Preocupa el límite a la importación de papel
El Gobierno y los medios / Reclamo de editores
Advierten que la medida oficial perjudicará a diarios del interior
La producción de la planta de Papel Prensa estará controlada completamente por el Estado.
La Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina (Adira) expresó su preocupación, compartida por todos los editores regionales, por el límite fijado a la importación de papel para diario para este trimestre y solicitó al Gobierno una cancelación de la medida. Dirigentes de la oposición se sumaron a este pedido y expresaron su rechazo a la medida oficial.
"Solicitamos que se anulen todas las trabas y limitaciones para el acceso al papel para diario ", dijo el vicepresidente de Adira, Domingo Marra. "En audiencias públicas nos opusimos a las medidas y exigíamos que no deben fijarse ni cupos ni aranceles para importar", añadió Marra. La entidad que representa a la mayoría de los diarios de las provincias planteó que "cualquier traba que entorpezca el libre acceso de los medios al mercado internacional de papel para diario afecta aspectos muy críticos y sensibles para la actividad, atentando contra el equilibrio institucional y la imprescindible independencia que debe regir la relación entre el Estado y los medios de prensa."
La ley, que fue votada en diciembre, se instrumentó la semana pasada por medio de la resolución 9/2012 firmada por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, quien dispuso la creación del Registro Nacional de Fabricantes, Distribuidores y Comercializadores de Pasta Celulosa y Papel para Diarios, asignado a la Secretaría de Comercio Interior, que conduce Guillermo Moreno. En uno de los artículos de la resolución, se fijó un cupo de importación de 20.000 toneladas para el primer trimestre de 2012. Esta política preocupó a Adira. "Este trimestre se puede cumplir con el cupo de la importación, pero no se puede determinar qué puede ocurrir en los próximos períodos", dijo Marra.
La asociación manifestó que esto demuestra el desconocimiento del Estado sobre las necesidades de los diarios del interior: "Más allá de la anunciada pretensión del gobierno nacional de garantizar el acceso igualitario al papel para todos los medios, esta medida no hace más que desnudar el total desconocimiento por parte de los funcionarios respecto de las características del mercado de papel para diario", sentenció Adira.
Consultado por LA NACION, el abogado constitucionalista Gregorio Badeni expresó que la medida de regular los insumos de forma restrictiva es "anticonstitucional" porque viola los artículos 14 y 32 de la Constitución nacional y el artículo 13 de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos del Pacto de San José de Costa Rica.
"El Estado no puede interferir en el curso del proceso informativo ni a los insumos para cumplir la labor, en este caso el papel de diario", afirmó Badeni. El abogado recordó que, al evaluar la ley de medios, el juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni consideró que la mejor ley para regular a la prensa es la Constitución. En este sentido, Badeni destacó que toda censura de contenidos es "tremendamente peligrosa".
LA OPOSICIÓN
Dirigentes de la oposición apoyaron el comunicado de Adira y recordaron que la medida es "anticonstitucional y alarmante", sobre todo teniendo en cuenta el paquete de normas de control a los medios que viene impulsando la Casa Rosada.
La ex presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión Silvana Giudici (radical) dijo: "El comunicado de Adira está muy bien formulado. La resolución [del Gobierno] es un registro inédito en democracia, porque ahora cualquier publicación que necesite papel tiene que solicitar la autorización al Estado. Esto limita la libertad de prensa tanto a los existentes como a los que estén por crearse, ya que presupone una autorización".
En tanto, la diputada de la Coalición Cívica Patricia Bullrich expresó que "esta medida puede reiterar el rumbo que tuvo la distribución de publicidad oficial. Todo indica que la distribución se hará con la simpatía o apatía del gobierno nacional"..
Diario LA NACION - Buenos Aires - ARGENTINA - 26 enero 2012