrán entrar en Francia si contienen cinco fungicidas y herbicidas prohibidos en Europa.
Las primeras reacciones
El canciller alemán, Friedrich Merz, fue uno de los primeros mandatarios europeos en reaccionar en redes sociales al acuerdo firmado este viernes en la mañana. En su cuenta de X (ex Twitter), escribió: "El acuerdo UE-Mercosur constituye un hito en la política comercial europea y una clara señal de nuestra soberanía estratégica y capacidad de acción. Esto es positivo para Alemania y para Europa. Pero 25 años de negociaciones fueron demasiado tiempo: necesitamos avanzar más rápido".
Continúan las protestas tras la firma del acuerdo Mercosur-UE
La firma del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur ha provocado una ola de protestas en varios países de la UE, especialmente en Italia, España, Polonia y Francia, donde los agricultores y ganaderos han expresado su descontento por las posibles consecuencias del tratado en el sector agroalimentario.
Protestas en Italia: rechazo al acuerdo con Mercosur
En Italia, la firma del acuerdo entre la UE y Mercosur fue recibida con una fuerte protesta en Milán, donde decenas de agricultores bloquearon el tráfico en el centro de la ciudad con tractores y pacas de paja. Los manifestantes, convocados por el Movimiento Riscatto Agricolo Lombardia y el COAPI, expresaron su preocupación por los efectos del acuerdo en la producción agrícola nacional. Con consignas como "Al malvender la agricultura, traicionan a Italia" y "Mercosur = tumba del Made in Italy", los manifestantes denunciaron que el acuerdo favorecería la importación de productos menos controlados, poniendo en riesgo los estándares de calidad de los productos italianos.
El descontento también se reflejó en las acciones simbólicas, como el vertido de leche desde camiones cisterna y el sonido constante de las bocinas de los tractores. A pesar de la postura reticente inicial del Gobierno italiano, las protestas no han cesado, ya que el sector agroalimentario sigue percibiendo al acuerdo como una amenaza a la producción nacional.
Protestas en España: bloqueo de carreteras y tractoradas
En España, los agricultores han continuado con las protestas en varias regiones, especialmente en Cataluña, donde se han bloqueado importantes carreteras como la AP-7 y la N-2 en Gerona. Los manifestantes han interrumpido el tráfico con tractores, exigiendo la reconsideración del acuerdo que consideran perjudicial para la agricultura española. Las acciones en Cataluña se han sumado a protestas similares en otras partes del país, como Cantabria y el País Vasco, donde los agricultores también se han manifestado contra el acuerdo, que temen que favorezca la entrada de productos agrícolas más baratos y con menos control.
Polonia y Francia: rechazo en el este y oeste de Europa
Polonia ha sido otro de los países con fuertes reacciones adversas al acuerdo. Miles de agricultores polacos iniciaron marchas de protesta en Varsovia y otras ciudades, bloqueando las carreteras con tractores. El Gobierno polaco, que se ha mostrado abiertamente en contra del tratado, ha expresado su apoyo a los manifestantes, mientras que el presidente Karol Nawrocki ha anunciado que recurrirán al Tribunal Constitucional para frenar la implementación del acuerdo en Polonia.
En Francia, los agricultores también han continuado con sus protestas, uniendo sus voces al descontento generado por la firma del acuerdo. Los productores franceses han destacado su preocupación por la posible competencia desleal de los productos agrícolas sudamericanos.
¿Por qué tantas protestas?
El principal motivo de las protestas radica en la preocupación de los agricultores por el impacto del acuerdo en los mercados locales. El tratado facilita el acceso de productos agrícolas del Mercosur, como carne, arroz y soja, que podrían competir a precios más bajos con los productos europeos, especialmente en un contexto de control más laxo en cuanto a normas medioambientales y de trazabilidad.
El sector agroalimentario de la UE, en especial los agricultores, teme que la liberalización comercial con Mercosur pueda poner en peligro sus medios de vida, afectando negativamente la competitividad de sus productos en un mercado cada vez más globalizado.
