Punta del Diablo

Obras de la Indentencia de Rocha en Punta del Diablo causaron daños ambientales, denuncian vecinos

Mientras la Intendencia de Rocha impulsa el adoquinado de siete cuadras en la faja costera, los vecinos exigen que se priorice un plan de drenaje sustentable y saneamiento. “El proyecto ya está, solo falta la voluntad política”, sostienen.Cada vez que llueve con intensidad en Punta del Diablo, el agua no solo moja las calles.

Arrastra balastro, restos de construcciones, sedimentos y materiales de obras directamente hacia la playa. Así lo denunció el colectivo Medio Ambiente Punta del Diablo (@medioambientepdd) tras las precipitaciones del sábado 18 de julio, en un nuevo episodio de un conflicto que lleva más de un año sin resolución.

Las imágenes difundidas por los vecinos muestran el recorrido que hace el agua desde el centro del balneario hasta la costa, llevando consigo el material utilizado en calles y obras. “Miren el destrozo que hizo la lluvia por algo que está mal hecho”, expresaron en la publicación, y añadieron: “Cada lluvia se va a llevar todo el material a la playa, seguimos llenando la playa de balastro y la solución sigue sin llegar”.

El colectivo también cuestionó las intervenciones ya realizadas por la administración local: “Ahí pueden ver las tablitas que nada duraron, los restos de las construcciones y de las demoliciones mezcladas con un intento que sabíamos que no iba a funcionar”.

No es la primera vez que los vecinos alzan la voz. En diciembre de 2024, tras las lluvias del viernes 6, ya habían presentado una denuncia formal ante el Ministerio de Ambiente por la obra de adoquinado de siete cuadras que la Intendencia de Rocha está ejecutando en la Playa de los Pescadores.

La bióloga Paula Laporta, integrante del Colectivo Ambiente de Punta del Diablo, explicó entonces que la zona es “muy sensible a la erosión, muy alta, con una pendiente muy pronunciada desde la playa hasta el interior del territorio, con una curva también con ángulos muy pronunciados”. Según los vecinos, antes de colocar cualquier adoquín debería resolverse el drenaje pluvial para gestionar las aguas de lluvia y distribuirlas hacia distintas zonas, evitando que se concentren en un solo punto tan vulnerable a la erosión.

A eso se suma el problema de las aguas residuales. Los vecinos denuncian que la Intendencia no consideró que, ante lluvias intensas, las aguas servidas se desbordan y ahora quedarían por debajo de los adoquines. “Nosotros exigimos que no se habiliten comercios que no están en condiciones, para que no suceda lo del año pasado, cuando en plena temporada, todas esas aguas corrían hacia la playa”, señaló Laporta.

El reclamo no es nuevo. En abril de 2025, el juez Alejandro Recarey accedió a una medida de no innovar solicitada por los vecinos para frenar la obra de adoquinado, hasta que el Ministerio de Ambiente otorgue la correspondiente autorización ambiental previa. En su fallo, el juez invocó el “principio precautorio” y subrayó que “una permisión precipitada y sin control podría provocar daños ambientales graves o irreparables”. La decisión se apoyó en informes de la Institución Nacional de Derechos Humanos y del Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República.

Sin embargo, los vecinos aseguran que las obras continúan y que el diálogo con las autoridades no avanza. “Seguimos esperando el diálogo, real y con compromiso. El proyecto ya está, solo falta la voluntad política de todas las partes, intendencia y ministerio”, afirmaron en su última publicación.

Punta del Diablo es uno de los balnearios de mayor crecimiento en el departamento de Rocha y un destino turístico emblemático de la costa uruguaya. Su playa de Los Pescadores, una de las más concurridas, enfrenta un proceso de erosión que los vecinos advierten que podría acelerarse con intervenciones mal planificadas.

Mientras la Intendencia de Rocha insiste en el adoquinado, el colectivo vecinal reclama que se implemente primero un plan de drenaje sustentable y saneamiento, una herramienta que, según dicen, ya está diseñada. La pregunta es si la voluntad política llegará antes de que la próxima lluvia se lleve otra parte de la playa.

Diario LR21 -Montevideo - URUGUAY - 20 Julio 2026