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Mujica y Cristina terminaron con siete años de conflicto

Los científicos podrán ingresar a UPM y otras empresas hasta 12 veces por año
Los presidentes José Mujica y Cristina Fernández acordaron ayer la conformación de un comité científico que controlará los vertidos de empresas sobre el río Uruguay. El primer control será sobre UPM y podrán ingresar hasta doce veces cada año.

Acuerdo. Tras dos horas de reunión, los mandatarios lograron sellar el acuerdo.
“Hoy es un gran día. Hemos finalizado siete años de conflicto entre Uruguay y Argentina. Comienza una nueva etapa", publicó el canciller argentino Héctor Timerman en la red social Twitter, minutos después de la conferencia en la que anunció el acuerdo junto a Luis Almagro. Timerman resumió de esa manera el acuerdo logrado tras dos horas de reunión de los presidentes y sus cancilleres en la residencia de Olivos, en un viaje que Mujica y Cristina K. arreglaron por teléfono.

En un plazo de treinta días, ambos gobernantes nombrarán a dos científicos cada uno para integrar un comité que funcionará en la órbita de la Comisión Administradora del Río Uruguay (Caru) y que controlará en ambas márgenes del río a todas las empresas, industrias, localidades y establecimientos que vierten en el cauce de agua. Los científicos tendrán derecho a ingresar hasta doce veces por año a cada lugar en estudio y tomarán dos muestras, para ser entregadas a ambos gobiernos.

Los presidentes se comprometieron a poner a disposición la mejor tecnología disponible para que las muestras sean analizadas por el equipo científico completo, lo que brindará garantías a ambos países. El resultado de los análisis será publicado aunque no se manejaron los plazos ni la forma en que se darán a conocer los datos.

En el margen uruguayo, la toma de muestras será efectuada por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), mientras que en Argentina se ocuparán los técnicos dependientes de la Secretaría correspondiente.

Dado que UPM (ex Botnia) estuvo en el ojo de la tormenta desde el año 2003, cuando se anunció su construcción en las afueras de Fray Bentos, será la primera empresa en la que se ingresará. El segundo lugar será la desembocadura del río Gualeguaychú, donde la localidad entrerriana y sus empresas vierten sus efluentes y donde surgieron en estos años las principales voces de protesta contra UPM. A partir de allí, cada país elegirá una industria o punto de la orilla contraria para efectuar controles, que se realizarán de manera alternada.

Timerman sostuvo que el acuerdo permitirá "poner a la ciencia en el lugar que le corresponde", dado que transformará al río en "la primera frontera con total y absoluto control medioambiental". Mientras el argentino calificó como "un orgullo y una alegría haber llegado a este momento", Almagro destacó la importancia de "retomar un programa de monitoreo que comenzó en 1999 y se extendió hasta 2001". Agregó que la "impronta final" del acuerdo fue resuelta por ambos mandatarios que, basados en su buena relación personal, tomaron la iniciativa de buscar una solución inmediata para terminar con el conflicto y avanzar en otros temas. Ambos indicaron que el monitoreo comenzará "de inmediato".

Los cancilleres volverán a coincidir hoy en la reunión de Unasur que tendrá lugar en Ecuador para tratar la situación entre Venezuela y Colombia, mientras que Mujica y Cristina se reunirán el lunes en la localidad argentina de San Juan para participar de la Cumbre Presidencial del Mercosur.

“No es un día histórico, es de historieta”, dijo el presidente
El presidente José Mujica decidió tomar en sus manos el conflicto con Argentina. Viajó a Buenos Aires y, tras dos horas de conversaciones, estampó su firma junto a la de Cristina Fernández y cerró una crisis de siete años. "No es un día histórico, es de historieta", bromeó al arribar a Montevideo para concurrir al Parlamento, inagotable, a "darle un abrazo" a su ministro y amigo Eduardo Bonomi, que enfrentaba la primera interpelación de la gestión.

En breves declaraciones a varios canales de televisión, Mujica adjudicó el acuerdo a la "voluntad negociadora" de las partes y explicó que "en una negociación difícil, el cultivo de las relaciones personales y el cuidado en ciertos detalles que hacen a la subjetividad humana son importantes. Los expedientes no negocian. Aunque culminemos en papeles, los que negocian son criaturas humanas".

El mandatario cultivó su relación con el matrimonio Kirchner incluso antes de ser candidato y los visitó varias veces, sin negarse a dialogar aún cuando los puentes estaban cortados, en una posición opuesta a la que sostenía el ex presidente Tabaré Vázquez. "La relación que tenemos con Argentina hoy, no cayó del cielo", señaló.

Mujica logró en la Residencia de Olivos mucho más de lo que esperaba al partir, cuando dijo a Subrayado que su intención era "redondear" un acuerdo y reconoció que dudaba que se llegara a firmar. "Si quedan las líneas dibujadas, lo demás son problemas de redacción", afirmó a las 13.30, a punto de subir al helicóptero que lo llevó al vecino país.

A la hora 14.40, el mandatario arribó junto al canciller Luis Almagro a la Residencia de Olivos donde, según informó ayer el portal de noticias Observa, lo esperaba un grupo de diez uruguayos con una pancarta que decía "Bienvenido Pepe". Minutos más tarde, ambos mandatarios ingresaron al despacho presidencial, del que se retiraron poco después de las 17 horas sin hacer declaraciones.

Timerman y Almagro fueron los encargados de ofrecer una breve conferencia de prensa en la que leyeron el texto del acuerdo y expresaron en breves palabras su satisfacción por el resultado.

Mujica admitió ayer que las negociaciones con el gobierno de la vecina orilla "nunca fueron fáciles", por lo que "la vía de la paciente negociación es el camino que hay que tomar". Afirmó que "desde antes de asumir" trabajó para buscar "crear un buen clima" y "tratar de construir mutuas conveniencias" basadas en el respeto.

Diario ULTIMAS NOTICIAS - Montevideo - URUGUAY - 29 julio 2010