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campo lluvia

Las lluvias de las últimas jornadas cambiaron el ánimo los productores que se vieron beneficiados, especialmente del Este del departamento que venían castigados por el déficit hídrico. De todas maneras, son conscientes que otro episodio similar antes de fin de mes les permitirá de a poco comenzar a revertir la situación.

“En verdad, ligamos bien después de varias semanas con temperaturas muy altas y ninguna lluvia”, comentó a EL TELEGRAFO el productor José Ramos, quien reconoció que, en Colonia José Batlle y Ordóñez, a 10 kilómetros aproximadamente de Guichón, desde mediados de diciembre las lluvias han sido muy escasas y sin ningún impacto positivo en los campos.

“El lunes llovió 37 milímetros y entre las 17 y 19 horas del lunes se vino una tormenta bastante rápida y cayeron 39 mm más, por lo que esos 76 mm en dos jornadas vino muy bien”, dijo. “Las cañadas con fondo de piedra juntaron agua y, en las que son de tierra, el agua se fue a través de las rajaduras y la chupó toda”, precisó. En tanto, los campos a la tarde del martes “estaban marrones y horribles, pero luego de la otra lluvia amanecieron mejor”.

Entiende que el cambio “recién se va a notar entre dos a tres días, porque amanece con mejor temperatura”. Pero aclaró que la situación cambia, porque “ahora no tenemos que mover tanto el ganado para darle agua y pueden aprovechar esas cañadas que juntaron el líquido”.

En cuanto a lo acontecido en la zona, Ramos se refirió a lo sucedido no muy lejos de allí, en la colonia Juan Gutiérrez, “donde un familiar me comentó que allí fueron solo garúas, pero tuvieron liga en lluvias anteriores. Eso significa que el agua anda en mangas y por zonas, y regando un poco a cada lado”. Lo que le llamó mucho la atención al productor fue una chacra de soja muy cerca de su campo, “que estaba muy amarilla y fea, pero me asombró lo rápido que cambió con estas lluvias, porque ya parece otra”, dijo.

PIÑERA

En la zona de Piñera, el ingeniero agrónomo Carlos Hiriart Azzato midió 32 milímetros en la jornada del lunes y ocho este martes, lo que “vino muy bien” para comenzar a revertir la delicada situación de los campos. Expresó que en la zona “se ven bastantes campos pelados, especialmente en aquellos casos que tienen alta dotación de unidades ganaderas –tanto vacunos como lanares– en sus campos. Son campos que están muy secos y de color amarillo”, subrayó el profesional el lunes de mañana, previo a las lluvias.

Se espera que con estas lluvias repunten un poco “las cañadas y tajamares”, pero también puntualizó que en la zona de Piñera pasa la cuchilla de Haedo y, en su comienzo, las aguadas son falsas, más al norte, en el Queguay Chico, la seca permanece, pero es un problema de pasto y no de agua”.
Como medida de manejo, realizó “destete en enero ni bien pasadas las fiestas, en especial en aquellas vacas de primera cría y las que se van para la invernada”. Pero a nivel general, manifestó que “desde fines de diciembre y comienzo de enero se veía ganado en la zona que lo pastoreaban los productores en la calle”. También hizo referencia al caso de “camiones que pasan con fardos y gente que está suplementando”.

MERINOS

En Merinos, “cambió el color y el ánimo de los productores”, dijo a EL TELEGRAFO Giancarlo Menegazzi, quien ya había advertido de las complicaciones que hay en la zona donde, desde mediados de diciembre, el agua es muy escasa.

“Aquí llovió 40 milímetros el lunes de tarde y en la noche fueron 10 milímetros más”, dijo el productor ubicado en la zona de Capilla del Carmen, a siete kilómetros de esa localidad limítrofe en el Este del departamento con Río Negro. “No solo cambió el color del campo, sino que algunos tajamares juntaron agua, ya eso cambia el ánimo y si ahora vienen más lluvias la próxima semana, comenzaremos a ver el panorama de otra manera”, expresó.

