Uruguay y Argentina firmaron el fin del conflicto papelero
los cancilleres rubricaron el acuerdo por el monitoreo conjunto
Los cancilleres de Argentina y Uruguay, Héctor Timerman y Luis Almagro, firmaron ayer el acuerdo para el monitoreo de río Uruguay que le puso fin al conflicto papelero, tras siete años de enfrentamientos.
Acuerdo. Almagro y Timerman le pusieron un final feliz al largo conflicto.
Con la firma de un acuerdo concluyó ayer la disputa entre Argentina y Uruguay por la instalación de la planta de celulosa UPM-ex Botnia. Los cancilleres de ambos países suscribieron un acuerdo en el Ministerio de Relaciones Exteriores. El texto establece, entre otras cosas, la conformación de un Comité Científico integrado por cuatro miembros, dos científicos uruguayos y dos argentinos.
El inicio de la confrontación data de 2003, cuando por primera vez se empezó a especular con la instalación de una planta de celulosa en Fray Bentos.
En abril de 2005 el diferendo tomó relevancias impensadas con el corte de puentes y la conformación de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú.
Con el cambio de gobierno se abrieron nuevos caminos de diálogo entre Cristina Fernández y José Mujica. Durante el mandato de Tabaré Vázquez las relaciones con el gobierno presidido por Néstor Kirchner fueron tensas.
Después del fallo de la Corte Internacional de La Haya, en abril de 2010, comenzó el fin del diferendo.
“El conflicto entre Argentina y Uruguay está resuelto”, sentenció ayer Timerman. Sobre el corte de puentes el diplomático prefirió no hacer declaraciones aclarando que es la Justicia argentina es la que debe decidir al respecto. “Estoy seguro que cuando los vecinos de Gualeguaychú tengan la oportunidad de estudiar las directivas y que vea los trabajos del Comité Científico no va a quedar ninguna duda de que el interés del control ambiental primó sobre cualquier otro interés”, dijo.
Las autoridades acordaron que la próxima reunión de la Caru se realizará el jueves y entrará en funciones el Comité Científico. El plazo de presentación de proyectos será de 60 días corridos a partir de la conformación del Comité. Para el monitoreo y sus conclusiones tendrán 150 días.
El punto de mayor controversia, el control dentro de la planta se realizará con la finalidad de verificar las evacuaciones de los efluentes.
“Esta actividad incluirá el análisis e interpretación de resultados de muestras de efluentes líquidos y emisiones gaseosas que acceden al río Uruguay”, indica el documento. Dentro de la fábrica la responsabilidad operativa quedará a cargo de la Dinama, que será acompañada por Comité Científico. Las muestras de los efluentes se tomarán por duplicado, el máximo de ingresos será de doce veces por año.
La información que se obtenga será pública, “respetando los tiempos científicos”.
El acuerdo firmado también establece el monitoreo del río Gualeguaychú, bajo la responsabilidad operativa de la Autoridad de Aplicación que corresponda de la República Argentina.
Según lo establece el inciso 5, el control será sobre todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelcan sus efluentes al río Uruguay y sus áreas de influencia.
“Se comenzará por un sector del río donde existe una evacuación significativa sobre la margen argentina, a elección de la parte uruguaya, y se continuará alternativamente a elección de una y otra parte”.
Cronología
El 2 de junio de 2010 en Anchorena se produjo el primer encuentro entre los presidentes de Argentina y Uruguay para terminar con el conflicto de la planta de celulosa.
El 28 de julio el encuentro fue en Olivos, Argentina.
En esa oportunidad se resolvió la creación del Comité Científico.
Ayer los cancilleres de ambos países anunciaron que se reunirán cada 60 días para tratar la agenda bilateral. Los encuentros entre Fernández y Mujica como mínimo serán una vez al año.
Diario ULTIMAS NOTICIAS - Montevideo - URUGUAY - 31 agosto 2010