En el Uruguay forestal, los aserraderos ya están cerrando por falta de madera
El Uruguay de las extensas plantaciones forestales, de la producción de celulosa para exportación --con otro emprendimiento en marcha-- y de las fábricas de contrachapados que apuntan a reactivarse tras un período difícil, tiene sin embargo dificultades para abastecer los aserraderos, varios de los cuales han cerrado en las zonas forestales, incluyendo a Paysandú, de acuerdo a la información recogida por EL TELEGRAFO.
En nuestro departamento varios aserraderos siguen enfrentando serios problemas de abastecimiento de materia prima, simplemente porque las producciones están en manos de unas pocas empresas y éstas priorizan sus emprendimientos o la exportación para asegurarse los mercados y tratar de mantener rentabilidad procurando los mejores precios.
Recientemente, según se confirmó a nuestro medio periodístico, cerró un gran aserradero ubicado sobre la Ruta 25 --que une Algorta con Young--, en la zona de Menafra, por decisión empresarial debido a los condicionamientos del mercado, y el personal pasó al seguro de desempleo o directamente quedó desvinculado de la empresa.
Mientras tanto, los aserraderos locales no han podido asegurarse el abastecimiento de materia prima, pese a que se han encarado sucesivas gestiones ante las dependencias correspondientes del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y hasta se habló de la inminente redacción de una ley que establecería la obligación de las empresas forestales de destinar un porcentaje --del orden del 5 por ciento-- al abastecimiento de madera para aserrío, pero esta norma no ha sido redactada.
Ello ha sido determinante para que se esté ante un incremento de costos y en una coyuntura de creciente incertidumbre sobre la viabilidad de estos emprendimientos, paradojalmente cuando se está llegando al millón de hectáreas forestadas.
Esto indica que hoy falta madera en el mercado local para los aserraderos y pequeñas empresas, lo que pone en riesgo cientos de empleos de mano de obra calificada, sin que las gestiones hayan dado resultado ante una problemática compleja, vinculada con la estrategia empresarial de priorizar los destinos de la materia prima para mejorar su ecuación económica.
Según la información obtenida por EL TELEGRAFO, una de las explicaciones para esta escasez radica en el aumento de las exportaciones de rolos que antes estaban destinados al mercado interno. Los productores se habrían volcado a estos mercados por los buenos precios que se pagan en el exterior.
Los principales destinos a los que se exportó madera últimamente han sido Vietnam, Portugal y China, pero a la vez se ha registrado y previsto también un aumento de la demanda de la industria de celulosa que llegará a su pico cuando en 2013-2014 esté operativa la planta de Montes del Plata, por una inversión de unos 2.600 millones de dólares. Fuentes ministeriales confirmaron que en este escenario la falta de rolos grandes se debe a un tema de oferta y demanda, porque a los productores les conviene vender fuera del país, y ello repercute en el abastecimiento para los más de 400 aserraderos que existen en el país, pero de los que solo la mitad se mantiene en actividad.
Oferta y demanda en el mercado
Por lo tanto, el problema radica fundamentalmente en una cuestión de demanda y oferta en base a los precios, desde que los productores forestales buscan la mayor rentabilidad posible, y utilizan lo que más les sirve para su destino, destacándose que actualmente se están cortando bosques jóvenes para celulosa y por lo tanto no hay troncos grandes para aserraderos.
Las proyecciones indican que entre 2014 y 2020 llegarán a la madurez las plantaciones efectuadas para producción de madera para aserrado, contrachapado y madera de ingeniería, pero la posibilidad de que esta madera efectivamente tenga este destino dependerá de los precios que se paguen, porque las empresas orientarán sus ventas hacia donde logren mayor rentabilidad, y en este contexto los aserraderos no estarían en condiciones de competir con lo que se paga por esa misma madera en el exterior, por ahora.
El director de Weyerhauser para América Latina, Álvaro Molinari, explicó a El Observador que “el productor lo que hace es sacar una rentabilidad por la producción y si no están dadas las condiciones, porque el comprador no paga el precio que el productor pretende, especula o puede retener un poco más y dejar que crezca más la madera”. Pero negó que falte madera en el mercado y afirmó que es solo un tema de precios. Sí consideró que hay un problema de costos del producto final.
“Los aumentos de costos en la manufactura para poner valor agregado y exportar no ayudan para nada en la ecuación y no nos permite ser lo competitivos que deberíamos ser. Los incrementos de costos salariales, de los servicios, de los combustibles y el efecto de la tasa de cambio, elementos que están en la ecuación de costos, hacen que sea muy difícil poner a Uruguay en una condición competitiva”, evalúa.
Cerró mayor aserradero de la zona por dificultades en obtener madera
Uno de los aserraderos más grandes del país, de la empresa Maserlit (Maderas Aserradas del Litoral), ubicado en la Ruta 25 entre Algorta y Young, cerró sus puertas hace pocos días debido a los problemas de abastecimiento de madera por altos costos y escasa oferta, en medio de una problemática que afecta a prácticamente todos los aserraderos de la zona, según información recogida por EL TELEGRAFO.
