
La inversión de los países nórdicos en Uruguay pasó de US$ 1.500 millones en 2012 a casi US$ 6.000 millones en 2024, según cifras difundidas por la Cámara de Comercio Uruguay–Países Nórdicos durante la celebración de sus veinte años. La relación tiene un vínculo histórico con la industria forestal: la institución nació en 2006, cuando Finlandia comenzaba a consolidar su presencia industrial en Uruguay mediante el proyecto de la primera planta de celulosa de UPM.
El crecimiento de las inversiones provenientes de Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca e Islandia es uno de los cambios relevantes en la relación económica de Uruguay con Europa durante las últimas dos décadas. La actividad forestal y celulósica ocupa un lugar destacado en ese proceso, aunque las cifras divulgadas por la → Cámara de Comercio Uruguay–Países Nórdicos comprenden inversiones de numerosos sectores y no corresponden exclusivamente a la producción de madera y celulosa.
La institución celebró su vigésimo aniversario el jueves 15 de octubre de 2026, en un encuentro realizado en el Hotel Sofitel de Montevideo. El balance fue difundido posteriormente por distintos medios y, el 20 de octubre, por InfoNegocios Uruguay.
Según los datos presentados por la Cámara, más de 55 empresas de origen nórdico instaladas en Uruguay generan en conjunto más de 22.000 empleos directos, indirectos e inducidos. La organización reúne aproximadamente 60 compañías y mantiene vínculos con representaciones diplomáticas, agencias de promoción comercial y organismos uruguayos.
De US$ 1.500 millones a casi US$ 6.000 millones
El principal indicador difundido durante el aniversario es la evolución del capital de origen nórdico en Uruguay. Entre 2012 y 2024, su valor pasó de US$ 1.500 millones a una cifra próxima a US$ 6.000 millones, lo que representa una multiplicación cercana a cuatro veces en doce años.
El dato corresponde al stock de inversión, es decir, al valor acumulado de la inversión extranjera en una fecha determinada. No significa que durante 2024 se hayan anunciado o ejecutado US$ 6.000 millones en proyectos nuevos.
De acuerdo con las cifras de la Cámara, el capital nórdico representa aproximadamente uno de cada ocho dólares del stock de inversión extranjera en Uruguay. La información publicada no presenta un desglose por país de origen ni por actividad económica que permita determinar qué proporción corresponde específicamente al sector forestal.
Otro indicador es el registro de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (COMAP). Desde 2006, según la Cámara, fueron recomendados 60 proyectos de capitales nórdicos por un monto próximo a US$ 1.000 millones.
Estas cifras describen conceptos diferentes. Los proyectos recomendados por la COMAP no equivalen al stock total de inversión extranjera ni permiten establecer, por sí solos, cuánto capital fue efectivamente ejecutado.
Una cámara comercial nacida junto al desarrollo celulósico
La historia institucional explica por qué la industria forestal tiene una vinculación particular con los países nórdicos. La organización fue fundada en 2006 como Cámara de Comercio Uruguay–Finlandia, en el contexto del establecimiento de la primera planta de → UPM en Uruguay.
La instalación industrial de Fray Bentos, que comenzó a operar en 2007, marcó una nueva etapa para la producción de celulosa en el país. La inversión finlandesa incorporó una escala industrial y exportadora que posteriormente se amplió con el desarrollo de la planta de Paso de los Toros.
Con el crecimiento de los vínculos empresariales, la Cámara extendió su alcance en 2008 a Noruega, Dinamarca y Suecia. Islandia se incorporó en 2015, completando la representación de los cinco países nórdicos.
Actualmente, la institución reúne compañías de distintas actividades económicas. Entre sus autoridades para el período 2024-2026 figura Carolina Moreira, presidenta de → Montes del Plata, como presidenta de la Cámara.
La presencia de una ejecutiva del sector celulósico en esa función refleja la participación de la industria forestal en el ámbito empresarial nórdico, aunque Montes del Plata no debe confundirse con una inversión exclusivamente nórdica: su estructura accionaria incluye capitales de otros orígenes.
La madera y la celulosa en el intercambio comercial
Entre los productos que Uruguay exporta hacia los mercados nórdicos, la Cámara identifica carne, madera, productos pesqueros, manufacturas y celulosa.
