
Las empresas asociadas a Corma anunciaron cerca de US$ 130 millones para prevenir, detectar y combatir incendios durante la temporada 2026-2027 en Chile. El despliegue previsto incluye 56 aeronaves y cerca de 4.000 personas. El gremio también solicitó cinco medidas especiales para jornadas de riesgo extremo, entre ellas restricciones temporales de actividades y cortes eléctricos focalizados, cuya aplicación requiere decisiones de las autoridades competentes.
La → Corporación Chilena de la Madera (Corma) difundió el 3 de noviembre los recursos que sus empresas asociadas prevén destinar a la próxima temporada de incendios forestales. El anuncio combina medios de respuesta con propuestas dirigidas a reducir las posibilidades de que comience el fuego en los días más peligrosos.
Los US$ 130 millones corresponden al esfuerzo anunciado por las compañías del gremio. No representan el presupuesto total de Chile para enfrentar incendios ni acreditan, por sí solos, que todos los recursos estén desplegados simultáneamente.
Aeronaves, brigadas y detección temprana
Según Corma, el operativo contempla 29 aviones y 27 helicópteros, con posibilidades de operar desde 25 pistas privadas. También incluye 395 brigadas, 57 camiones aljibe —vehículos que transportan agua— y seis centrales de operaciones.
Para vigilancia y detección, el gremio informó 250 cámaras, 14 torres de observación, cuatro drones y recursos de monitoreo satelital. La detección temprana busca reducir el tiempo entre la aparición de un foco, su identificación y el envío de medios de respuesta.
Existe una diferencia entre las dotaciones publicadas por las instituciones. En su presentación del plan nacional, difundida el 28 de octubre, la → Corporación Nacional Forestal (CONAF) consignó 338 brigadas privadas y 3.265 brigadistas, mientras Corma comunicó posteriormente 395 brigadas y cerca de 4.000 personas. Ambas fuentes coinciden en las 56 aeronaves privadas. Los documentos revisados no explican la diferencia de alcance entre los recuentos de personal y brigadas.
Las cinco medidas que solicita el gremio
Corma propone una pauta nacional que permita activar acciones preventivas ante condiciones meteorológicas extremas. Sus planteos son los siguientes:
1. Patrullajes preventivos. Reforzar la presencia de organismos de seguridad en sectores críticos para detectar focos y disuadir conductas que puedan provocar incendios, dentro de las competencias institucionales correspondientes.
2. Control temporal de accesos. Limitar el ingreso a determinados parques, reservas, espacios recreativos y caminos rurales durante episodios de riesgo extremo, manteniendo el paso de residentes y vehículos de emergencia.
3. Cortes eléctricos focalizados. Coordinar con autoridades y distribuidoras desconexiones preventivas en circuitos específicos de baja tensión, en lugares y horarios críticos. La propuesta excluye los cortes masivos.
4. Suspensión de actividades de riesgo. Restringir excepcionalmente labores capaces de generar chispas o calor, como soldaduras y uso de determinada maquinaria. El planteo comprende actividades forestales, agrícolas, industriales y de construcción.
5. Traslado de maquinaria de emergencia. Facilitar las autorizaciones necesarias para movilizar equipos pesados que puedan apoyar la apertura de cortafuegos y otras tareas de combate.
Estas son solicitudes del gremio empresarial. Su publicación no demuestra que las cinco medidas hayan sido aprobadas como un régimen nacional ni que exista una orden general para aplicarlas.
La prevención y los límites de la respuesta
El presidente de Corma, Rodrigo O’Ryan, advirtió que incluso una gran disponibilidad de recursos puede resultar insuficiente cuando un incendio alcanza dimensiones importantes bajo condiciones meteorológicas extremas. Su planteo pone el énfasis en anticipar las decisiones y fortalecer la coordinación entre instituciones, empresas y comunidades.
El plan nacional presentado por CONAF también contempla preparación comunitaria, capacitación, cortafuegos, reducción de combustible vegetal y acuerdos de coordinación. La capacidad de respuesta depende tanto de los medios disponibles como de su ubicación, las comunicaciones y las condiciones de seguridad para utilizarlos.
Las medidas excepcionales requieren reglas comprensibles: qué nivel de riesgo las activa, quién decide, cuánto duran y cómo se comunican. En el caso de interrupciones eléctricas o restricciones de acceso, también resulta necesario contemplar la continuidad de servicios esenciales y las necesidades de las comunidades afectadas.
Una referencia para la temporada uruguaya
Uruguay comenzó el 1.º de noviembre su período de prohibición de fuegos y quemas al aire libre, que se extiende hasta el 30 de abril de 2027, con las excepciones previstas en la normativa. El → Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) recordó que ese plazo puede ampliarse si las condiciones de riesgo lo requieren.
El organismo promueve además la consulta del Índice de Riesgo de Incendio Forestal, elaborado diariamente por Inumet, como referencia para planificar actividades. La experiencia chilena aporta elementos para examinar la coordinación preventiva, aunque sus propuestas no deben confundirse con disposiciones vigentes en Uruguay.
Fuentes principales
- Corporación Chilena de la Madera. (2026, 3 de noviembre). → Empresas Corma destinarán US$ 130 millones en plan contra incendios y propone cinco medidas preventivas.
- Corporación Nacional Forestal. (2026, 28 de octubre). → Lanzamiento del Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027.
- Escobar, P. (2026, 3 de noviembre). → Chile: empresas forestales destinarán US$ 130 millones en plan contra incendios y proponen cinco medidas preventivas. Argentina Forestal.
- Sistema Nacional de Emergencias. (2026, 31 de octubre). → Entra en vigencia la prohibición de realizar fuegos y quemas al aire libre.
Redacción ICI Forestal — Elaboración periodística propia a partir de fuentes gremiales y organismos oficiales de Chile y Uruguay. 4 de noviembre de 2026.
