Ha dicho no, BOTNIA
Un científico K que inspeccionara la planta en fray bentos
Como rezaba en las pancartas de los asambleístas cuando UPM todavía llevaba el nombre finlandés y más mediático de Botnia, el profesor Juan Carlos Colombo, uno de los dos científicos que integra la representación argentina que Inspeccionará la planta de celulosa, yo se expresó públicamente en contra del complejo Industrial y ha dicho no Botnla~ (cuando así se le conocía...].
Quién es, cuáles son sus métodos, qué lugar ocupa en los círculos académicos y por qué hay quienes lo consideran el prototipo del científico K.
En el binomio de científicos argentinos que desde ayer trabaja conjuntamente con sus pares uruguayos en el moni-toreo de la planta de UPM surge como el más polémico de ambos el director del Laboratorio de Ouímica Ambiental de la UNLP, Juan Carlos Colombo.
Este experto en cuidados medioambientales tiene una trayectoria que algunos de sus propios colegas argentinos han puesto en duda, mientras que una parte de los ambientalistas de Gualecuaychú deposita en su criterio técnico sus últimas esperanzas de quitar la planta de UPM de su vista.
Otros en Arroyo Verde recelan su trabajo por un supuesto pasado kirchnerista, cuestión que ante la nueva versión componedora del oficialismo gobernante del otro lado del río pone en riesgo la independencia de sus actuales conclusiones, yendo en desmedro del radicalismo piquetero.
Cierto es que no trabajará solo, pero es real que en el año 2008 elevó a la consideración pública una de las pocas conclusiones científicas que, sin vacilar, afirmaban que Botnia contaminaba el lecho del Río Uruguay, en la misma línea que la memoria ambiental elaborada por la delegación argentina. Cabe recordar que Colombo formó parte de la comitiva argentina y fue responsable por la elaboración del informe que ésta presentó en Holanda.
ESPECIALIDAD DE LA CASA
El especialista que ahora integra el comité binacional es el mismo que una vez dijo por Radio Provincia que de acuerdo con análisis realizados "semanal, quincenal y mensualmente", un grupo por él dirigido había detectado la presencia de "compuestos contaminantes" como el nonilfenol, flotando sobre el río como el resto de un naufragio.
Colombo reconocía entonces su desconocimiento sobre si los compuestos contaminantes eran usados con asiduidad por la ex Botnia. "No podemos determinar si los usaron y los dejaron de usar porque falta un informe de las sustancias que están utilizando, si estos niveles se reiteran, tienden a bajar o se acumulan; ése es el estudio que tenemos que seguir haciendo", argumentaba.
"Todos los datos indican que Botnia es fuente de estos compuestos", expresaba, contundente, al tiempo que redoblaba el valor de sus afirmaciones recordando que se trataba de productos tóxicos prohibidos en los países de la Unión Europea, y que en Canadá "las mismas plantas de celulosa decidieron dejar de usarlos por los riesgos ambientales" que generaban.
Eran otros tiempos. Los Kirchner buscaban votos entre los supuestos contaminantes tóxicos de Botnia y el Estado argentino era tan oficialista en su país como opositor de Vázquez en el nuestro, en tal sentido, todo intento serio y objetivo de monitoreo medioambiental podía quedar sepultado por cuestiones de índole política, tan pesadas como toneladas de chips de madera procesada en Fray Bentos. Colombo lo sabía, y el resultado de su trabajo científico no fue en el sentido opuesto de las intenciones kirchneristas. Según algunos de sus enemigos declarados, Colombo no se caracteriza por ir contra la corriente.
DE DESECHO
Un sector de la cátedra reaccionó cuando Colombo dijo que Botnia contaminaba. El doctor Mario Feliz, catedrático de la Universidad Nacional de La Plata (profesor titular de Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias Exactas] e investigador principal de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, fue duro con él, a tal punto que escribió un artículo para rebatir sus tesis. "En primer lugar, resulta extraño que el informe se dé a conocer exclusivamente a través de la prensa argentina
(partes de él] y no se realice una presentación oficial que permita generar un análisis completo sobre dicho informe.
Las excusas que se presentan para no dar a conocer el contenido del informe spn ilógicas y no tienen sustento. Se plantea una supuesta 'confidencialidad' pero las presentaciones ante La Haya ya finalizaron y partes del informe se han filtrado al público a través de la prensa argentina", escribía Feliz, manifestando su primera discrepancia. El catedrático planteaba luego dudas que iban desde el método de análisis, la obtención de la muestras, el hipotético traslado de las mismas, hasta la legalidad que podía tener el uso de material recogido en el entorno de la planta, aunque tampoco daba fe de que éste existiera.
