La Cámara de Industrias Pesqueras estima que en 2024 y 2025 se dejaron de generar exportaciones por cerca de US$ 100 millones. Su presidente destaca la continuidad de la última zafra y señala que los barcos deberán seguir operando durante los meses de menores capturas.
La industria pesquera uruguaya intenta recomponer su situación financiera después de las dificultades económicas y laborales de 2024 y 2025. En una entrevista publicada por El País el 12 de octubre, el presidente de la Cámara de Industrias Pesqueras, Juan Riva-Zucchelli, afirmó que el sector trabajó durante toda la zafra de 2026 sin los inconvenientes de los dos años anteriores.
El empresario señaló que se retomó el diálogo con la dirigencia sindical y que el convenio permanece vigente hasta abril de 2027. Describió una temporada relativamente favorable para los barcos costeros y menos satisfactoria para los de altura.
Qué representa la estimación de US$ 100 millones
Riva-Zucchelli estimó que, entre 2024 y 2025, se dejaron de exportar productos pesqueros por cerca de US$ 100 millones. Explicó que su cálculo refiere a actividad no realizada y recursos que no ingresaron a la cadena productiva.
La cifra constituye una estimación empresarial de ingresos potenciales no generados. No equivale a pérdidas contables verificadas de las compañías ni permite determinar cómo se habría distribuido ese monto entre tripulaciones, plantas, servicios e impuestos.
Un conflicto con posiciones diferentes
El presidente de la cámara atribuyó parte de la crisis a las paralizaciones y cuestionó la actuación sindical. Para contextualizar esa interpretación, corresponde considerar también los planteos que los trabajadores formularon durante 2025.
En un comunicado de junio de ese año, el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (SUNTMA) reclamó incorporar un tripulante competente para las guardias, garantizar el descanso y la seguridad a bordo y regularizar incumplimientos salariales que atribuía a determinadas empresas.
La organización sostenía que los trabajadores estaban disponibles para zarpar y solicitaba instancias de diálogo. Estos antecedentes muestran que las partes mantenían interpretaciones distintas sobre las causas y responsabilidades de la interrupción de actividades.
La actividad continúa fuera de zafra
Según Riva-Zucchelli, la temporada de mayores capturas se extiende de mayo a septiembre, con un pico entre junio y agosto. En octubre comienza un período de menores volúmenes, aunque barcos y plantas continúan trabajando para sostener ingresos.
El empresario vinculó las dificultades de la flota de altura con las prospecciones petroleras. La entrevista no aporta estudios que permitan comprobar esa relación causal, por lo que el planteo debe mantenerse como una hipótesis atribuida al entrevistado.
La continuidad operativa de 2026 constituye una mejora señalada por la representación empresarial. Evaluar la recuperación económica requerirá conocer los resultados de capturas, ventas y costos, además de seguir la estabilidad de las relaciones laborales durante los próximos meses.
Fuentes principales
El País. (2026, 12 de octubre). Tras perder US$ 100 millones en dos años, la pesca busca reponerse de la crisis. → Consultar entrevista.
SUNTMA. (2025, 18 de junio). SUNTMA declara plan de lucha, seguridad, salarios y diálogo urgente en la industria pesquera. Publicado el 19 de junio en el Portal PIT-CNT. → Consultar posición sindical de aquel período.
ICI Plus — Elaboración propia. 12 de octubre de 2026.
