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Técnicos argentinos podrán entrar hasta 12 veces al año en la pastera

EL ACUERDO CREA UNA COMISIÓN INTEGRADA POR DOS CIENTÍFICOS URUGUAYOS Y DOS DE ARGENTINA
Los encargados de monitorear el río Uruguay empezarán por la planta de la ex Botnia. Cada Estado recibirá un informe y deberá actuar para corregir eventuales problemas

Luego de siete años, Uruguay y Argentina pusieron ayer fin al conflicto binacional con un acuerdo que permitirá al gobierno de Cristina Fernández entrar con dos delegados científicos hasta 12 veces al año a la planta de celulosa de UPM para controlar si esta contamina o no. El gobierno uruguayo –que tendrá también dos científicos en el comité que se creó para investigar– podrá hacer lo propio en establecimientos argentinos, una carta bajo la manga para el gobierno de José Mujica, en caso de que todo se complique nuevamente con imputaciones a la empresa.

“El acuerdo es estupendo, muy bueno”, dijo ayer el presidente al llegar desde Buenos Aires y agradeció la “paciencia” del pueblo de Río Negro. “Este tema pasa al telón de los recuerdos”, dijo, al evaluar el arreglo como “histórico” y de “historieta”. El canciller argentino calificó de la misma manera el fin de las negociaciones: “Hoy es un gran día. Hemos finalizado siete años de conflicto entre Uruguay y Argentina. Comienza una nueva etapa”, dijo Héctor Timerman,

El pacto, celebrado en Olivos, finalmente zanjó las diferencias que tenían ambos países en las últimas horas. Mediante el acuerdo se crea un comité científico que estará conformado en el seno de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) y que será integrado por dos científicos uruguayos y dos argentinos, nominados por sus países.

Las diferencias que trancaron las negociaciones la semana pasada estaban en el tiempo de permanencia de los científicos. Mientras que Argentina quería instalarse indefinidamente en la pastera de Fray Bentos, Uruguay pretendía que los especialistas ingresaran solo para hacer sus informes y luego salieran. El acuerdo fue intermedio. Se habilita al tribunal a ingresar hasta 12 veces al año en la planta.

Otro de los puntos que Uruguay se adjudica como una victoria en la negociación es la posibilidad de monitorear “todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelquen sus efluentes al río Uruguay y sus áreas de influencia” en ambas márgenes del río.
La mecánica será la siguiente: cuando el monitoreo sea en Argentina, las investigaciones estarán a cargo de la Dirección Naciona de Medioambiente (Dinama) uruguaya, con reglas de la CARU. Y viceversa cuando sea en Uruguay. El pacto señala que el monitoreo comenzará con la planta de UPM, proseguirá con la desembocadura del río Gualeguaychú en el río Uruguay y luego seguirá en Argentina, con un establecimiento a elección del gobierno de Mujica.

El canciller uruguayo, Luis Almagro, dijo anoche que se dividió el río en sectores para monitorearlo y se decidió comenzar por la zona de UPM y luego seguir. Descartó además que este acuerdo pueda traer problemas con Finlandia. “No tiene por qué haber un solo problema. UPM no tiene nada para esconder, UPM apoyó todo este proceso. Han sido muy prácticos”, dijo.

Líderes opositores, muy satisfechos con el acuerdo.
Los líderes de la oposición se mostraron satisfechos con la solución a la que llegaron los gobiernos de Uruguay y Argentina para el control de la pastera de UPM.
Ayer, el canciller Luis Almagro se reunió con los dirigentes Pedro Bordaberry (Partido Colorado), Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional) y Pablo Mieres (Partido Independiente) para explicarles la solución a la que arribaron los presidentes José Mujica y Cristina Kirchner.
“Sentimos una satisfacción nacional y patriótica por la forma en que se salió de esta situación. Se ha sacado un escollo del camino y ahora estamos obligados a llevarnos bien con Argentina y a solucionar asuntos realmente importantes”, dijo Lacalle.

En tanto, Bordaberry sostuvo que el acuerdo entre los dos países “no es el ideal”, pero representa “una muy buena solución” para cerrar un asunto complicado. “Puntaje: 7 en 10”, agregó. El independiente Mieres también se mostró notoriamente satisfecho por el acuerdo.
Por su lado, Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) dijo que el acuerdo es “bueno e igualitario, lo cual supone derechos y obligaciones para los dos países”.

Cautela de los piqueteros
Silencio.
Dirigentes de los piqueteros que hasta el 19 de junio cortaron el puente que une Gualeguaychú con Fray Bentos definieron mantenerse en silencio hasta estudiar los términos del acuerdo.
Consultas.
Los asambleístas “iniciaron una ronda de consultas para analizar los detalles del acuerdo oficial de monitoreo oficial, de cuya eficacia dudan”, señala el portal entrerriano, Eloncedigital.   

Diario EL OBSERVADOR - Montevideo - URUGUAY - 28 julio 2010