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Sin mirar atrás

Gobiernos de Uruguay y Argentina inician una 'nueva era' en relaciones bilaterales
Los gobiernos de nuestro país y de Argentina decidieron "dar vuelta la página" tras las turbulentas relaciones de los últimos años, comenzar "una nueva era" una vez logrado un acuerdo por el tema de la planta de celulosa de UPM (ex Botnia) y apuntar "a una mayor cooperación" y desarrollo conjunto, destacaron a CRÓNICAS fuentes oficiales de ambos Ejecutivos.
Los gobiernos del Plata pusieron punto final al largo conflicto bilateral derivado de la instalación de la planta de celulosa en Fray Bentos, el más grave en varias décadas, con la firma de un acuerdo que establece el control ambiental conjunto del Río Uruguay.

El canciller uruguayo, Luis Almagro, y su par argentino, Héctor Timerman, sellaron el acuerdo que establece la puesta en marcha de un comité científico ambiental esta misma semana.

Soy muy optimista" de mejorar "en breve plazo" las relaciones con Uruguay, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, durante la visita de trabajo que realizó esta semana a Montevideo.
"Pusimos en marcha el control bilateral (del Río Uruguay y sus proximidades) y con ello normalizamos la situación", afirmó Timerman.

"Tengo las mejores expectativas de profundizar las relaciones", agregó el canciller argentino.
Los ministros se reunirán cada 6o días para tratar temas de la agenda bilateral.

Por su parte los subsecretarios de Relaciones Exteriores establecerán un sistema de consultas, que dará lugar a que el gabinete completo de ambos países se reúna periódicamente para "impulsar la cooperación y desarrollar temas de interés bilateral", agregaron los informantes.
"Hemos dado un gran impulso a las relaciones bilaterales", dijo el ministro argentino.

Hito para el medio ambiente
Timerman destacó su "alegría" por la culminación de un "proceso largo" que con el tiempo será considerado "un hito" en el cuidado del medio ambiente.

"El acuerdo priorizó el control medioambiental por encima de todo, y que se llevará adelante el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya", agregó.
"Estamos satisfechos, estamos convencidos que hemos hecho lo mejor para la gente que vive en el Río Uruguay", afirmó el ministro.

El canciller Almagro, por su parte, dijo que se dio "un paso muy fuerte" hacia adelante para saldar las diferencias con Argentina.

Según el acuerdo, el comité, formado por dos científicos uruguayos y dos argentinos, tendrá como misión primaria controlar la calidad ambiental tanto dentro como en las inmediaciones de la planta de UPM (ex Botnia) y en las aguas del Río Gualeguaychú, del Río Uruguay y de todos los centros urbanos, agrícolas e industriales de la zona.

El cronograma presentado por los ministros establece que el comité científico, que formará parte de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), el organismo bilateral encargado de controlar el uso de las aguas, iniciará sus trabajos de inmediato y tendrá 6o días para elaborar una agenda.

En UPM una vez por mes
El documento firmado señala explícitamente que el comité podrá entrar hasta 12 veces al año dentro de la fábrica acompañando a las autoridades uruguayas para tomar muestras de los vertidos que analizarán de forma independiente.

Por parte uruguaya los miembros del comité serán el ingeniero y ex presidente de la delegación uruguaya en la CARU, Eugenio Lorenzo y el ex decano de la Facultad de Química de la Universidad de la República, Alberto Nieto.

Argentina dispuso que sus expertos sean Juan Carlos Colombo y Guillermo Esteban Lyons, una designación que generó controversia entre los ambientalistas de Gualeguaychú, ya que si bien unos reconocieron que eran expertos en el asunto, otros criticaron que el gobierno de Buenos Aires no hubiera designado a ningún investigador propuesto por ellos.

El canciller Almagro señaló que el trabajo de monitoreo conjunto sobre la planta UPM "no arranca de cero" porque Uruguay "definitivamente" ha estado controlando.

La responsabilidad de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), en este contexto, no desaparece, "por el contrario se ve fortalecida" en el marco de la normativa de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) y las disposiciones nacionales, agregó Almagro.
Timerman consideró, además, que tras esta firma, Argentina da por "resuelto" el conflicto con Uruguay y cierra "cualquier tipo de necesidad de protestas" por ese motivo.

Esta decisión pone fin al conflicto bilateral surgido en 2006, cuando se puso en marcha la construcción de la planta de Botnia, que con 1.800 millones de dólares se convirtió en la mayor inversión individual en la historia de Uruguay.

Habitantes de Gualeguaychú, quienes acusan a la planta de contaminar las aguas del río, decidieron cortar de forma ininterrumpida el puente General San Martín, el más importante sobre el Río Uruguay, para reclamar el cierre de la fábrica.

Los reclamos por uno y otro lado tensaron las relaciones entre ambos países hasta un punto desconocido desde hace décadas.

Como se recordará, el gobierno argentino de Néstor Kirchner y la pasada administración de Tabaré Vázquez llevaron el caso a la Corte Internacional de Justicia, cuyo fallo emitido el pasado abril, reconoció que Uruguay vulneró convenios vigentes entre ambos países por no informar sobre el proyecto, pero descartó que la planta contamine y que deba ser desmantelada.
La Corte recomendó también a ambos gobiernos la instalación de un grupo conjunto de control sobre el río.

El pasado 28 de julio, el presidente uruguayo, José Mujica, y su par argentina, Cristina Fernández, acordaron la creación de ese comité científico, mientras que los "piqueteros" de Gualeguaychú decidieron retirarse de la ruta para facilitar el diálogo.

Semanario CRONICAS económicas - Montevideo - URUGUAY - 3 setiembre 2010
03/09/2010 | CRONICAS | POLITICA | Página 2