"No se explica cómo se obtuvo, cómo se trasladó a La Plata y qué grado de certeza existe en todo el procedimiento de obtención y análisis de la supuesta muestra", expresaba Feliz en un artículo de divulgación científica que cobró rápidamente publicidad en medios no kirchneristas y en ámbitos académicos.
HE DICHO NO.,. NILFENOL
El nonilfenol etoxilado (NPE) y el nonilfenol [NP] son, básicamente, detergentes no iónicos de gran uso industrial. Éstas eran las sustancias que Colombo dijo que encontró en la zona de influencia de la planta y como vertido de la misma. Feliz desarrolló entonces un verdadero manifiesto, "contrainforme" del publicado por Colombo, que dejaba mal parada la idoneidad técnica de este último y su libertad de opinar en el tema. Feliz escribió: "Los alquilfenoles etoxilados tienen una buena estabilidad y una excelente capacidad de adherirse a superficies y de emulsionar, y son buenos detergentes.
Por otra parte, el NP funciona como antioxidante para un amplio grupo de sistemas polirnéricos, mejora la resistencia al agua de algunas resinas fenólicas, las hace más solubles en aceite y mejora sus propiedades eléctricas. El nonilfenol se usa en la fabricación de caucho sintético, de PVC (Polivinilo) y como endurecedor de resinas epoxi. Sin embargo la mayor aplicación (80% de la demanda) es la producción de detergentes domésticos. La Food and Drug Administraron y la Unión Europea establecieron que no representa peligros para la salud".
Entonces, y yendo al grano, Feliz , preguntaba a continuación de este detallado informe sobre el compuesto que Colombo aseguraba era la prueba "viviente" de que el rio moría porque Botnia lo mataba, si el nonilfenol estaba prohibido. La respuesta no se hizo esperar y.era simple: la sustancia que Colombo había encontrado para acusar a Botnia de contaminación ambiental no estaba prohibida.
UN INFORME POCO "FELIZ"
Como casi todos los científicos de su tipo, Colombo trabaja en el silencio aunque no, necesariamente, en el anonimato. En un predio originalmente dispuesto para que funcionaran en el lugar los laboratorios de la mítica YPF, en el corazón de Florencio Várela, Colombo ha cimentado su prestigio y se ha ganado fama de funcional al gobierno K. Entre microscopios y tubos de ensayo, el químico y oceanógrafo Juan Carlos Colombo dirigió durante años un equipo de once personas que trabajaban en el Laboratorio de Química Ambiental y Biogeoquímica.
En 1990 este equipo trabajó para determinar el grado de afectación que produjo un derrame de petróleo frente a la costa de Magdalena, la contaminación del Riachuelo y el impacto de sustancias tóxicas en la Bahía de Samborombón.
El grupo fue creado en 1994 y actualmente cuenta con una tecnología de punta que para algunos reviste un cariz sospechoso dado que, como resultado de su participación en el asunto Botnia, Colombo recibió un fuerte apoyo económico (varios centenares de miles de dólares] para equipamiento de parte de la Secretaría de Medio Ambiente, cuando era dirigida por Romina Picolotti.
Desde entonces, aseguran algunos científicos en La Plata, Colombo hace lo que le piden sus patrones, los K. Para Feliz, el episodio de la determinación de NP en una muestra de celulosa presuntamente obtenida en el episodio de 2008 (ocurrido cuando visitaba la planta un grupo del cual formaba parte) no era otra cosa que "una burla descarada" que contaba con la complicidad de quien había hecho el análisis.
"Si la supuesta muestra ha sido efectivamente analizada y presentaba NP, ¿por qué no fue analizada al mismo tiempo que las aguas del río y presentada en La Haya?", cuestionaba el catedrático.
A Feliz se le hacía difícil considerar "como inocentes corderitos" a los científicos involucrados, y esto lo decía por Colombo.
JUAN CARLOS COLOMBO
Licenciado en Zoología y Ecología por la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata. Posee una maestría en Ciencias y un doctorado en Oceanografía (Química) de la Universidad de Quebec, Canadá.
Durante setiembre de 2009 integró la delegación argentina en las audiencias orales celebradas en la Corte Internacional de Justicia de la Haya, en Holanda. Fue el coordinador y encargado de presentar los alegatos científicos que mostró por el país en la Corte Internacional.
Revista CARAS Y CARETAS - Montevideo - URUGUAY - 3 setiembre 2010
CARAS Y CARETAS 469 / 3 de setiembre de 2010