Prácticamente toda la industria forestal chilena posee convenios ambientales
Corma:
En la actualidad, el rubro ha firmado cinco APL: celulosa, aserraderos y remanufacturas, papel periódico, tableros y chapas y Mipymes del Maule.
Una de las preocupaciones principales de la Corporación Chilena de la Madera (Corma) ha sido promover en el sector forestal chileno el desarrollo económico y productivo con el menor impacto posible al medio ambiente.
Este trabajo llevó a este sector a convertirse en el primero en firmar un APL, lo que ocurrió en 1999 para el área de la industria de celulosa, convenio que no sólo impulsó un mayor uso de tecnologías ambientalmente amigables, sino también a elevar más allá de lo exigido por la ley las condiciones laborales de los trabajadores, una producción orientada a la calidad y una actitud corporativa socialmente responsable frente a la comunidad.
Los cinco acuerdos firmados hasta la fecha abarcan industrias de celulosa (1999), de papel periódico (2006), de tableros y chapas (2007), de aserraderos y remanufacturas (2004), éste último a nivel nacional y las Mipymes Madereras del Maule (2009). Todos apuntan a implementar medidas para optimizar el funcionamiento de las empresas por sobre la legislación medioambiental vigente, reduciendo el impacto de la actividad forestal en el entorno.
La suscripción de los APL constituye parte de la preocupación ambiental y social del sector, la que se ha demostrado a través de múltiples otras acciones, como los compromisos contraídos por las empresas socias en el código de mejores prácticas de la OIT, la política de valores ambientales (1998), las primeras certificaciones en el país de ISO 14001 y las certificaciones de manejo forestal sustentable, entre otros.
Aserrío y Remanufacturas
Este APL se encuentra en la etapa de mantención de la certificación de 55 plantas industriales, distribuidas entre Maule y Los Lagos, con un volumen de producción que representa el 94% del total nacional. Los mayores impactos estuvieron referidos a la disminución del volumen de residuos peligrosos para disposición final; en la valorización de los subproductos de la madera y residuos sólidos no peligrosos, así como en los indicadores de seguridad ocupacional, que mejoraron sustancialmente en el período de implementación del acuerdo.
Mypymes del Maule
Para abarcar un segmento no considerado hasta ahora, un nuevo APL fue firmado en el Maule, el 2 de diciembre de 2009, donde la sede regional de Corma trabaja con micro, pequeñas y medianas empresas (Mipyme) madereras.
Este nicho industrial, mayoritario en la zona, incluye un universo de 40 instalaciones, que representan el 25% de las plantas madereras de la región. En la actualidad se encuentra en fase de adhesión, tras lo cual se comenzará con la etapa de implementación.
Industria del papel
El APL de esta industria (2006-2008) concluyó con la certificación de dos plantas industriales, ubicadas en la Región del Biobío, cuya producción representa el 31,9% del mercado. La industria se comprometió con 29 acciones para el cumplimiento de las metas en los temas de residuos sólidos y líquidos; uso eficiente del agua; reducción de la pérdida de fibra; emisiones gaseosas; seguridad y salud ocupacional, y uso eficiente de la energía.
Industria de la celulosa
El 27 de mayo de 1999, el APL suscrito comprometió a las plantas de la Región del Biobío de CMPC, Celulosa Arauco y Constitución, en el cumplimiento anticipado de la nueva normativa en materia de residuos industriales líquidos.
Estas plantas tienen un volumen de producción del 43% del total nacional. Entre los beneficios alcanzados destacaron: anticipación de la puesta en práctica del DS 90; comunicación entre las empresas y la autoridad que generó obligaciones y compromisos, y cuantificación de la emisión de compuestos.
Tableros y Chapas
En octubre de 2007, este sector firmó un APL, por 13 instalaciones ubicadas en las regiones del Biobío y Los Ríos, correspondientes a siete empresas. Uno de los principales logros fue el desarrollo de una metodología para la reutilización de los residuos sólidos del proceso de combustión de biomasa. Otras mejoras incluyeron: optimización de la recirculación y aprovechamiento del agua; reutilización de residuos industriales no peligrosos, y buenas prácticas en el consumo de la energía, entre otras.
Diario EL MERCURIO - CHILE - 30 julio 2010