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Cristina busca su papel

Argentina. El gobierno intenta regular el papel para diarios; los medios ven un ataque a la prensa
Clarín y La Nación son los mayores accionistas de la empresa Papel Prensa
   
El mundo periodístico y político argentinos se encuentran en una nueva puja por la determinación del gobierno de Cristina Fernández de regular la producción de papel para periódicos. La semana pasada, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto que declara de interés público la fabricación, comercialización y distribución del papel para diarios. El Senado, donde el oficialismo es también mayoría, discutirá esta semana el asunto. Será una victoria de la presidenta sobre los principales grupos multimedia del país con los que tiene una pésima relación. Para las empresas periodísticas su propósito es controlar a la prensa independiente. La iniciativa kirchnerista fue debatida por más de siete horas en la cámara baja, reflejo de la controversia generada. En el ojo de la tormenta queda la empresa Papel Prensa, el único fabricante de papel para periódicos de Argentina. Según el proyecto, esta "deberá operar a pleno de su capacidad operativa" y tendrá que presentar cada tres años un plan de inversiones para satisfacer la demanda interna. En otro punto clave, corresponderá ofrecer un precio igualitario a todos los medios y deberá garantizar el acceso del papel a todo el espectro del mercado. Todo quedará bajo la órbita del Ministerio de Economía.

Cristina mantiene un fuerte pulso con los dos principales grupos multimedia del país, Clarín y La Nación, por el control de Papel Prensa. El capital de esta empresa se reparte entre el grupo Clarín (49%), el Estado (27,46% de forma directa y 0,62% a través de la agencia Télam) y La Nación (22,49%), con 0,43% en manos de terceros.

La controversia recrudeció el año pasado, cuando el Estado presentó una querella por la supuesta apropiación ilegal de Papel Prensa por parte de los dos principales diarios del país durante la última dictadura (1976-1983). Clarín y La Nación han rechazado tajantemente los cargos y denunciado que son víctimas de un ataque del gobierno contra la libertad de expresión.

Las razones de los medios
Los grandes medios entienden que Cristina busca un mayor control sobre ellos, con los que está enfrentada, sobre todo, desde la crisis con el campo en 2008. Para explicar su postura, aseveran que no existe el monopolio que denuncia el gobierno. "La empresa Papel Prensa les vende ese insumo (el papel) a 440 diarios, incluidos medios alineados con el gobierno. Pero, además, el papel se puede importar libremente, sin aranceles y a un precio inferior al que ofrece Papel Prensa", aseguró un artículo de La Nación.

Clarín publicó que una tonelada de papel para diario importado cuesta entre US$ 650 y US$ 750. En tanto, la tonelada de papel fabricada en Argentina se encuentra en US$ 750. El papel importado representa el 26% de lo que utilizan los diarios en este país. El 74% lo cubre, claro está, Papel Prensa, una empresa que nació con una capacidad de producción de 105 mil toneladas por año y que ahora, gracias a inversiones privadas, alcanzó las 175 mil toneladas. En total, los argentinos consumen 225 mil toneladas por año.

Por iniciativa de Clarín y La Nación, Papel Prensa, hasta setiembre del año pasado, aplicaba hasta el 12% de descuento según la cantidad que se comprase. "Pero el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, lo prohibió porque Clarín, el diario de mayor tirada y comprador de 55 mil toneladas, recibía descuento. Moreno, sin embargo, no advirtió que fundamentalmente perjudicaría a cientos de diarios que para obtener esos descuentos se agruparon en cooperativas", indicó La Nación.

Las razones del gobierno
La Casa Rosada cree que Clarín y La Nación han monopolizado el mercado, en el que además de hacer negocio con la venta de diarios, acaparan la comercialización y distribución del papel. Según el Estado, existe un "pacto de sindicalización" entre los accionistas privados de Papel Prensa para proceder siempre en conjunto, "bajo la premisa de que ninguna de sus decisiones podría afectar a sus empresas controlantes", indicó el diario Página 12, cercano al gobierno.

"Nos hemos cansado de escuchar en las últimas tres décadas las denuncias por parte de medios importantes relacionadas con la inequidad, opresión y disciplinamiento que tenían los diarios que no eran beneficiarios de la distribución del papel. Hemos asistido a la quiebra de muchos medios. Por eso se mandó este proyecto de ley. No existe en ningún país del mundo que el dueño de la empresa que fabrica el papel para diarios sea también el dueño del medio", aseveró la diputada Juliana Di Tullio del oficialista Frente para la Victoria y titular de la Comisión de Comercio.

"En la distribución del papel existió y existe una iniquidad en dos grandes objetivos expresados en el dictamen de mayoría: el acceso igualitario a ese bien preciado que necesitan los diarios y en el precio único para que no haya diferencias entre grandes y pequeños medios", agregó Di Tullio.

Diario EL OBSERVADOR - Montevideo - URUGUAY - 20 diciembre 2011