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abejas la especie10 propuestas para salvar a las abejas

Entre las medidas que nos ayudarán a asegurar el futuro de los polinizadores se encuentra una mayor regulación de los plaguicidas
10 propuestas para salvar a las abejas

 Raquel de la Morena
Asegurar el futuro de polinizadores como las abejas, las moscas y las avispas es vital para la producción de frutas y cultivos, y por ello investigadores de la universidad británica de Anglia del Este apuntan a diversas medidas que pueden ayudarnos en este objetivo y que deberían poner en práctica los gobiernos de los distintos países: desde una mayor regulación de los plaguicidas, a la instauración de sistemas agrícolas diversificados o la monitorización, a largo plazo, de los polinizadores en todo el mundo para tener un conocimiento más profundo sobre su situación real (especialmente en África, Sudamérica y Asia, donde existe poca información al respecto).
Hay razones de más para preocuparse por un asunto como este. Un informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) confirmaba hace unos meses que en el norte de Europa y en Norteamérica se están produciendo reducciones a gran escala de los polinizadores silvestres.

La agricultura, causa y solución del problema
“La agricultura juega un papel importante. Aunque en parte es responsable del declive de los polinizadores, también puede formar parte de la solución. Deben promoverse y apoyarse las prácticas que apoyan a los polinizadores, como por ejemplo la gestión de entornos para proporcionarles alimento y refugio. También debemos centrar la investigación financiada con fondos públicos en la mejora de los rendimientos de sistemas agrícolas como la agricultura orgánica, que se sabe que apoyan a los polinizadores”, añade.

La doctora Dicks también considera que debe ser una prioridad “presionar para elevar los estándares regulatorios de los plaguicidas a nivel internacional. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lleva muchos años trabajando para desarrollar un código de conducta mundial sobre la gestión de plaguicidas, pero aún hay muchos países que no lo siguen”. Y eso significa que los pesticidas se usan de una manera extendida que es "inaceptablemente tóxica para las abejas, las aves e incluso los seres humanos”, continúa.

Las diez medidas que se sugieren son las siguientes:

    Aumentar los estándares reguladores de los plaguicidas.
    Promover el manejo integrado de plagas (MIP).
    Incluir los efectos indirectos y subletales (estos no provocan la mortalidad de los polinizadores, pero pueden ocasionar efectos fisiológicos o de comportamiento a largo plazo) en las evaluaciones del riesgo de los cultivos transgénicos.
    Regular el movimiento de los polinizadores gestionados.
    Desarrollar incentivos para ayudar a los agricultores a beneficiarse de los servicios de los ecosistemas en lugar de los agroquímicos.
    Reconocer la polinización como una contribución agrícola.
    Apoyar los sistemas de cultivo diversificados.
    Conservar y restaurar la infraestructura verde –una red de hábitats entre los que los polinizadores puedan moverse– en los entornos agrícolas y urbanos.
    Desarrollar la monitorización a largo plazo de los polinizadores y la polinización.
    Financiar la investigación que contribuya a mejorar los rendimientos de la agricultura orgánica, diversificada y ecológica.

AMBIENTUM ESPAÑA - 11 abril 2017