PIEDRA SOLA

En la zona de Piedra Sola, al límite con el departamento de Tacuarembó, el lunes llovió 30 milímetros “y el martes anduvo cerca, pero no llegó hasta acá”, precisó a EL TELEGRAFO el productor Juan Francisco Echegoyen Soares de Lima.

El productor, que ayer estaba preparando las vacunas para inocular al rodeo bovino contra la fiebre aftosa, señaló que “cuando lo traíamos había ganado que se nota que no la está pasando bien y otros que están en buena condición corporal”.

Sobre el particular, explicó que “tendremos que atender un poco mejor a ese ganado, que seguramente ha tenido que caminar un poco más para llegar a los lugares de agua”. Precisamente, aclaró que “las aguadas repuntaron, pero muy poco porque estaban realmente secas y si no vuelve a llover, la cosa se va a poner nuevamente muy complicada”.

CUCHILLA DEL FUEGO

En Cuchilla del Fuego, entre el 9 y 11 de febrero llovió algo más de 85 milímetros, en tanto “el lunes recibimos cinco y el martes 10 milímetros”, expresó Ana María Pereira, productora cuyo establecimiento se ubica a 20 kilómetros (al sur) del mojón 154 de ruta 26 y a 12 kilómetros de Cuchilla del Fuego. “Tengo cuatro molinos con bebederos en las esquinas y eso me permite contar con agua en prácticamente todos los potreros”, señaló. Pero fue clara al indicar que “en enero saqué terneros, vacas y algo de novillos del campo para alivianar la carga”.

De todas formas, consideró que en cualquier momento tendrá que desprenderse “de más ganado, porque sigo teniendo una alta dotación de Unidades Ganaderas por hectárea y es incierto el panorama futuro en cuanto a lluvias”.

Días atrás, el ingeniero agrónomo Marcelo Pereira Machín había manifestado a EL TELEGRAFO que “en algunos lugares del basalto –Queguay Chico, cerca de ruta 26–, nunca había pasado que aún con viento se secaron molinos, con pozos que habían funcionado regularmente bien”.

AL NORTE

Más al norte, en el límite con el departamento de Salto, el panorama hasta hace 10 días era “muy preocupante, a tal punto que tuve que sacar ganado de acá y llevarlo a la zona de Zeballos”, comentó a EL TELEGRAFO Carlos Artía.

En el establecimiento El Atalaya, ubicado 19 kilómetros al norte del mojón 134 de ruta 26 –límite con Salto–, pasaron varias semanas desde mediados de diciembre sin lluvias, “por lo que tuve que tomar esa decisión”, dijo el productor sanducero.

Luego de eso, “llovió 82 milímetros el martes 13 y 43 el pasado lunes, por lo que recién están queriendo cambiar los campos”, dijo. Asimismo, “las aguadas siguen cortadas y no han logrado acomodarse como uno quiere. Prácticamente no se vieron”, enfatizó.

JORNADA

Mañana se realizará, a partir de las 17 horas en el salón Mevir 1 de Piñera, una jornada para productores de la región, enfocada a brindar “recomendaciones de manejo en sistemas ganaderos, ante la actual situación climática y forrajera”.

Esta actividad se enmarca en el proyecto Somos de Acá, de la Dirección General de Desarrollo Rural y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Será organizada por el grupo Tres Querencias, cuenta con el apoyo de Copagran y la realización por Plan Agropecuario. Para obtener mayor información, los interesados deben comunicarse con el ingeniero agrónomo Rómulo Cesar, celular 099649186.

El profesional dijo a EL TELEGRAFO que, más allá de los 30 milímetros caídos este lunes, el panorama de las aguadas naturales y las denominadas “cañadas falsas”, más la escasez de pasturas, conforman un panorama complicado, “por lo que es bueno conversar con los productores para brindarles algunas recomendaciones de manejo”.

Diario EL TELEGRAFO - Paysandu URUGUAY - 23 febrero 2018