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Se perdió inversión extranjera por falta de mano de obra

UNA EMPRESA DE CAPITALES PORTUGUESES QUERÍA INSTALARSE EN EL PAÍS PARA FABRICAR AUTOPARTES
Una empresa autopartista de capitales portugueses llegó al Uruguay con la intención de instalarse en el país para fabricar asientos para vehículos.
Sin embargo, luego de las consultas realizadas en varios departamentos, se encontraron con la problemática de no tener el número necesario de personas capacitadas para emplear y el proyecto quedó congelado.

Llegaron decididos a invertir una cifra millonaria. Su proyecto generaba unos 800 nuevos puestos de trabajo. Iban a producir asientos para autos y emplearían a uno de los sectores sociales con mayor desempleo: las mujeres. La firma de capitales portugueses estaba dispuesta a cerrar el acuerdo lo más rápido posible. Querían estar operativos a partir de setiembre de este año. Sin embargo, la falta de personal capacitado trabó la inversión.

La empresa portuguesa del rubro autopartes envió una delegación para definir un lugar en la zona sur del Uruguay donde construir su planta y comenzar a fabricar asientos para autos en poco más de tres meses.

El principal destino elegido era el departamento de Colonia. Allí se ha construido el espacio para un parque industrial de unas siete hectáreas que los inversores extranjeros evaluaron como “muy positivo” y transmitieron a las autoridades locales que querían concretar la operación “lo antes posible”.

Según explicaron varias fuentes que participaron de las conversaciones a Ultimas Noticias, la inversión rondaba los U$S 6 millones y tenía posibilidades de expansión. Pero lo más atractivo era el número de trabajadores que demandaría: 800.

“Justo uno de los puntos más interesantes fue lo que trancó el proyecto y ocasionó que se congelara. No era posible en este momento, y para los plazos de operación que los empresarios manejaban, conseguir 800 trabajadores capacitados en la industria”, dijo el presidente de la Agencia de Desarrollo de Juan Lacaze, Hugo Malan, a Ultimas Noticias.

Los inversores recibieron información de las instalaciones colonienses e incluso el departamento de desarrollo presentó los posibles lugares a la delegación visitante. Las autoridades de la Intendencia Municipal local se comunicaron con las autoridades de gobierno competentes para buscar una solución a la falta de personal instruido.

Una fuente de la Intendencia de Colonia aseguró a Ultimas Noticias que se les garantizó que tendrían el personal competente, pero no en el plazo en que ellos querían estar operativos (setiembre). “Demoraríamos unas semanas más que es lo normal para dictar los cursos”, explicó el jerarca municipal.

A pesar de ello, los inversores portugueses entendieron que la urgencia de concretar el proyecto era más importante que desembarcar en la plaza uruguaya y decidieron congelar el proyecto.

Los jerarcas municipales aseguraron que “hicieron todos los esfuerzos” para facilitar la concreción de la inversión, pero que los tiempos que implican organizar cursos y capacitar a los trabajadores no se podían acortar.

“El problema no era capacitar a la gente ni organizar cursos. Para eso esta el Inefop (Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional) que tiene capital propio y posibilidades de conformar las clases específicas. Es una lástima porque el número de empleados era importante y una inversión de estas magnitudes no se presenta todos los días. Esto no nos va a desalentar y vamos a seguir trabajando” explicó el jerarca municipal encargado de la parte de desarrollo a este medio.

Esta no es una experiencia inédita en el Uruguay. Con la llegada de la empresa Botina (hoy UPM) para la instalación de la primera planta de celulosa en el país, también se generó una crisis de empleo. Para la construcción de la infraestructura se necesitaban soldadores específicos que no había en el país. Esto ocasionó que la firma debiera contratar personal extranjero de Brasil y otros lados.

Diario ULTIMAS NOTICIAS - Montevideo - URUGUAY - 16 julio 2010