La mención confirma la participación de productos forestales en esa relación comercial, pero no permite establecer su peso relativo. Las publicaciones consultadas no detallan valores exportados por producto, destinos específicos ni variaciones respecto de años anteriores.
También es necesario distinguir la nacionalidad del inversor del destino de las exportaciones. Una empresa de capital finlandés puede producir celulosa en Uruguay y venderla en mercados de Asia, Europa u otras regiones. Por lo tanto, la magnitud de la inversión nórdica no debe interpretarse como el valor de las exportaciones uruguayas dirigidas a esos cinco países.
La vinculación industrial comprende actividades que van más allá de la producción de pasta de celulosa: servicios técnicos, maquinaria, mantenimiento, transporte, ingeniería y sistemas de gestión. Sin embargo, el balance del aniversario no ofrece cifras que permitan medir por separado esas actividades.
Empleo e inversión: qué permiten afirmar las cifras
Los más de 22.000 empleos mencionados por la Cámara incluyen puestos directos, indirectos e inducidos. Los directos corresponden al personal empleado por las empresas; los indirectos se relacionan con proveedores y contratistas; y los inducidos surgen de la actividad económica asociada al gasto de ingresos generados.
La publicación no presenta la metodología utilizada para calcular cada componente ni identifica cuántos de esos puestos pertenecen a la cadena forestal. Por esa razón, el total debe atribuirse a la Cámara y no utilizarse como una medición específica del empleo celulósico uruguayo.
El crecimiento del capital extranjero plantea, además, preguntas relevantes para el desarrollo industrial: qué actividades se realizan efectivamente en Uruguay, cuántos proveedores nacionales participan, qué capacidades técnicas se incorporan y qué proporción del valor generado permanece en la economía local.
Son aspectos que requieren información adicional por empresa y sector. Las cifras globales de inversión muestran la magnitud de la relación económica, pero no alcanzan para evaluar por sí solas sus efectos sobre el empleo, la distribución de ingresos o el desarrollo territorial.
Acuerdos comerciales y mercados europeos
La celebración del aniversario también estuvo vinculada a las perspectivas comerciales entre el Mercosur y Europa. La Cámara destacó las oportunidades asociadas a los acuerdos con la Unión Europea y con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).
Finlandia, Suecia y Dinamarca pertenecen a la Unión Europea, mientras que Noruega e Islandia integran EFTA. Se trata de marcos comerciales distintos, con procedimientos y condiciones de aplicación propios.
Para las empresas forestales uruguayas, las condiciones de acceso a los mercados dependen del producto exportado, su clasificación arancelaria, las normas técnicas, los requisitos ambientales y las disposiciones efectivamente vigentes. La existencia de un acuerdo negociado no implica automáticamente que todas sus preferencias comerciales estén en aplicación.
El intercambio también puede favorecer vínculos tecnológicos y de investigación con países que cuentan con industrias desarrolladas de madera, celulosa, maquinaria y productos forestales. Para evaluar resultados concretos será necesario identificar proyectos, contratos o programas específicos, más allá de las posibilidades generales señaladas durante el aniversario.
Veinte años después, una relación que excede la celulosa
La Cámara de Comercio Uruguay–Países Nórdicos nació en un momento decisivo para la industrialización forestal uruguaya. Dos décadas después, representa un entramado empresarial más amplio, en el que conviven actividades industriales, comerciales y de servicios.
El balance de octubre de 2026 confirma la importancia acumulada de esa relación, pero no contiene anuncios de nuevas plantas de celulosa ni compromisos adicionales de inversión forestal. Su principal aporte es ofrecer una perspectiva de largo plazo sobre la participación de capitales nórdicos en Uruguay y abrir la posibilidad de examinar con mayor detalle cuánto de esa actividad se traduce en producción, empleo y capacidades industriales nacionales.
Fuentes principales
→ UPM Uruguay. (s. f.). Plataforma logística: infraestructura para la exportación de celulosa.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes verificadas.
Crédito de imagen: ICI Forestal. Imagen ilustrativa generada por IA; no representa una instalación industrial específica.
