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Argentina pide medidas contra Pluna por viajar sin permisos

El gobierno protestó enérgicamente ante la compañía debido a los viajes a Bariloche
La aerolínea Pluna voló a Bariloche sin autorización de Argentina, lo que motivó un planteo enérgico del gobierno uruguayo ante los directores de la empresa, confiaron a El Observador fuentes del Ministerio de Transporte.

Más allá de los permisos, el viaje derivó en que 200 uruguayos quedaron varados en el invierno del balneario del sur argentino. En ese momento la compañía responsabilizó a la administración de la presidenta Cristina Fernández por cancelar repentinamente la “autorización”.

El Observador supo ayer que el trayecto Montevideo-Bariloche se cubrió sin el permiso correspondiente, por lo que las autoridades argentinas notificaron la irregularidad de la aerolínea uruguaya a la Dirección Nacional de Aviación Civil, y reclamaron tomar medidas.

Una carta enviada el 23 de julio por el director de transporte aéreo de Argentina, Jorge Márquez, a su similar de Uruguay, José Lupinacci, director nacional de Aviación Civil, afirma que no se le concedió a Pluna autorización para volar ese trayecto.

El documento oficial señala que la autoridad aeroportuaria “no concedió autorización a las empresas áreas Pluna y Aero Vip”, esta última (60% propiedad de Pluna) es la compañía argentina a través de la cual la uruguaya cubría la ruta a Bariloche.“En consecuencia, se solicita se tenga a bien adoptar recíprocamente las medidas apropiadas a los fines de asegurar que las empresas en cuestión no afecten operaciones en la ruta indicada”, se establece en el texto.

El Observador intentó ayer consultar a directivos de Pluna pero declinaron hacer comentarios y sólo informaron, sin dar detalles que “el tema se está analizando”.

Los hechos. El 23 de julio pasado, 200 uruguayos quedaron varados en el aeropuerto de Bariloche por la negativa de las autoridades de ese país a permitir la partida de la aeronave de Pluna que los traería a Montevideo.

Al día siguiente, el vuelo PU8273 que tenía previsto partir a la hora 19 desde Carrasco a Bariloche fue cancelado, dejando sin viajar a otros 200 uruguayos y brasileños.

La aerolínea uruguaya operaba esa ruta desde junio, valiéndose de “una habilitación genérica” –que según Argentina no habilitaba los vuelos a Bariloche– concedida por la autoridad aeroportuaria del vecino país, según se señaló en aquel momento desde la empresa propiedad del grupo Leadgate, la canadiense Jazz y el Estado uruguayo.

En aquellos días, fuentes del gobierno señalaron a El Observador que los esfuerzos que se realizaban para traer a los pasajeros desde Bariloche fueron para socorrer a los turistas y no por ayudar a la empresa. Mientras tanto, desde la aerolínea se apuntaba al gobierno argentino como el causante de la situación por una cancelación repentina de su “autorización” de usufructuar la ruta.

Lo acontecido ocurrió en un marco de tensión entre Uruguay y Argentina, y según se interpretó en el gobierno de José Mujica, pudo haber contribuido a enrarecer las relaciones bilaterales en momento en que ambos gobiernos intentaban hallar una solución al conflicto por UPM.

Argentina. En la otra orilla el incidente no pasó desapercibido y fue el desencadenante de la renuncia del máximo jerarca aeroportuario, hecho que tuvo un amplio destaque en la prensa bonaerense.

El 2 de agosto el diario Clarín de Buenos Aires informó que “un insólito caso de un vuelo de la aerolínea uruguaya Pluna fue el disparador de una amenaza de huelga general de seis gremios aeronáuticos que terminó el viernes con la renuncia de Rodolfo Gabrielli como titular de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La presión gremial no fue por la cancelación del vuelo, sino porque Pluna pudiera llegar a Bariloche directamente desde Montevideo”.

El martes pasado, el diario Perfil dio a conocer que el presidente de la ANAC será Alejandro Granados, hijo del intendente de la localidad bonaerense de Ezeiza.

El futuro jerarca, entre otros temas, “deberá lidiar con los pedidos de apertura de rutas realizados por Pluna y BQB (la aerolínea de Buquebus), contra la oposición de los gremios aeronáuticos, en particular de la Asociación de Pilotos y la Asociación de Personal Aeronáutico.

Esos gremios acusaron a Gabrielli de promover una política de cielos abiertos con otros países y esperan a su sucesor para plantearle sus reservas con respecto a los vínculos aerocomerciales con Uruguay”, informó el matutino.
   
Diario EL OBSERVADOR - Montevideo - URUGUAY - 13 agosto 2010