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Surge en Gualeguaychú una seria oposición al piquete ambientalista

Una delegación de 200 personas visitó al gobernador de Entre Ríos representando a los muchos pobladores de Gualeguaychú que reclaman el levantamiento del piquete en el puente binacional frente a Fray Bentos. Surge así una oposición seria al corte entre las presuntas víctimas de la contaminación nunca demostrada, factor que quizá tenga su importancia para el futuro: por algo, el refrán asegura que no hay peor cuña que la del mismo palo. Entretanto, en esta orilla, la Dirección Nacional de Medioambiente (Dinama) denunció la alteración de documentos en el último alegato argentino ante la Corte Internacional.
La persistente tozudez de los piqueteros de Gualeguaychú acumula nuevas oposiciones, esta vez en la misma ciudad cuyo medio ambiente dicen defender con el corte del puente binacional José de San Martín. Es que, según lo pone en evidencia una documentada crónica publicada ayer por Ultimas Noticias, unos 200 habitantes contrarios a la medida de fuerza acaban de visitar al gobernador entrerriano Sergio Uribarri para manifestar su descontento con la medida y señalar los severos daños económicos que la misma causa a los vecinos de la ciudad que dio origen al corte.

Tanto el gobernador como los vecinos deseosos de que se levante el piquete se manifestaron de acuerdo con el reclamo contra Botnia, pero fueron extremadamente críticos en cuanto a la prolongación del corte, aseverando que el mismo “perjudica a la región en el aspecto económico” y perturba “la integración con el país vecino”. También enfatizaron la cantidad de empleos perdidos en Gualeguaychú como consecuencia del piquete en Arroyo Verde y los daños directos contra algunas de las empresas instaladas sobre la ruta, así como para el comercio en toda la ciudad.

El gobernador Uribarri dijo a los visitantes que el corte no solamente “está dividiendo a dos países sino que, por lo que vuestra presencia aquí sugiere, a una ciudad”, lo que a juicio del jerarca resulta inadmisible. Instó asimismo a buscar un camino para atender al interés general, generando alternativas que sean aceptadas por todos los habitantes de la ciudad.

De todo ello resulta que la oposición al corte está recogiendo un respaldo cada vez más orgánico en Gualeguaychú, algo que corresponde celebrar esperanzadamente. Porque está demostrado que ningún informe técnico ni los resultados de las mediciones exhaustivas de potenciales contaminantes en el entorno de la fábrica son capaces de atenuar la virulencia de los piqueteros, desde un principio sordos ante la posibilidad de que Botnia no contamine ni signifique un riesgo para la salud de los habitantes de Gualeguaychú, que por otra parte se encuentra a más de 20 kilómetros de distancia.

Tampoco puede esperarse por el momento una reacción del gobierno argentino que finalmente restablezca el derecho de circulación, como hubiera debido ocurrir desde un principio. Por lo cual la vía que surge como más probable para el levantamiento del piquete es la misma actitud de los promotores de la protesta, ahora enfrentados a una oposición seria dentro de su propio entorno. A esta altura, y con ya tres años de corte, siquiera parece probable que el dictamen que surja del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, ante el cual se ventiló el tema de las eventuales violaciones uruguayas al Tratado del Río Uruguay y no los cortes ilegales de puentes en Argentina, pueda condicionar la actitud de los piqueteros, que por otra parte ya formularon anuncios en ese mismo sentido.

A la vez, y sobre el mismo tema, la Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente) uruguaya informó anteayer al país sobre el mal manejo de datos que Argentina perpetró en sus últimos alegatos ante la Corte Internacional de Justicia, incluso alterando documentos de decisiva importancia en cuanto a la calidad de las aguas devueltas por Botnia al río Uruguay.

Se denunció en la ocasión que durante los alegatos finales en La Haya, la defensa argentina, que tachó de “poco confiables” a los datos uruguayos sobre contaminación, hizo caudal con informes de OSE sobre la calidad del agua, manipulando datos sobre oxidabilidad para asimilarlos a una medición de oxígeno disuelta en agua, esencial para el sostenimiento de la vida acuática. Este manejo falsea totalmente la información brindada a los jueces, en tanto la oxidabilidad refiere a la cantidad de materia orgánica disuelta y no al oxígeno disuelto, factor ese sí vinculado con la posibilidad de sostener la vida acuática.

La Dinama también insistió sobre la calidad de los datos de consultoras independientes aportados por Uruguay durante el juicio, y que coinciden con las valoraciones realizadas directamente por técnicos uruguayos. Estimando además que del mismo juicio resulta que los criterios aplicados por la Dinama en la materia son “de los más estrictos del mundo”.

Mientras la Corte internacional delibera, mientras a su vez madura una actitud interna de protesta contra el corte piquetero, a Uruguay le resta solamente una espera que probablemente sea la antesala de una negociación directa con el vecino país. Negociación para la que es necesario prepararse con la convicción de que Uruguay ha obrado correctamente en todas las instancias y que en ningún caso hubo contaminación de aire o agua en el entorno de la planta.

Diario ULTIMAS NOTICIAS - Montevideo - URUGUAY - 31 octubre 2009