Buscar

"No es histórico, sino un día de historieta"

Mujica evitó mostrar un ánimo festivo y afirmó que "seguramente surgirán otros problemas"
Sólo un gobierno que está convencido de que la planta no genera contaminación acepta firmar lo que ayer suscribió el presidente uruguayo, José Mujica, con su colega argentina, Cristina Kirchner, aseguraban ayer en el entorno del mandatario oriental. No hubo ánimo festivo por el acuerdo, que aparece como punto final de un largo conflicto binacional.

En la coalición de izquierda gobernante hubo dos tipos de sensaciones. Los más cercanos al ex presidente Tabaré Vázquez lamentaban que se hubiera perdido tanto tiempo y se hubiera sufrido hasta un bloqueo de paso fronterizo para terminar con un monitoreo compartido, como se había planteado en 2004 y acordado en principio. Los más cercanos a Mujica se mostraban satisfechos, pero con cautela.

Al regresar a Montevideo, el propio presidente uruguayo dijo que se termina un diferendo, pero "seguramente van a surgir otros", y fue prudente al definir la jornada: "No es un día histórico; es de historieta", dijo.

Luego de sellar el acuerdo con la Argentina, el canciller oriental, Luis Almagro, convocó a los líderes de la oposición para explicar los detalles. Pero Mujica optó por ir al Palacio Legislativo a presenciar la interpelación que un opositor realizaba a su ministro del Interior, Eduardo Bonomi, por la tragedia de una cárcel del interior, donde por un incendio murieron ocho reclusos.

Sobre el acuerdo de ayer, Mujica dijo que fue fruto de una "paciente negociación" y advirtió que venía trabajando desde hace "mucho tiempo", incluso desde antes de asumir como presidente, en "tratar de crear un clima que ayudara, porque no se puede negociar en un clima de reproches". Recordó, además, una de sus clásicas frases para mostrar la importancia de tener buena relación con la Argentina: "Los países no se mudan".

En Uruguay consideran que el ingreso en la planta de UPM (ex Botnia) debe realizarse con las garantías de que el interés será científico y de control ambiental, y que en los hechos se hará lo mismo que se efectúa ahora, pero con una representación técnica de la Argentina.
Al volver al país, Mujica dijo que siempre confía en el "cultivo de las relaciones personales" y destacó que eso se basa en la "subjetividad humana" porque "los expedientes no negocian, los diccionarios no negocian". Finalmente, destacó su tarea: "La relación no cayó del cielo".
El ex presidente Jorge Batlle, en cuya gestión se dio el aval para la instalación de Botnia, le había deseado por la mañana "suerte" a Mujica para este final de la negociación.

Diario LA NACION - Buenos Aires -  ARGENTINA - 29 julio 2010