En este caso quedaron sin su fuente de trabajo 55 trabajadores de una amplia zona, a lo que se agrega casi un centenar empleos correspondiente a la infraestructura de apoyo a este emprendimiento. En tanto se indicó a nuestro medio periodístico que están en dificultades varios aserraderos sanduceros por los mismos problemas de abastecimiento de materia prima.
En diálogo con EL TELEGRAFO, el director general de Sierras Calmas (propietaria de la empresa), Pedro Lencart, confirmó que desde la semana anterior el aserradero --que en su momento perteneció a la empresa Ence-- cesó sus actividades. “Durante el último año tuvimos problemas con los incrementos de precios de la madera, que es una materia prima que ha aumentado muchísimo, y es así que desde 2008 a 2011 ha subido casi 13 dólares por metro cúbico. Ello ha hecho que el aserradero entrara en dificultades”, explicó.
“Debemos tener presente que el mercado en el que se mueve el aserradero, la venta de madera, no es muy fácil. Aunque seguimos teniendo clientes, pero la subida de los precios y la escasez de la materia prima ha sido determinante para que se incrementaran las pérdidas en los últimos cuatro años”, precisó. Consecuentemente, “este año ya no podíamos seguir en esta situación y tuvimos que cerrar”, evaluó. “Hemos estado vendiendo al exterior lo máximo posible, y paramos cuando ya no teníamos materia prima, pero hemos colocado hasta el último palo que teníamos”, recordó. En este último período Maserlit estaba empleando en forma directa a 55 personas, pero hubo períodos en los que empleaba a más de un centenar y a 200 de forma indirecta.
Consultado sobre si se trata de una decisión de carácter temporal y por lo tanto hacer un impasse hasta que las condiciones sean más propicias, el director general enfatizó que “la decisión de la empresa es cerrar. Vamos a mantener las instalaciones, y hemos estudiado alternativas antes de cerrar. Estudiamos internamente, lo estudiamos con las autoridades, hablamos con clientes, y todavía estamos buscando comprador o alguna manera de resolver el tema del aserradero. Por eso lo vamos a mantener cerrado pero mantenido, con seguridad, con bomberos, para que no se degraden las instalaciones”.
Posibilidad
Actualmente se mantiene la posibilidad, que todavía se está negociando, de incorporar una briquetadora --empresa de producción de briquetes--, pues existen en el lugar grandes volúmenes de aserrín. No se trata de un emprendimiento de grandes proporciones ni que emplee mucha mano de obra, pero siempre significa una mejora de la situación, advirtió el ejecutivo.
Al pertenecer a Ence, el aserradero en sus inicios se abastecía de los montes de la empresa española, pero al vender los montes y el proyecto de planta de celulosa, tuvo que salir a buscar materia prima, lo que ha sido desencadenante para que se complicara la ecuación económica del aserradero debido a la suba de precios, según los empresarios.
“Nosotros obviamente estamos preocupados por la situación del personal, y vamos a elaborar un plan de reinserción, o sea que contratamos a una empresa especializada para que nos ayude en esta tarea. No se trata de proporcionar empleo, pero sí para ayudarlos a buscarlo, con currículo para empresas de la zona donde se puedan ubicar, por ejemplo”, indicó Pedro Lencart.
Preocupación de Sociedad de Productores Forestales
Mientras tanto, desde la Sociedad de Productores Forestales se indicó que Uruguay es cada vez menos competitivo en los productos forestales que necesitan de 18 a 20 años de crecimiento y luego deben industrializarse en el país.
El gerente de esta entidad, Edgardo Cardozo, comentó a El País que tanto para un modelo de producción de fibra de celulosa, con turnos de cosecha de ocho a diez años, como para producción de madera aserrada y tableros contrachapados, que significan de 18 a 20 años de crecimiento, la sociedad demostró que actualmente el 80 por ciento de los costos son en salario, combustible y flete.
Pese a las acciones para mejorar productividad, el gobierno “sigue cargando impuestos sobre el combustible y nos están poniendo entre la espada y la pared; al final nos van a empujar al vacío”, al punto que “los costos internos del país nos están comiendo cada vez más. Esa es la cruda realidad”, subrayó.
Precisó además que lo curioso del caso es que se exporta algo de rolos procedentes de bosques cuidados hacia el mercado asiático y con esa madera en destino se fabrican muebles de jardín que después se reexportan hacia la Unión Europea. “¿Cómo es posible que sea negocio mandar un tronco al sudeste asiático, que luego ellos sí compitan exportando a Europa y que nosotros no podamos transportar 200 kilómetros un tronco y ser competitivos con productos elaborados en Uruguay? Hay algo que no cierra, con costos que inciden mucho más en las materias primas elaboradas”, manifestó el gerente de la Sociedad de Productores Forestales.
Diario EL TELEGRAFO - Paysandú - URUGUAY - 26 enero 2012