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Fuerte rechazo genera en el Senado de EE.UU. nueva ayuda fiscal a forestales de ese país

Firmas se beneficiarían por utilizar el denominado "licor negro"
Parlamentarios demócratas buscarían bloquear los beneficios de las compañías, esgrimiendo que los dineros podrían destinarse a planes de salud.
Un fuerte rechazo de parte de un grupo de legisladores demócratas estadounidenses ha generado el nuevo beneficio fiscal al que podrían acceder las empresas forestales de Estados Unidos por mezclar el denominado "licor negro" -subproducto de la fabricación de pulpa- con un 0,01% de diésel como biocombustible para la producción de celulosa.
La semana pasada, la autoridad tributaria estadounidense, el Internal Revenue Service (IRS), dio a conocer un memorando legal en el que señala que el "licor negro" podría acceder a un nuevo crédito tributario -que comenzaría en 2010 y que terminaría en 2012-, beneficio que buscaría fomentar el uso de combustibles alternativos.

El senador demócrata por Maryland, Chris Van Hollen, dijo a un medio local que si se logra evitar que las compañías productoras de celulosa de ese país puedan acceder a este nuevo crédito tributario, se ahorrarían cerca de US$ 24 mil millones, que podrían destinarse a beneficios en salud.

Es más, el parlamentario envió una modificación legal al Congreso para que se legisle en torno a mantener el actual subsidio que, según cálculos de especialistas, durante 2009 les generaría a las compañías forestales ingresos por cerca de US$ 8 mil millones. Este beneficio -que provocó gran rechazo a nivel mundial y en Chile en particular durante el presente año- expirará el próximo 31 de diciembre.

Jim McDermott, representante demócrata por Washington, también estaría por no incluir a las firmas forestales estadounidenses en el nuevo beneficio destinado al uso de combustibles alternativos. Según declaraciones
realizadas a Bloomberg, el parlamentario aseguró que la bancada demócrata buscaría bloquear el crédito que otorgaría US$ 1,01 por galón de biocombustible.

Por último, los senadores demócratas también han planteado que esta nueva ayuda fiscal perjudicaría a las empresas forestales que venden celulosa a partir de papel reciclado, esgrimiendo que se generarían diferencias al
interior de la industria.

IP se baja
La decisión final para incluir o dejar fuera de este nuevo subsidio a las forestales está en manos de la autoridad ambiental estadounidense, la Environmental Protection Agency (EPA), que deberá emitir una resolución en
los próximos meses.
Aun así, ya habría algunos productores de celulosa que desistirían de perseguir los beneficios.
International Paper (IP), una de las compañías más importantes de Estados Unidos y el mundo, y en la cual el chileno Máximo Pacheco fue nombrado recientemente como nuevo presidente de la empresa para Europa, Oriente
Medio, África y Rusia, dijo que no irá tras el nuevo crédito tributario.

Esto, mientras otras firmas evalúan si la medida sería comercialmente conveniente.
US$ 8 mil millonesganarían las empresas forestales estadounidenses durante 2009 con el subsidio que antecede a la nueva ayuda fiscal que está preparando el gobierno de Estados Unidos.
US$ 1,01por galón de biocombustible es lo que se entregaría a partir de 2010 y hasta 2012 a las compañías productoras de celulosa de ese país por concepto de un crédito tributario. El antiguo subsidio estipulaba la entrega de US$ 0,5 por galón de combustible.

Diario EL MERCURIO - Santiago - CHILE - 7 noviembre 2009